Wednesday, December 27, 2006

Falleció a los 103 años de edad el salesiano más longevo de la Congregación de Don Bosco

SEVILLA, 27 Dic. 06 (ACI).- La Sociedad de Don Bosco (Salesianos) informaron que el sacerdote salesiano español Luis Gándara Alonso, el más anciano de la Congregación, murió en la madrugada del 26 de diciembre a los 103 años de edad.

En la comunidad D. Pedro Ricaldone, de Sevilla, junto al Santuario Inspectorial de María Auxiliadora, Don Luis Gándara fue convocado a la presencia del Padre con ciento tres años, seis meses y ocho días de edad.

El P. Gándara Alonso nació el 18 de junio de 1903 en Orense (Galicia-España). Hizo su profesión perpetua en 1930 y fue ordenado sacerdote en 1936. Desde 1998 estaba destinado en la comunidad D. Pedro Ricaldone, para salesianos mayores y enfermos.

Con la muerte de Don Luis, queda como salesiano mayor del mundo Don Manuel Rodríguez Diéguez, de la Inspectoría de León (España).

Actuamente tiene 102 años y cumplirá, Dios mediante, 103 el próximo día 6 de junio. Le sigue Don Antonio Sánchez Delgado, también de la Inspectoría de Sevilla, con cien años recién cumplidos.

Tuesday, December 26, 2006

La Buena Noticia


« Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis una señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre » (Lc 2,11s.).
Feliz Navidad

Wednesday, December 20, 2006

Claves para vivir y no sufrir la vejez

Algunas de las claves para vivir y no sufrir la vejez, planteadas por el doctor Vicente Tedeschi, médico geriatra y presidente de la Sociedad Platense de Geriatría y Gerontología, son:

* Tener una actitud positiva ante la vida
* Mantenerse activo
* Planificar las actividades
* Participar activamente de la visa social del barrio, ciudad, grupo familia
* Alimentarse adecuadamente
* Dejar de fumar y
* Beber con prudencia
* No consumir medicamentos sin prescripción médica
* Prevenir accidentes dentro y fuera del hogar
* No acostarse sin sueño
* Realizar ejercicios
* desarrollar la espiritualidad y
* Consultar al médico al menos dos veces al año

Es bueno que revisemos este listado y lo tengamos en cuenta

Tuesday, December 19, 2006

La soledad

Hay personas mayores que viven solas. Muchas lo hacen porque dan un gran valor a su independencia. Sin embargo, hay un buen número porque no quieren molestar o no les gusta verse como paquetes que van de casa en casa de sus hijos o porque la convivencia con sus descendientes o la familia política de éstos no resulta fácil

Es muy importante para todos la manera de cómo administrará la soledad las personas mayores, para lo cual debemos tener en cuenta que las personas mayores que viven solas están más insatisfechas y tienen peor calidad de vida que las que viven en compañìa.

Hay que poner atención al desarraigo familiar, a la falta de amigos o vecinos con los que charlar, a la disminución de iniciativas...

Monday, December 18, 2006

La espera



La espera

Me esperas cada día. Siempre vienes,
no cesas de llegar desde el silencio
hasta el sol de mi puerta. Tiras piedras suaves
y pequeñas, transparentes
al cristal de mi cuarto y de mis ojos.
No descorro mi voz. No me doy cuenta
de que Tú estás ahí, que esta hora
es otra vez tu cita. No distingo
tu llamada. Mañana,
esta siesta, este ocaso, en esta noche
también vendrás, Tú nunca
dejarás de llegar.
Hasta que un día
saldré por fin, lo sabes, y en tus manos
pondré cuanto me esperas y me diste.

Valentín Arteaga

Saturday, December 16, 2006

Trabajar a los ochenta (VI)

JOAN HUNT
Preside Cudeca (77)

«Nunca pienso en la edad»

Querer es poder. Lo ha demostrado esta mujer de 77 años que ha levantado en Málaga, tras jubilarse como máxima responsable de ocho fábricas británicas con 14.000 empleados, la primera residencia independiente para enfermos oncológicos terminales en España. Y lo ha hecho sola, después de que en 1991, y víctima de un tumor cerebral, muriera su marido Fred, con el que soñó un retiro dorado en la Costa del Sol. Pensó que la atención paliativa era mejorable y en 1992 la modélica Asociación para Cuidados del Cáncer (www.cudeca.org) echaba a andar.

Con 62 años, Joan, descendiente de una devota familia de católicos irlandeses afincada en Londres, daba alas a su anhelo, que hoy se yergue en el municipio malagueño de Arroyo de la Miel. Allí lidera un equipo médico y administrativo apoyado por 450 voluntarios. Nadie diría ante su sonrisa que no se borra nunca que la suya ha sido una vida forjada en la adversidad, desde que a los dos años sufriera una enfermedad ósea que la hizo perder colegio y la obligó a luchar con denuedo. «Dar al máximo -dice- depende de la voluntad, que siempre es un camino por hacer».

«Provengo de una familia muy humilde de nueve hermanos, sin acceso a una formación superior. Además, aquellos años coincidieron con la guerra mundial y las escuelas cerraron. Luego, la formación vino con la multinacional que me contrató -y de la que llegó a ser presidenta-, donde aprovecharon mis cualidades de trabajadora incansable y gran capacidad de organización».

Declara «no creer en la emancipación de la mujer como algo en contra de los hombres, que han asumido una superioridad que no es real; las mujeres tenemos otras cualidades y otros valores, como ser más listas. De ese llamado mundo de hombres adquirí expresiones más duras y que suelto cuando siento frustración».

Y si no pudieron con sus aspiraciones ni su condición femenina ni su enfermedad, la vejez, desde luego, no va a ser un obstáculo. «Nunca pienso en la edad. ¿Qué edad? Las personas que se concentran mucho en este asunto, envejecen». Con Hunt sólo cabe hablar de futuros desafíos. «Uno, hablar español, cuyo desconocimiento me disgusta; otro, asegurar el futuro de Cudeca, sobre el que pesa la incertidumbre económica».Reconocida con la medalla de honor de la Orden del Imperio Británico, Mujer Europea del Año 1997 y la Cruz de Malta, Hunt, que ha hecho de los mejores cuidados a los moribundos la razón de su vida, anuncia que, tras el abandono paulatino de la mujer de su papel de cuidadora, «la provisión de atenciones es cada vez más externa a la familia. Sin duda, se está gestando otra forma de cuidar».

Fuente Ideal Digital

Friday, December 15, 2006

Lo que una persona mayor piensa de sí misma



Hay dos conceptos a tener en cuenta: el autoconcepto y la autoestima

El Autoconcepto, según Carl Rogers, es una idea subjetiva que las personas tienen acerca de lo que ellas creen que son. El autoconcepto influye en nuestro comportamiento y determina nuestro ajuste a las demandas del entorno y nuestro propio equilibrio interior. También las personas nos formamos una idea de cómo quisiéramos ser y construímos una percepción subjetiva de la discrepancia entre nuestro concepto ideal y real, lo cuál se traduce en términos de autoestima.

La autoestima se define como la dimensión valorativa del autoconcepto. Nuestra autoestima varía en la medida en que nuestro concepto real se va aproximando al ideal.

Algunos estudios establecen que la mayoría de la personas mayores se ven divertidas, también sabias. Lo más probable es que son virtudes que pueden llegar a exagerar con el ánimo de ser útiles en algo, como entretener, aportar experiencia

Thursday, December 14, 2006

Para tenerlo en cuenta...


Hay tres aspectos sociales que influyen en la calidad de vida de una persona mayor:

* Lo que esa persona piensa de si misma

* La soledad y

* La situación de dependencia

Continuará...

Wednesday, December 13, 2006

Para tenerlo en cuenta...

Según nos dicen los expertos, hay una serie de cambios en determinadas funciones en las personas mayores que hay que tener en cuenta y que afectan a la memoria, la inteligencia y la capacidad de aprendizaje.

En el caso de la inteligencia, se tiene que la de "nacimiento" ésta va disminuyendo con la edad mientras que la "adquirida" (habilidad verbal y manual, capacidad de razonamiento y cálculo, juicio) aumenta con el paso del tiempo.

En el caso de la memoria, los especialistas consaideran que hay dos tipos básicos de memoria: a lo largo y a corto plazo.
La memoria a largo plazo, es recordar información ilimitada durante toda la vida; se mantiene intacta con el paso del tiempo. Mientras que la memoria a corto plazo tiene que ver con la que almacena pequeñas cantidaders de información por tiempo limitado. Ésta puede presentar alguna disminución con la edad.

En cuanto a la capacidad de aprendizaje, ésta se mantiene intacta durante toda la vida. Puede ocurrir que una persona mayor con alguna dificultad sensorial o cuya memoria a corto plazo no esté en plena forma, aprenda más lentamente. aquí la persona que enseña tiene que tener un poco más de paciencia.

Un dato importante es que la mayoría de los expertos coinciden en que a pesar de los cambios personales y de situación que atraviesan las personas mayores a lo largo de la vida, la personalidad se mantiene estables desde los treinta años hasta edades muy avanzadas.

Tuesday, December 12, 2006

Para tenerlo en cuenta...


El envejecimiento es una etapa de pérdidas. Se pierden las capacidades, las ocupaciones laborales, el rol social, fallecen los amigos y familiares.

Además se percibe de una manera más intensa ese "final del camino", que sabemos nos llegará a todos.

Estos acontecimientos negativos tienen distintas consecuencias según sea el estilo de vida que se haya llevado y según su propio modelo de adaptación.

¿Qué favorece una mejor adaptación a los nuevos tiempos que se vivirán?

La actividad, los recuerdos positivos, la autoestima, la aceptación del proceso, la reducción de las preocupaciones, el cuidado de la calidad de vida, las relaciones familiares y sociales.

Thursday, December 07, 2006

Trabajar a los ochenta (V)

JOSEFINA ALDECOA
Fundadora del colegio Estilo (80)

«La jubilación a los 50 es absurda»
Treinta y cinco años después de que publicara su primer libro y cuarenta y seis desde que fundara su colegio Estilo de Madrid, Josefina Aldecoa no se ha jubilado ni de una cosa ni de la otra. Es más, siente remordimientos, nos confiesa su hija Susana, de cumplir religiosamente su misión pedagógica «sólo» por las mañanas, como por otra parte hace un buen número de profesores. «Para estar en forma -se justifica- la clave es no dejar de trabajar. No olvide que nací el 8 de marzo Día de la Mujer Trabajadora, aunque eso lo supe muchos años después. Soy hija y nieta de maestras de la república y en mi casa siempre hubo una atmósfera de trabajo de la mujer y de educación liberal. No he dudado ni un segundo de que tenía que trabajar. Si no hubiera sido en esto hubiera sido en otra cosa porque el trabajo es fundamental para equilibrar tu vida y buscar un puesto en el mundo que te rodea». Y mirándola compruebas el éxito de la fórmula: en esta mujer sabia, tan estilosa y tan coqueta, 80 años -quién llegara a pillarlos así- no son nada.

«Hoy las mujeres tienen esa conciencia de buscarse un trabajo y tener independencia económica, de su casa, de su pareja. He notado a través del colegio cómo las madres han cambiado. Y en esa misma observación he comprobado un fenómeno muy curioso que ocurre en casi todas las clases: las niñas son mejores. Y eso es porque tienen madres que trabajan fuera de casa, lo que empieza a suceder en los 70, y han tenido otros modelos de madre que ya no piensan en que sus hijas sean buenas amas de casa, aunque también lo harán o no, pero que les han dejado claro que tienen que trabajar como sus hermanos. Educar a las hijas como a los hijos es lo que lo ha cambiado todo en el mundo».

«Y como por todo se paga un precio en esta vida, también se ha cobrado el suyo el cambio en la vida de las mujeres. Ha habido una crisis en el papel de la mujer, que por un lado trabaja y es más libre, una verdadera ciudadana del siglo XXI, y por otro ocurre que no se tiene bien resuelto el problema familiar, y a veces, sólo a veces, los niños se resienten de esa ausencia de madre en casa. Yo no he tenido más que una hija, pero siempre he trabajado y ella siempre ha estado acompañada. La verdad es que me dije: trabajaré aunque sea para pagar a una persona que me haga todo lo de la casa porque yo no estaba dispuesta a hacer eso ya que me parecía que era perder el tiempo dada mi preparación y experiencia dentro y fuera de España».

Y al final, la vejez. «Ahí es muy importante la salud, porque para qué vamos a hablar de más cosas si estamos ante un viejo achacoso, pero a mí la lucha por la jubilación a los 50, por ejemplo, me parece un absurdo. Con motivo de una conferencia que di en la Universidad de Palma, leí mucho sobre la vejez, me quedé impresionada, y concluí que la jubilación temprana es un error y, si sucede, siempre hay que tener otra cosa preparada porque lo que no se puede hacer es dejar de trabajar. Un libro americano explicaba por ejemplo cómo se reavivan todas las neuronas cuando un anciano se pone a estudiar un idioma, y eso lo pude ver en mi madre, que empezó a estudiar inglés a los 84 años».

Fuente: Ideal Digital

Wednesday, December 06, 2006

Trabajar a los ochenta (IV)

IRENE VÁZQUEZ
Preside la escuela de negocios EADA (83)

«¿Lucha? Fui una privilegiada»
Esta doctora en Psicología preside a sus 83 años varios consejos de administración, entre ellos el de EADA, escuela de negocios que creó en Barcelona en 1957 y que según el último ránking de 'The Economist' está entre las cien mejores del mundo, amén de llevar las riendas de su fundación. Esta semana recibía el prestigioso premio FEDEPE a toda una trayectoria profesional, que suma a otros muchos reconocimientos entre ellos la Cruz de San Jordi. Buscar en su currículo, que no es sino la historia de una vida profesional de más de sesenta años, es hacerlo en una caja de sorpresas: entre una especialidad en podología y una conferencia sobre toxicologías, se descubre a una reestructuradora de los servicios asistenciales para menores de la capital catalana (que recibió la felicitación de Unicef) o de la organización eficiente de clínicas como la Quirón de Barcelona o la Puerta de Hierro de Madrid, una especialidad en grafoterapia e investigaciones sobre la evolución del trabajo femenino o los círculos de calidad en Japón. Son apenas algunas perlas de su legado científico. Irene fue a la universidad cuando en sus aulas no había mujeres, se casó a los 18 años, cuando sí solían hacerlo las españolas, tuvo cinco hijos, una valentía y determinación férreas y ni un solo pelo en la lengua. «¿Lucha? Fui una privilegiada con el suficiente personal de servicio en mi casa para no tener que ocuparme de esas cosas y una familia en donde chicos y chicas fuimos educados de la misma manera. Mis padres me inculcaron el interés por la formación y el espíritu de superación. Si llegué a ser lo que soy fue gracias a ellos y a mi marido». Hoy tres ideas rondan la cabeza a esta ovetense de hermoso pelo cano y ojos transparentes: «La imperiosa necesidad de que los padres eduquen a sus hijos y los maestros se dediquen a transmitirles conocimientos, que los viejos podamos quedarnos en nuestra casa y ser atendidos allí, aunque sea compartiendo servicios, y que se deje de tirar la comida que sobra a la basura como veo que hacen en una panadería cercana a mi casa mientras que hay gente que lo pasa mal».

«Y además sostengo -añade Vázquez de Mier- que los puestos directivos o ejecutivos los tienen que ocupar los mejores y sin ningún tipo de cuota femenina, absurda. ¿Por qué quieren alcanzar las mujeres esos llamados techos de cristal? ¿Para ganar más, para ser mejores, para tener un mundo mejor? En una sociedad igualitaria el que quiere algo puede luchar por ello y conseguirlo. Pero la mujer tiene que saber lo que quiere y por qué. Ahora está de moda el tema del papel de la mujer en la empresa y creo que se tiene merecido ocupar las más altas responsabilidades. Pero está de moda porque después de tanta exaltación tecnológica, hemos llegado a un punto en que decimos que lo importante en una organización son las personas y en la cuestión de los recursos humanos son más hábiles las mujeres que los hombres, de momento, aunque me temo que pase como antaño cuando nos quitaron el protagonismo en los oficios. En el campo, la mujer sigue teniendo un papel más importante en la administración de la familia y entre las relaciones de sus miembros porque están más apegados a la tierra, y no es igual vivir en un piso de una ciudad industrial que ver cómo una flor sale del tallo y crece, como un milagro, y se da forma a la hiedra para que cumpla su función».

Después reflexiona sobre «toda la agresividad que hay ahora en las escuelas, el poco respeto a los maestros tiene que ver con la pérdida de una serie de valores, que comprendo que así se produzca en una época en que todos volvemos a ser muy guerreros y que se piensa más en el tener que en el ser. He vivido guerras y revoluciones y ninguna arregló nada. Estuve en nuestra guerra civil en ambos bandos y quedé vacunada. Me da mucha pena pensar en qué mundo vamos a dejar a las próximas generaciones. Tengo seis nietos y dos bisnietos, que son la alegría de mi vejez, y he plantado en Asturias un árbol para cada uno de ellos, con su nombre, que son mi orgullo. Quiero que sepan que su abuela y bisabuela plantó para ellos un nogal y que lo vean crecer, y que vuelvan a la tierra».

Tuesday, December 05, 2006

Trabajar a los ochenta (II)

ROSARIO MÚNERA
Empresaria (91 años)
«Metida en casa no sabría estar»

Cada día, Rosario Múnera Marcet, de 91 años, «viuda de García», acude a su negocio 'Todo para la mujer' de la barcelonesa Rambla de Cataluña, con el afán de «supervisar» la marcha de la 'boutique' que fundara en 1942 con su marido, Pepe García, y que sería la primera, y más importante, de la Ciudad Condal.

Cuenta esta catalana distinguida, de risa a flor de piel y tipo espléndido, siempre erguido sobre unos finos tacones, «lo mucho que costó sacar adelante el proyecto porque entonces la gente quería prendas a medida... pero se fueron acostumbrando y la cosa empezó a funcionar. Mi esposo, que era cántabro, era un escaparatista muy bueno, con mucho gusto, y me enseñó todo, porque, entonces, yo, ¿claro que conocía la moda!, pero para meterme en un trance así...

Yo había tenido una educación francesa, en el San José de Cluny, e incluso amigas del colegio vieron muy mal en aquellos años que me pusiera a trabajar y hasta me retiraron el saludo. Pero a mis padres les pareció fenomenal porque mi marido era un hombre estupendo.
Luego, lo que es la vida, muchas de aquellas chicas abrieron tienda».«La idea era crear un establecimiento similar al antiguo taller de Dior en París. Teníamos, como ahora, 'prêt à porter' y medida. Ir entonces a París, en los cuarenta y cincuenta, era una odisea, y nos traíamos las mejores ideas en croquis para reproducirlas en nuestro taller. Cuando a los 42 años me quedé viuda, tuve que luchar sola y con dos niñas pequeñas».

Rosario ha observado que cada cinco años se producen grandes transformaciones en el mundo de la moda -«y en la sociedad en general»-, cambios que sigue a través de sus ocho viajes al año a París, además de a los desfiles de Milán, y, antes de las Navidades, a Londres y a Nueva York «para ojear escaparates». Ve divertida lo que sucede. «La gente aquí se disfraza un poco, ¿me entiende? Dentro de la moda hay que mirar lo que es fino y selecto porque la elegancia no es otra cosa que simplicidad y llevar lo que a uno le va bien. El vestir se ha perdido un poco y vas a París y es todo más triste, no hay glamour: cuando camino por la rue du Montaigne -donde se hilvanan las casas de alta costura- ya no se ven aquellas mujeres elegantísimas».

Confiesa que «metida en casa no sabría estar, me encanta mi trabajo. ¿Y tengo tanta vida!», exclama entre risas, para negar tres veces el menor deseo de haber nacido más tarde y haber sido hoy más joven: «No, no y no. Hoy todo es muy difícil y confuso».

¿Retos a los 91? «Prefiero vivir a pensar».

Monday, December 04, 2006

Trabajar a los ochenta

Capaces de todo. Así son estas octogenarias del siglo XXI, mujeres al pie del cañón, curtidas en la adversidad, y para las que el trabajo de cada día se ha convertido en un fabuloso elixir de juventud.

DAMAS de hierro, azote de los años. Abrieron brecha, rompieron barreras, sobrevivieron a guerras, conquistaron cimas impensables para las mujeres de hace tres cuartos de siglo, y silenciosamente, casi invisibles, tomaron posiciones, esas que la perseverancia reserva sólo para los mejores.

Hoy, después de tanto vivido y tanto por vivir, allí siguen instaladas en lo más alto y, por supuesto, trabajando. Cuatro de estas pioneras, mujeres de armas tomar, dan testimonio de su anchísima experiencia femenina, nos confían sus anhelos y opinan de esta sociedad cambiante con la que también les ha tocado bregar y que pierde tanto tiempo, tanto, en dirimir cuitas con cuotas y repartos de papeles mientras prejubila antes de los cincuenta a buena parte de su ciudadanía, que tanto ha costado formar. Lo que para tales damas es simple y llanamente una burrada

Sunday, December 03, 2006

Visión negativa de la vejez


Las ideas negativas sobre la vejez no surgen azarosamente, sino que son producto de la sociedad en la que vivimos, una sociedad asentada sobre la productividad, el consumo y el individualismo, con grandes adelantos tecnológicos, y donde la importancia de los recursos están puestos en los jóvenes y en los adultos que pertenecen a la vida productiva.

Tenemos que reconocer que la sociedad, de manera equivocada, valora únicamente aquello que le resulta productivo, por lo tanto con facilidad se tiende a considerar que las personas mayores no aportan nada, o que por el contrario representan una carga para la sociedad.

Creo que se hace una valoración negativa y poco respetuosa de las personas mayores.

La sociedad moderna excluye a nuestros mayores, provocando en ellos malestar y complicaciones, falta de alegría de vivir. Pero el problema más grande que sufren es la soledad, estar ausente, sin integrarse en el grupo social y familiar como un mero sujeto pasivo.

A esta situación contribuye también el que la vejez se asocie en muchos casos a pérdidas personales y al duelo que acontece tras esas pérdidas.
También hay que reconocer que, también se pierde el interés vital por los objetivos y actividades que posibilitan la interacción social provocando la apatía y que la persona se encierre en sus problemas.

La vejez debe ser considerada como un proceso continuo de crecimiento intelectual, emocional y psicológico.

La invitación es a prepararnos para envejecer bien y sacarle el mayor provecho posible a los años que viene por delante.

Saturday, December 02, 2006

¿Sera cierto?

La vejez despierta miedo.
Cuando un adulto alcanza la edad de jubilación representa para la persona dos cosas, por un lado ha alcanzado la vejez y, por otro lado, ya no es útil a la comunidad.
El colectivo ancianos está relegado de la sociedad competitiva e individualista en la que vivimos.

Friday, December 01, 2006

Condenados a sufrir demencia

La población envejece. La esperanza de vida es cada vez mayor y el número de ancianos crece en los países desarrollados. En consecuencia, también aumentan las enfermedades relacionadas con la vejez, como la demencia. 'PLoS Medicine' ha publicado un nuevo trabajo que estudia la tendencia a padecer demencia en los últimos años de vida. Según sus conclusiones, las estrategias actuales de prevención sirven para retrasar la aparición de la demencia, pero no para evitarla.

La mayoría de las investigaciones sobre la epidemiología de esta patología excluyen a este tipo de pacientes. Para conocer la prevalencia real de la demencia en la vejez el equipo británico, liderado por Carol Brayne de la Universidad de Cambridge, entrevistó a cerca de 12.000 personas mayores de 65 años procedentes de seis lugares rurales y urbanos diferentes de Reino Unido. Las entrevistas se repitieron a intervalos regulares durante 10 años. Del total de los participantes, 2.500 habían fallecido con indicios de demencia diagnosticada en el último año de vida.

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