Sunday, August 31, 2008

Discriminan y faltan al respeto a los adultos mayores

Reynosa, Tamaulipas.- Las personas en edad de plenitud, llamadas también adultos mayores y con afecto ancianitos, son blanco de rechazo, discriminación y faltas de respeto por su condición física y natural impedimento gradual natural que les representa su estado.


Sin embargo, quienes practican esa clase de discriminación han olvidado que los adultos mayores cuentan con la experiencia acumulada por los años y representan un desafío vivo para quienes aspiran a vivir una larga existencia, en muchos casos sueño que es cortado al morir joven y no llegar a la vejez.


Don Enrique Vallejo Rodríguez, tiene 85 años de edad y reconoció con tristeza al hablar con “La Prensa” que prevalece rechazo y marginación hacia los ancianos por parte de las personas jóvenes.


“Nos rechazan y son en su mayoría gente nueva (jóvenes), pero no saben que nosotros tenemos mucha energía, experiencia y podemos colaborar y ser activos, quien discrimina a un viejito, no sabe o no quiere aceptar la idea de que ellos se verán como nosotros en el futuro, si dios les permita y les da vida, también llegarán a viejos y se les rechazará como ahora lo hacen con nosotros”, dijo.


En similares conceptos se pronunció Don Juan Quiroz, quien recién acaba de cumplir 83 años de edad y refiere que los jóvenes han perdido el respeto por sus mayores, cuando él era joven, se veneraba y trataba con respeto a los ancianos, una insolencia era castigada y había armonía en la convivencia, hoy, -lamenta- que eso se ha acabado.


Recuerda cuando en su juventud los adultos mayores eran motivo de consulta y consejo, pero ante todo se les respetaba y no eran marginados ni rechazados por la familia, hoy eso ha cambiado totalmente y no hay respeto ni consideración para ellos.



La sabiduría de quienes han tenido la fortuna de ingresar a la vejez y disfrutar la etapa de plenitud de su vida, han aprendido los valores de la paciencia, fortaleza espiritual y el amor a sus semejantes, son personas que pueden ayudar mucho y participar en otras actividades, ¿Por qué rechazarlos?, quizás algún día lleguemos todos a esa etapa.


En Línea directa

Un reto: Impedir que la vejez sea el fin

Celebración del adulto mayor

Ale­jan­dro CHAN PUC

FE­LI­PE CA­RRI­LLO PUER­TO, 28 de agos­to.- Des­de ha­ce 26 años los adul­tos ma­yo­res son fes­te­ja­dos al­re­de­dor de to­do el mun­do, des­de que la Asam­blea de las Na­cio­nes Uni­das (ONU) dis­pu­so que ca­da día 28 de agos­to sean re­cor­da­dos por sus se­res que­ri­dos.


En Mé­xi­co se ce­le­bra es­te acon­te­ci­mien­to des­de 1983. La pri­me­ra ce­le­bra­ción del Día del An­cia­no se lle­vó a ca­bo en la Ciu­dad de Mé­xi­co, y al año si­guien­te en la ciu­dad de Mon­te­rrey. Fi­nal­men­te, el 28 de agos­to de 1998 se de­ci­dió con­me­mo­rar­lo en to­do el país.


Des­de la ce­le­bra­ción del año 2002, es­te día cam­bió de nom­bre a Día del Adul­to Ma­yor.
Se­gún las es­ta­dís­ti­cas, la po­bla­ción mun­dial ha cre­ci­do a una ta­sa de 1.7 % en­tre 1990 y 1995, el gru­po de per­so­nas de 65 años en ade­lan­te se ha in­cre­men­ta­do en 2.7% por año.


Es­te rá­pi­do pro­ce­so de en­ve­je­ci­mien­to es re­sul­ta­do de un fe­nó­me­no de­mo­grá­fi­co mo­ti­va­do por el me­jo­ra­mien­to de las con­di­cio­nes de vi­da, par­ti­cu­lar­men­te en ma­te­ria de sa­lud y ali­men­ta­ción, con es­to, ac­tual­men­te en el mun­do hay más de 600 mi­llo­nes de per­so­nas de más de 60 años, y pa­ra el 2050 se es­pe­ra que di­cha can­ti­dad se ha­ya tri­pli­ca­do, su­man­do 2,000 mi­llo­nes de se­res hu­ma­nos con esa edad. Pa­ra ese en­ton­ces, se­gún las mis­mas es­ti­ma­cio­nes, por pri­me­ra vez en la his­to­ria, ha­brá más an­cia­nos que ni­ños.


En nues­tro país, los adul­tos ma­yo­res se en­cuen­tran en des­ven­ta­ja, lo que im­pli­ca que au­to­ri­da­des y so­cie­dad en su con­jun­to de­be­rán rea­li­zar un gran es­fuer­zo pa­ra lo­grar la igual­dad de opor­tu­ni­da­des pa­ra to­dos los me­xi­ca­nos, ya que la ve­jez no es el fin de la vi­da pro­duc­ti­va, si­no una eta­pa que re­quie­re de ac­cio­nes es­pe­cia­les, acor­des a sus dis­tin­tas, pe­ro im­por­tan­tes y va­lo­ra­das ca­pa­ci­da­des.


En la ac­tua­li­dad, los adul­tos ma­yo­res de 60 años, re­pre­sen­tan más del 7% de la po­bla­ción en nues­tro país, es de­cir, que uno de ca­da vein­te me­xi­ca­nos per­te­ne­ce a es­te sec­tor, y que pa­ra el año 2050, es­te gru­po se­rá uno de ca­da 4 me­xi­ca­nos.


De acuer­do con la ne­ce­si­dad de aten­ción a los adul­tos ma­yo­res, el 25 de ju­nio del 2002 se pu­bli­có la Ley de los De­re­chos de las Per­so­nas Adul­tas Ma­yo­res, creán­do­se por ella, el Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de las Per­so­nas Adul­tas Ma­yo­res (Inapam). Con es­ta Ley el Ins­ti­tu­to se con­fir­ma co­mo el ór­ga­no rec­tor de las po­lí­ti­cas pú­bli­cas de aten­ción ha­cia las per­so­nas de 60 años en ade­lan­te, con un en­fo­que de de­sa­rro­llo hu­ma­no in­te­gral en ca­da una de sus fa­cul­ta­des y atri­bu­cio­nes.


Los ob­je­ti­vos pri­mor­dia­les de es­ta ley son la pro­te­ger, aten­der, ayu­dar y orien­tar a las per­so­nas de la ter­ce­ra edad, así co­mo co­no­cer y ana­li­zar su pro­ble­má­ti­ca pa­ra en­con­trar so­lu­cio­nes ade­cua­das. Por ello di­ri­ge sus es­fuer­zos a fo­men­tar la asis­ten­cia mé­di­ca, ase­so­ría ju­rí­di­ca y op­cio­nes de ocu­pa­ción.


Diario de Quintana Roo

Abuelos en plenitud; el lado alegre de la vejez


- El corazón no envejeceBenny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTAVictoria, Tamaulipas.- La vejez no siempre es sinónimo de tristeza y abandono, porque cuando los años se acumulan es tiempo de darle entrada a otra manera de ver la vida:“Lo que sucede es que no sabemos envejecer, porque más allá de los achaques, hay que sacarle también jugo a la experiencia, y eso depende de nosotras mismas, de no dejarnos achicopalar, de pensar que la vida se acaba a los 60, hay que entender que es otra etapa que hay que aprender a vivir”.
María Guadalupe Carrión sabe que llegar a viejo no es sinónimo de amargura o frustración, por ello esta decidida a vivir a plenitud esta etapa de su vida:
“El corazón no envejece, hay mucha gente que llega los 60, 70 años de edad, toda llena de achaques, más que físicos del alma, y esto no puede ser, yo a todas las personas que conozco les digo que no porque estamos viejos ya estamos acabados, que con todo y los años encima podemos ser útiles a nosotros mismos, viendo con entusiasmo la vida”.
Integrante del Club “Flor de Mayo”, María Guadalupe asegura que si es posible llegar a viejo y ser feliz:
“Los tiempos han cambiado antes para los 60 años ya eras una cebecita blanca que te sentabas en un sillón a esperar prácticamente el final, ahora no, hay muchas maneras de entretener el tiempo, en mi caso soy madre, soy abuela y trato de vivir una vida plena, estoy en el club y ahí veo como es posible darle una cara alegre a la vejez”.
Igual piensa doña Amalia García de la colonia Victoria de esta capital, quien sustenta que la formula para mantenerse activa es no non quedarse en un rincón de su casa:
-Dios me dio unos hijos maravillosos, así que me apoyan para que a mis casi 70 años yo siga activa, voy a cuanto evento me invitan, ando de arriba para abajo, porque entiendo que si me quedo en una cama me acabo, porque la soledad es canija y hay que espantarla conviviendo con otras personas que viven de manera similar a uno”.
En este mismo contexto, María Oralia Hernández asegura que todos los días nace con el firme propósito de vivir de la mejor manera:
-Cuando uno llega a viejo lo debe hacer sin complicaciones, lo que hiciste ya, lo que no hiciste también, a estas alturas de la vida el único compromiso es con uno mismo, porque los hijos, los nietos, los bisnietos ya están para apoyar a una y no que sea al revés; en mi caso soy una afortunada y quisiera que mucha gente de la tercera edad reflexionara sobre su situación, sobre lo inútil que es abrirle la puerta a la tristeza, a la melancolía, incluso a la amargura; porque hay quienes se enojan con ellos mismos porque no hicieron fortuna, porque batallan hasta para sobrevivir, lo que no tiene caso, porque el tiempo no se puede regresar, lo que pasamos ya se fue, lo importante es estar en el presente y tratar de llevar una buena calidad de vida, porque de ello depende todo.
Ver con buenos ojos la vida : la formula mágica
Para doña Aída Medina de Infonavit Adelitas de esta capital, el ver con buenos ojos a la vida es la formula mágica que necesitan todos los adultos mayores para llegar a buen puerto:
-El vejez no tiene porque representar una etapa terrible para los seres humanos, yo veo como en la actualidad así lo ven muchos, pero es un error, ya que hay que aprender a envejecer con decoro, no va a querer tener uno la fuerza de cuando tenía 40 años, pero si puede ayudar a mejorar la salud y las condiciones de vida, el ejercicio, la convivencia entre iguales es una manera efectiva de lograrlo.
Agrega:
-Yo con tres hijos, cuatro nietos y cinco bisnietos puedo estar tranquila y en paz, porque he entendido que no puedo enojarme con el paso de los años, sino vivir estos a plenitud.
Enfatiza:
“La actividad física y la convivencia con los demás es casi una garantía de un buen envejecimiento, que no es otra cosa que tener salud y más o menos todas las facultades completas y sobre todo, una actitud positiva a esta etapa”.
Concluye que la vida no se detiene con la vejez, sino todo lo contrario:
-Ya sin hijos que cuidar y con la idea de que no estamos para cuidar nietos, podemos seguir haciendo muchas cosas, que van desde un simple juego de lotería hasta actividades como el cachibol, igual otras actividades que se realizan en instituciones y a donde siempre nos invitan.
Escucharlas a ellas es ser testigo de una realidad que contagia y es lo que quisieran mujeres como Doña Teresa Martínez, quien a sus 78 años de edad ha entendido que la vida solo se vive una vez y son pocos los años para disfrutar lo verdaderamente importante:
-Uno se pasa la vida siempre corriendo, cuando los hijos están chicos, cuando el marido esta joven, siempre hay pendientes por hacer en las casas, pero luego la ley de la vida se impone y el nido se va quedando solo, viene la época más amarga, ya que no hay con que entretener el tiempo y llega la amargura, la tristeza, la depresión, y para no morir en estas condiciones es necesario asimilar que los años se van y por más que uno quisiera ya no se pueden regresar…es cuando debemos aprender a vivir de otra manera…sin prisas y disfrutando cada instante como si fuera el último, para hacerlo hay mil formas…una de las más efectivas es la convivencia con los demás.
En Línea directa

Méixo: Sólo 1 de cada 4 ancianos tiene recursos para vivir su vejez: UNAM

"Esta población debe contar con una propuesta de participación ciudadana y acción en el entorno”


MÉXICO, D.F. / EL UNIVERSAL - En México, sólo una de cada cuatro adultos mayores -la cuarta parte-, tiene recursos para enfrentar la última etapa de su vida, situación que se agudiza por las escasas oportunidades de empleo disponibles para este sector de la población.


Así lo reveló Graciela Casas Torres, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG).


La especialista dijo que si bien existen políticas gubernamentales de apoyo a las personas de la tercera edad, “esta población debe contar con una propuesta de participación ciudadana y acción en el entorno”, porque su número va a la alza.



De acuerdo con el II Conteo de Población y Vivienda 2006, la población de personas mayores de 60 años se incrementó en 1.4 millones en el último lustro; ya que pasó de representar el 7.1 por ciento del total de habitantes en el año 2000, a 8.1 cinco años después.



Ahora, dijo Casas Torres, los ancianos mal viven más, ya que comparado con lo que sucedía hace medio siglo, actualmente la esperanza promedio de vida es de 75.1 años; 77.5 las mujeres y 72.7 los hombres.


Señaló que Quintana Roo es la entidad con la gente más longeva, con 76.2 años promedio, seguida por Oaxaca, con 74.2; Chiapas, 74.1; Veracruz, 73.9, y Guerrero, con 73.5 años.


Aguas digital

Las enseñanzas de George

BANDERAZO DE SALIDA.- El comediante George Burns murió a los 100 años de edad, y a los 85 escribió un libro en el que revela algunas facetas de su buen humor, de su filosofía personal y da valiosos tips para lograr la felicidad en la vida.


Como siguen vigentes, extractamos algunas de sus confidencias. Dijo que, a los 85 años, pensaba que juventud y vejez son simples palabras, y que una regla invariable que todos deben seguir es dejar la cama temprano, en cuanto uno ha despertado... Agrega: La mayor parte de la gente ensaya la vejez desde los 35 ó 40 años, cuando comienzan a pensar en la jubilación y en que llevarán una vida tranquila.


Cuando llegan a los 50 o a los 60 años empiezan a ser verdaderos ancianos, y cuando tienen 70, aleluya, son todo un éxito: ahora ya son viejos.


* * *
CURVA PELIGROSA.- Aprender a envejecer es duro, y la gente empieza a andar despacio, a olvidarse de las cosas... No hay que enojarse, ni lamentarse, ni vivir en el pasado y de los recuerdos.


Pero tampoco hay que cruzarse de brazos, hay que intentar cada día salir adelante, pero en el mundo en que vivimos, no en el pasado ni en el futuro. El presente es lo que cuenta, lo que vale... Lo que empecemos a hacer hoy, hay que hacerlo con la idea de que lo vamos a terminar.


Nunca hay que pensar si tendremos o no tiempo o vida para hacerlo. Lo que cuenta es la voluntad de seguir adelante, y jamás debe uno sentarse a llorar por lo que fue, y a soñar con lo que será.


El pasado está muerto, el futuro es incierto, pero el presente es la vida misma en este instante... Yo como, fumo y bebo tanto que ya le he producido ataques cardiacos a una docena de médicos.


* * *
RECTA FINAL.- Mi estómago parece de acero templado, y cuando me siento a la mesa suelo decirle al mesero: “Quiero un buen pedazo de carne, pero que esté bien cocida y crujiente.
Me gusta todo lo que hace ruido cuando me lo llevo a la boca”... A los 85 años, cuando la mayoría de los hombres de esa edad se quedan dormidos frente al televisor, George Burns filmó dos películas.


Una de ellas, titulada “Con estilo”, en la que actúa con dos bebés de su misma época: Lee Strasenberg, de 78 años, y Art Carneu, de 69... Burns menciona que a su edad seguía viviendo como un adolescente, pero que en esa época se divierte más.


“A los 18 años salía con jovencitas”, dice. “Y ahora lo sigo haciendo”... Burns usaba ropa elegante y alegre y bebía tres cocteles todos los días, se fumaba cuatro o cinco puros y siempre andaba del brazo de una preciosidad... Sobre su viejo hábito de fumar decía que cuatro médicos le habían dicho que era malo para su salud.


Tres de esos médicos se murieron antes que él, y no fumaban. “El otro anda todo achacoso por allí”... Concluye: “Juventud y vejez son sólo palabras porque no hay que andar saltando para demostrar que se es joven.


Hay jóvenes que son viejos a los 30 años. Yo tengo 85 años y me siento como un muchacho de 40” .


El Mañana de México

joan manuel serrat - hoy puede ser un gran dia

Iniciemos este domingo con esta canción de Serrat.

Tuesday, August 26, 2008

Los abuelos vuelven a hacer de padres


Miles de jubilados acogen a sus nietos desamparados, pero no es facil criar a un bebé o educar a un adolescente
Los mayores tienen que pasar exámenes de capacidad para hacerse cargo de sus nietos menores de edad: el parentesco no basta por sí solo.

Nacida de una madre drogadicta, la niña se convirtió nada más ver la luz en hija de sus abuelos, a punto de jubilarse. "La verdad es que al principio pensamos darla en adopción con algún matrimonio más joven, pero mi mujer entró en la habitación y la vio tan redondita que nos la quedamos", recuerda el abuelo.
Así, tan sencillo, Berta y Mario se convirtieron en padres de nuevo, ella con 51 años y él con 59. Mario ya pensaba en su jubilación anticipada, después de toda una vida trabajando como fontanero a sueldo de una constructora. "Y ya ve, llevamos 17 años sin vacaciones". Este matrimonio del sur de Madrid puede hablar con fiabilidad de los afectos y la ilusión renacidos cuando sobreviene algo así, pero también de los disgustos de criar a una nieta en la era de la videoconsola: carreras al logopeda, suspensos en el colegio; y la autoestima que se pierde si no hay apoyos sociales que echen una mano. "Se necesita ayuda económica, por supuesto, pero lo que más, gente preparada que esté pendiente, que te diga si lo estás haciendo bien, que te dé confianza en que puedes hacerlo".
Durante muchas décadas, en España los niños que quedaban desamparados llenaban las instituciones de acogida, enormes edificios donde convivían aquellos niños que habían nacido con mala suerte: padres drogadictos, encarcelados, que morían de tuberculosis o en un accidente de tráfico. Con la transición empezaron a cambiar las políticas sociales y surgieron centros de protección de menores más pequeños. Pisos tutelados, por ejemplo, que fueron casi la única alternativa hasta principios de este siglo. También había familias de acogida, entonces llamadas de guardia y custodia, que cuidaban al menor con la vista puesta en la adopción definitiva.
Los abuelos no solían entrar en este juego. "En los años sesenta se pensaba que los malos tratos eran algo que se transmitía, de tal forma que si el niño los había padecido con los padres, también los sufriría bajo el mando de los abuelos", explica Pere Amorós, catedrático de Pedagogía de Inadaptación Social en la Universidad de Barcelona.
A partir de los ochenta, los estudios empíricos anglosajones demostraron que el acogimiento en familia extensa, es decir, con tíos o abuelos, tenía sus ventajas si se usaban criterios adecuados. El sentido común basta para citar algunas de esas ventajas: el niño seguía formando parte de la familia con la que se crió, no tenía, por lo general, que separarse de su entorno social "y su sentimiento de pérdida era menos traumático", añade Amorós. Por otro lado, casi siempre los abuelos mostraban buena predisposición para hacerse cargo de esos nietos. Pero, aunque también es esperable, nadie se para en esos momentos amargos a pensar que la vida corre y el futuro puede deparar algunas sorpresas desagradables.
En cifras redondas, hay en la actualidad unos 14.600 menores en acogimiento familiar y entre el 60% y el 70% de ellos están con los abuelos, que no suelen disfrutar, mucho menos a la jubilación, de unos ingresos boyantes. Los programas de apoyo, tanto socioeducativos como económicos, se han ido extendiendo de forma desigual, como ocurre con casi todas las políticas sociales, en manos, desde su origen, de las comunidades autónomas. Pero aún en 2003 a los abuelos "en algunas comunidades no se les daba ni un céntimo cuando pasaban a hacerse cargo de sus nietos", afirma el profesor Jorge Fernández del Valle, que trabaja en la Universidad de Oviedo y dirige un grupo de investigación de familia e infancia. Fernández del Valle, junto con Mónica López, Carmen Montserrat y Amaia Bravo tienen los datos más recientes que hay sobre este asunto. Acaban de concluir un libro donde todos ellos están recogidos, titulado El acogimiento familiar en España. Una evaluación de resultados.
Los abuelos que se quedan con los niños suelen ser los maternos, casi el doble de las veces que los paternos. En muchos casos, los padres están en la cárcel o son drogadictos, o con problemas mentales, o el dramático cóctel de las tres cosas a la vez, nada infrecuente. En el momento de su acogida en familia, más de un tercio (38%) de los niños son menores de tres años. A medida que aumenta la edad de los menores desamparados disminuyen los acogimientos, porque "entran a trabajar o los abuelos son ya muy mayores para hacerse cargo de ellos". "Ésa es también la tragedia, porque ¿qué hace una pareja de 80 años con dos lebreles adolescentes?", reflexiona Fernández del Valle.
Pero eso a veces ocurre, porque los cumpleaños no pueden detenerse, ni los de los nietos, ni los de los abuelos, y de repente, un crío encantador y obediente deviene un chaval en la edad del pavo, contestón y desenfrenado, que, además, quiere una cazadora de marca, como la que llevan sus amigos. ¿De marca? ¿De qué marca? ¿Y eso cuánto vale?
La hija-nieta de Mario y Berta, afortunadamente, no es de esa cuerda, pero ya ha tenido problemas en el colegio, no sabe si quiere seguir estudiando, y cuando los abuelos tratan de educarla en casa, "ella se lo toma todo a broma".
Tampoco Carmen, que vio morir a su hija hace poco, tiene grandes problemas con su nieta. Ella es más joven y trabajó algún tiempo como docente, pero además ha contado, como Mario y Berta, con el apoyo de la Fundación Meniños, que trabaja con el Ayuntamiento de Madrid y pone a disposición de estas familias programas psicosociales, de asesoramiento y educación. Porque uno de los objetivos es que estos abuelos no se pierdan en el papeleo y sean capaces de encontrar y hacer uso de los recursos que hay en su barrio. Un 34% de los abuelos tienen a más de un nieto en acogida y en un 35% de los casos son abuelas solas las que afrontan esa maternidad imprevista.
Carmen es viuda y su situación económica es razonable, pero sabe lo que es el "sacrificio". "He empalmado dos generaciones; mi nieta es igual que una hija, sólo que te la han dado hecha. La educación de un hijo siempre es difícil y a mí la experiencia de madre me sirvió para aprender. Yo siempre he pretendido que sepa que soy su abuela y que su madre era su madre, pero la he educado como a una hija, con obligaciones, responsabilidades y toques de atención. Aunque ahora baso todo más en el diálogo, con mis hijos era más mandona", se ríe. La chica, de 15 años, sabe que la abuela es su madre y su padre, es la que va a las reuniones en el colegio, la que la lleva de vacaciones, le compra lo necesario y la reconviene cuando hace falta. Con otros nietos, Carmen se porta de otra manera. "Ahí ya vas de abuela, pero ella entiende que a los otros los veo mucho menos. Ellos se llevan un ratito y ella tiene mi vida entera".
La nueva tendencia en las políticas sociales, de todas formas, no es primar la acogida por parte de los abuelos, sin más. "No. Se trata de hacerlo bien, de mirar caso por caso y ver si, efectivamente, esos abuelos están en condiciones de educar y criar al nieto. Los mayores ahora suelen pasar los mismos reconocimientos, exámenes y entrevistas, que se les hace a las familias ajenas que quieren acoger a un menor", dice Pere Amorós. Las inspecciones, con Carmen, se prolongaron todo un año. La comunidad autónoma, en este caso la de Madrid, es la que tiene las competencias de estas políticas y la encargada, por tanto, de que todo vaya correctamente. Pero se suele delegar en los servicios municipales para hacer un seguimiento más cercano de cada acogida. La Fundación Meniños, a través de su programa-contrato se encarga de ello. A veces dan un respiro a los abuelos con cursos de apoyo escolar para los nietos. Porque los hijos descansan dejando a los niños al cuidado de los abuelos, pero ¿a quién se los dejan los abuelos cuando quieren hacer un paréntesis?
Mario y Berta, con pensiones que no suman 800 euros y algunas otras ayudas pequeñas, necesitarían más apoyos y eso que Madrid, según dicen los expertos, es de las comunidades que mejor tiene articulado este sistema de acogimientos.
A veces a Mario se le agotan los nervios y le dice a su nieta que con quien debería estar es con su madre, pero, afortunadamente, la chica, que guarda una buena relación con su madre, "se lo toma todo a chunga". La dejan salir hasta las doce cuando toca, le dan su paguita semanal y le ingresan en una cuenta una ayuda que pudieron obtener de la Seguridad Social por el padre que murió.
Un 15% de los niños en acogida familiar son huérfanos. Pero hasta que eso ocurre, a veces después de un camino dramático y agotador por la cuesta de las drogas y el sida, los abuelos son los que se han hecho cargo de esos niños durante años. Por tanto, lo normal es que sigan haciéndolo cuando ya no hay más remedio. Ésa es la razón de que se haya convertido en el tipo de acogimiento más utilizado. Cuando los padres viven, pero no pueden criar a sus hijos, la mayoría de ellos está de acuerdo con que lo hagan los abuelos, según demuestra un estudio de la Universidad de Málaga en el que ha participado la doctora Isabel Bernedo. Y los resultados de esa investigación confirman "la escasez de apoyos que reciben los abuelos acogedores, que reclaman, en primer lugar, ayudas económicas y, después, información general sobre el acogimiento".
Pero, como suele ocurrir con los abuelos, a pesar de las carencias y los sacrificios, muestran la satisfacción de asumir ese papel de padres, por el afecto que reciben y porque se sienten útiles para sus hijos y para sus hijos-nietos.
La asignatura pendiente, en opinión de Amorós, la constituyen los programas de prevención para restaurar lo que se rompió un día, para preservar y recomponer la familia antigua cuando hay posibilidad de ello. Un buen acogimiento, dice este experto, debe trabajar teniendo en cuenta que un día los padres puedan ya hacerse cargo de nuevo de sus hijos. "Estadísticamente, la reunificación a partir de un acogimiento con abuelos es menor". "Parece una paradoja, pero no lo es. Los padres de los niños que viven con sus abuelos no sienten esa necesidad tan acuciante, porque los ven recogidos en casa. Nadie se los ha quitado, piensan. Sin embargo, cuando están con familias ajenas, tienen un mayor estímulo para recuperarlos", explica Amorós.
Después de todo, los abuelos también se encariñan con esa suerte de crianza. Sienten que la vida, que les falló con sus hijos, les da ahora una nueva oportunidad para ponerse a bien con sus sentimientos.
A los menores les gusta su compañía
Una encuesta telefónica de la ONG Mensajeros por la Paz ha preguntado a un millar de niños de edades entre 6 y 17 años, sobre la relación con sus abuelos.
Estas son las principales conclusiones del estudio.
- Al 74,25%l es gustaría convivir, aunque sólo fuera por algún tiempo, con sus abuelos, sobre todo a edades más tempranas.
- Aprenden más cosas y con ellos se lo pasan mejor. Y así no están solos, dicen.
- Los maternos comparten más su tiempo con los nietos que los abuelos paternos. Las niñas tienen más relación con sus abuelas y los chicos, con sus abuelos.
- Todos los días ven a sus abuelos un tercio de los menores. Un 21% les ve entre dos y tres días a la semana. Un 36%, durante las vacaciones escolares.
- Entre los aspectos negativos, destacan los castigos y las regañinas; cuando son más mayores, no les gusta que les controlen excesivamente.
- Los nietos ayudan en las tareas domésticas (un 18%). Un 26% les echa mano para usar las nuevas tecnologías (telefonía, aparatos electrónicos, Internet...) y un 12% en el aprendizaje de idiomas.
CARMEN MORÁN
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Monday, August 25, 2008

DÍA DEL ADULTO MAYOR EN BOLIVIA

El 26 de agosto se recuerda el Día de las Personas de la Tercera Edad en Bolivia, instituido por Decreto Supremo 1421 del 17 de diciembre de 1948, durante la presidencia de Enrique Hertzog Garaizabal. Desde hace 31 años, en Bolivia se recuerda cada 26 de agosto el Día Nacional del Adulto Mayor.


Los adultos mayores recuerdan en su día que existen 10 principios que deben ser cumplidos, como el derecho a la asistencia, al albergue, el sustento, al vestido, al bienestar físico y moral, al recreo, al trabajo, al sosiego, a la consideración y a funerales.


En el año 1992 las Naciones Unidas definieron los principios más importantes a favor de las personas mayores. Estos se clasificaron en cinco temas principales: INDEPENDENCIA, PARTICIPACIÓN, CUIDADOS, AUTORREALIZACIÓN Y DIGNIDAD.

Cada uno de los mismos implica una amplia reflexión sobre las acciones que se deben promover, para el cumplimiento de los mismos.
En su reciente Encíclica "Deus Caritas Est", nuestro Santo Padre Benedicto XVI, señala: "Quien es capaz de ayudar reconoce que precisamente de este modo, también él es ayudado. El poder ayudar no es mérito suyo ni motivo de orgullo. Esto es gracia. Cuanto más se esfuerza uno por los demás, mejor comprenderá y hará suya la palabra de Cristo". "Somos unos pobres siervos" (Lc. 17,10).



Todos los que, de una forma u otra, ayudamos a comprender y promover a las personas mayores desde varias perspectivas, debemos constantemente tener presente que el Amor y el Servicio deben ser las bases para accionar el cumplimiento de cualquier objetivo en el terreno de la ancianidad. El concepto de vejez es un constructo cultural en el que participan una serie amplia de elementos como las formas de parentesco, la economía, la salud, la capacidad de auto-mantenimiento, así como determinados modelos de conducta, etc. Se ha reconocido que en este fenómeno no incide sólo la familia, sino que son múltiples los factores que lo ponderan.



Es innegable que la vejez es consecuencia de un proceso biológico ineludible que nos afecta a todos y que no comienza en ningún momento específico sino que se va sucediendo a lo largo de toda la vida. Es una construcción socio-cultural, en el sentido de que las imágenes que construye una sociedad sobre la vejez van a influir en la forma en que esta se vivencie y se desarrolle por parte de sus integrantes. De ahí la importancia que se le confiere en la Gerontología al estudio de las imágenes de la vejez que se proponen en la sociedad y sobre las cuales existen hoy día, estudios muy interesantes.


Historia: Hermanitas de los Ancianos Desamparados


"Hijas mías, recordad que los reyes de nuestras comunidades deben siempre ser los ancianos. Si vosotras tenéis vocación no es privilegio vuestro sino de los ancianos. Si no hubiera ancianos vosotras no estaríais en la casa de Dios ni seríais sus Esposas... Luego todos vuestros afectos y desvelos deben estar cifrados en los ancianitos, a los que debéis amar como si fueran el mismo Jesucristo.” (Santa Teresa Jornet)


La Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados es un Instituto de derecho pontificio, fundado por el Siervo de Dios, D. Saturnino López Novoa con la colaboración de Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars en Barbastro (Huesca) el 27 de Enero de 1873.


"Cuiden con interés y esmero a los ancianos. Ténganse mucha caridad y observen fielmente las Constituciones: en esto está nuestra santificación" (Últimas palabras de la Santa antes de reunirse con el Padre)


La finalidad de la obra es en palabras del Fundador, "ser continuadoras de la misión de Cristo, que pasó por el mundo haciendo el bien"; concretado en acoger, cuidar y prodigar todo género de asistencia, inspirada en la caridad evangélica, a los ancianos necesitados. Este es el carisma: el cuidado y asistencia espiritual y material de los Ancianos desvalidos de uno y otro sexo, preferentemente los pobres, que sean puestos al cuidado de la Congregación.


La hermanita ha sido llamada a hacer de su vida una gozosa donación de amor, en el servicio a los ancianos necesitados, al estilo de Cristo que "nos amó hasta el extremo" (Juan 13,1). Amor que se alimenta en la oración y en la Eucaristía. En sus hogares reina la máxima de Santa Teresa Jornet, "cuidar los cuerpos para salvar las almas". Sus residencias tienen carácter de hogar, por lo que se trata fundamentalmente de fomentar en los ancianos el "espíritu de familia", a fin de que se sientan como en su propia casa, ofreciendo un servicio desinteresado, con amor y cariño.



Actualmente, la congregación cuenta con 210 casas, donde son acogidos unos 26.000 ancianos, (15.300 en España y 10.000 en los restantes países), en 17 Naciones (España, Portugal, Alemania, Italia, México, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Brasil, Mozambique), y 3 continentes (Europa, América y África). Existen 5 noviciados con su correspondiente Postulantado, 2 en España (todo un hito ante la escasez que otros institutos padecen), 1 en Perú, 1 en México y otro en Colombia. 5 Juniorados en el mismo orden. Hay también 16 aspirantados: 2 en España, 13 en América, y 1 en Mozambique (África).



Fuente: http://divinavocacion.blogspot.com/2008/02/20-hermanitas-de-los-ancianos.html

La señora Gibson

En el Manifiesto del Surrealismo, André Breton pide que, al morir, lo conduzcan al cementerio en un camión de mudanzas.


Lo que Breton quería decir es que, a su manera, él era un creyente encantado con la idea de la inmortalidad y sus variadas e imaginativas reincidencias. La provocación no le alcanzó a Breton para admitir el carácter inapelable de la muerte.


Pero la muerte es tribunal supremo que carece de casación y que jamás reconoce error alguno. Y quien crea que volverá detrás de alguna materia viva -emboscado en un cisne, por ejemplo- tiene el derecho de consolarse a solas. A lo que no tiene derecho es a convertir esa ilusión en un poder administrado por el nuncio apostólico. O sea que si te persignas y acatas, vuelves como líder; pero si haces preguntas que sólo pueden responderse “desde la fe del dogma”, entonces sí que te largas definitivamente.


Estoy escribiendo sobre la muerte no porque haya leído al cura Romaña –que es como un cementerio del progreso y un osario de la actualidad y que ayer dijo que el Sha de Irán fue derrocado por “los cassettes” que Jomeini enviaba a Teherán desde París-, ni porque acabo de cumplir años, ni porque sea un tema amable, sino porque me acaban de avisar que se ha muerto, de edad y hastío, Doris Gibson.


Yo, que tanto le debo a “Caretas” y que tantas veces vi a Doris, pienso que esta legendaria mujer por fin descansa y siento un piadoso alivio porque la cruel vejez ya no le hará recordar, cada mañana, de cuántos huesos se compone el dolor, de qué color es una mente en blanco y qué vísceras va pidiendo la muerte como anticipo de legítima.


Morir a los 98 años, lejos de todo y de uno mismo, es ganarle al pulso a la vejez, que es la abogada mafiosa de la muerte. Matar a la vejez que no quería largarse es un triunfo. Y Doris, por fin, ha vuelto a triunfar.


Solicito, modestamente, que la huachafería peruana no se ensañe ahora con ella.


Que los que han hecho del periodismo una yapa que acompaña a la publicidad no salgan a decir sus discursos funerarios.


Y que los hacedores profesionales de perfiles póstumos no nos cuenten el cuento de su proximidad con Doris.


Doris odiaba muy pocas cosas porque su talante era el de entender a todos. Pero lo que sí despreciaba era la impostura, que es la fórmula más socorrida de la huachafería. La impostura del grafómano que pasa por novelista, la del ignorante que se las quiere dar de enciclopédico, la de la señora que fuera de cascos ligerísimos y que ahora presume de casi beata.


Dicen que uno puede amar u odiar y que en esa disyuntiva poderosa nos movemos siempre. Lo curioso es que yo no he conocido a nadie que sólo ame ininterrumpidamente, a nadie que no haya pasado por las gradaciones ultravioletas y las feroces vacaciones propias de una relación. Y, más bien, la experiencia me ha demostrado que el amor sin intermedios de profundo rechazo ya no es amor sino campo de golf, tic, aburrimiento, cordura y cubitos maggi.


Pues bien, yo amé y odié a Doris. La amaba cuando era esa voluntad a prueba de clausuras y dificultades. La odié –muy pocas veces, es cierto- cuando se transformaba en esa tormenta tropical de vocación filicida.


Pero Doris era mucho más que estas palabras torpes que me saca el dolor. Fue la primera gran feminista del siglo XX, la empresaria que dio a luz a “Caretas”, la heroína publicitaria que le vendía avisos a la rancia derecha que su revista ridiculizaba, la belleza que volvió locos a los bohemios del Zela y el Negro Negro, la socia peregrina de Francisco Igartua, la modelo consuetudinaria de Sérvulo Gutiérrez, la madre del mejor periodista peruano y la inteligencia intuitiva más devastadora que yo haya conocido y tenido que vadear.


Si este fuera un país serio, Doris Gibson hubiese sido nuestra Katherine Graham. Y “Caretas” se hubiese convertido –con Enrique Zileri, claro- en el diario inteligente, agudo y a veces mordaz que sólo tuvimos (por breve tiempo) con la difunta Prensa de Pedro Beltrán. El diario que hasta ahora el Perú no se ha permitido.


César Hildebrandt

La Primera, Lima

Sunday, August 24, 2008

Una palabra tuya - Making of 3/3

Una palabra tuya - Making of 2/3

Una palabra tuya - Making of 1/3

Una palabra tuya - Tráiler

La soledad y la amistad 'protagonizan' la nueva película de Ángeles González-Sinde, 'Una palabra tuya'


La soledad y la amistad son las 'protagonistas' de la nueva película de Ángeles González-Sinde, 'Una palabra tuya', que se estrenó el 22 de agosto. Basada en la novela homónima de Elvira Lindo, la cinta es el retrato de dos amigas, Rosario y Milagros, que - tras vidas llenas de tropiezos, ilusiones y miedo - recorren trayectorias opuestas: una hacia la nada más cruel desde una actitud alegre y vitalista y la otra hacia un futuro expectante desde una vida redimida.

Entre Rosario (Malena Alterio) y Milagros (Esperanza Pedreño) están el personaje Morsa (Antonio de la Torre) y también momentos de perdón, de miedo a la soledad y de amistad, además de otros temas que inundan la pantalla. "Para cada persona hay un tema central distinto. Esperanza, por ejemplo, me hizo notar que la maternidad es un asunto muy presente en la historia. Yo destacaría la espiritualidad y religiosidad", subrayó hoy en rueda de prensa la directora y también presidenta de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España.

'Una palabra tuya' es el segundo largometraje de González-Sinde, ganadora de dos Premios Goya: uno a la Mejor Dirección Novel, por 'La suerte dormida' (2003) y otro al Mejor Guión por 'La Buena Estrella' (1997). Seguidora de la obra de Lindo (su amiga hace más de diez años), González-Sinde contó que "devoró" el libro y que hizo algunos cambios en la narrativa. En el libro, la trama es narrada en primera persona por Rosario, pero en la película la historia de esta protagonista es contada de otra manera, fragmentada en tres bloques de tiempo.

El resultado agradó a la autora de 'Una palabra tuya'. "Se nota en la pantalla el entusiasmo, la vocación y la ilusión del equipo", elogió Lindo, que subrayó el "Madrid espectral" retratado en los fotogramas de la cinta.

PROTAGONISTA MALHUMORADA

Aunque la historia roce temas sociales como la dificultad de conseguir un empleo o la vejez, Lindo destacó que "no es una novela social, trata más bien del alma de los personajes". Descrita como "amargada", Rosario aparece en todas las escenas. Su intérprete confesó una "inquietud" al principio.

"Además del peso de ser mi primer papel protagonista, temía no dejar claro que Rosario no es antipática", reveló Alterio. "Vivimos en un momento de guerra, de protesta, de mal humor, de descontento, de quejas y me parecía que Rosario conectaba bien con eso", añadió González-Sinde.

La historia se centra en la amistad de dos mujeres, pero la directora quiso subrayar la importancia de Morsa, que se relaciona con Rosario en la historia. "No es un arquetipo", opinó.
"Es un hombre ordinario, incluso inferior a la protagonista, pero que tiene un encanto y que, sobre todo, tiene la capacidad de disfrutar más de la vida que ella", resumió Lindo.

Su intérprete lo defiende: "Él aporta luz a la historia. Me gusta también la dualidad que introduce pues es una persona muy conectada a la vida, mientras las dos mujeres están más ligadas a la muerte", explicó De la Torre.

TALLERES DE BARREDEROS

En la trama, los tres personajes centrales trabajan como barrederos públicos y González-Sinde recordó que los actores pasaron un tiempo observando el trabajo de estos profesionales. "Los trabajadores tenían una alegría y una generosidad que me resultaron una lección de vida absoluta", confesó De la Torre, elogiado por sus compañeros por manejar bien el camión que barre y lava las calles de Madrid. "Por eso me escogieron para el papel", bromeó.

Preguntado sobre cómo pretendía competir con superproducciones extranjeras estrenadas durante el verano, el productor José Antonio Félez dijo creer que "el cine es imprevisible, incluso el americano" y añadió que "es necesario que haya huecos para historias como éstas. 'Una palabra tuya' tiene verdad, buenas interpretaciones, una banda sonora acertada, una bella fotografía y está basada en una novela de éxito. Es decir, tiene todos los ingredientes para llegar al público", concluyó.
Europa Press

¿Sabemos ser viejos?

Las canas se multiplican en Cuba a una velocidad vertiginosa. En estos momentos, las estadísticas del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), división de población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), consideran a esta isla el único país de la región con una transición demográfica “muy avanzada”. Y no precisamente porque tengamos la cifra más baja de fecundidad del continente, o la más alta de envejecimiento de la población; la clave está en la rapidez con que nos hemos puesto viejos en apenas tres décadas.


Si al cierre de 2007 teníamos un 16,6 por ciento de personas de 60 años y más, hacia 2025 tendremos 26,1 por ciento. Entonces la población habrá disminuido en poco más de 77 mil personas. Hoy caminamos por las calles cubanas cerca de 11 millones 236 mil 800 habitantes. Nunca llegaremos a sumar 12 millones.


¿Qué quiere decir, exactamente, esa maraña de números? Para empezar, es la consecuencia de tres décadas sin reemplazo poblacional, o sea, desde 1978 no queda una hija por cada cubana, que la sustituya para tener, a su vez, otras hijas. Los demógrafos se están rompiendo la cabeza: sus cuentas y proyecciones no apuntan a que esa realidad vaya a cambiar en el futuro cercano.


Varios elementos asoman tras esta realidad: problemas económicos, sobre todo de vivienda, y la necesidad de contar con más infraestructura de apoyo al hogar como lavanderías o círculos infantiles. Sin embargo, las causas más sólidas de la baja fecundidad están en el cambio ocurrido en la condición de la mujer cubana en estos 50 años. Hoy ellas son el 46 por ciento de la fuerza laboral del sector estatal y más del 66 por ciento de la fuerza técnica del país; tienen altos niveles de educación y cultura, libre acceso a métodos de planificación familiar o al aborto; muchas garantías de salud sexual y reproductiva; pero muy poco o ningún apoyo de sus esposos en las tareas domésticas y la atención a los hijos.



Por otro lado, la esperanza de vida al nacer ha ido creciendo; en 2007 rondaba los 77 años. La ecuación, entonces, resulta bastante simple: nacemos menos y vivimos más tiempo.
¿Resultado?: nos ponemos viejos a pasos agigantados y el potencial laboral de la nación se contrae cada vez con más celeridad.


Tras las cuentas asoma otra interrogante: ¿Estamos preparados para ser viejos? No se trata solo de hurgar en la capacidad y preparación del Estado cubano para enfrentar los retos de las canas. Los análisis de la última sesión de trabajo del Parlamento, y las medidas propuestas confirman que la dirección del país tiene conciencia de la dimensión de esta encrucijada demográfica. La pregunta tiene más que ver con la manera en que cada familia y persona se enfrenta al desafío de vivir más tiempo. Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Población y Desarrollo (Cepde), de la Oficina Nacional de Estadísticas, suele decir que si antes había muchos nietos para cuidar a un abuelo, ahora —y cada vez más— hay muchos abuelos para ser cuidados por apenas ningún nieto. ¿Acaso está presente esa realidad en el momento en que las parejas planifican los hijos que quieren tener?


Si de asuntos de nutrición de trata, la mayoría de las veces, ante una suculenta comida, pensamos, si acaso, en las libras de más; pero pocas veces calculamos que esa grasa o ese azúcar que nos comemos hoy, puede convertirse en factor de riesgo para una enfermedad cardiovascular cuando las hojas del almanaque empiezan a caer. Y si nos disponemos a hacer ejercicios, puedo asegurar, por experiencia propia, que muy pocas veces pensamos que es una buena manera de prepararse para una vejez saludable.



Iguales reflexiones podrían extenderse a la planificación de la vida futura, detrás de la jubilación: ¿alguna vez hacemos planes para cuando ya no estemos laboralmente activos?


El CELADE ha recomendado, explícitamente, que las personas entre los 30 y 40 años deben “prepararse para su propia vejez en condiciones poco propicias, al tiempo que deberán ayudar a sus ancianos, sabiendo que no necesariamente contarán con el mismo tipo de apoyo familiar que ellos están ofreciendo a sus mayores”.Peliagudo y urgente el reto. Pero no vale llorar ni pensar en solo teñirse las canas. Hay que aprenden a vivir con ellas.


DIXIE EDITH
Periódico Victoria

Luchín por Víctor Jara

Un recuerdo para compartir

Georg Ratzinger

Depresión y trastorno sexual… ¿conflictos para el adulto mayor?

La Habana, Cuba.- ¿Existen razones para asociar la vejez con los estados depresivos? ¿Puede significar la vejez una declinación de algunas o de todas las funciones y expectativas que, en gran medida, mantienen encendida la llama del deseo?


El llamado Síndrome depresivo se caracteriza por un estado de tristeza profunda que afecta la totalidad de la vida psíquica, física y de relación de la persona adulta mayor, y está acompañado --en mayor o menor medida--, por síntomas de inhibición o angustia. Así, la depresión constituye uno de los típicos trastornos en los que existe una personalidad con predisposición, y puede ser desencadenada a partir de la pérdida de seres queridos, amistades, bienes, estatus o salud.


Generalmente, la frustración u hostilidad que provoca esa pérdida se vuelve hacia el propio paciente en lugar de dirigirse hacia el objeto de la frustración. Este enojo contra sí mismo se presenta bajo la forma de sentimientos de culpa y reducción de la autoestima.


Si los cambios propios de la vejez son vividos como una pérdida por personas predispuestas a la depresión, sus síntomas podrán aparecer en esta etapa de la vida. Esos cambios pueden estar dados, por ejemplo, por mostrar menos independencia como consecuencia de problemas físicos o pérdida de la pareja; cansancio a pesar de la falta de actividad habitual; trastornos del sueño; deseos de estar solo o de huir de la compañía de las personas; inquietud o desasosiego sin motivo alguno, y descenso en la autoestima y sentimientos de culpa, entre otros motivos. Incluso, en algunos casos, surgen deseos de terminar con la propia vida. Según especialistas casi el 70% de los suicidas presentan síntomas depresivos.


Aunque los viejos –en ocasiones-- hablan de sus problemas emocionales, el trabajo interdisciplinario de facultativos y psicólogos logra excelentes resultados. Es aquí donde quizá se hace necesaria la recomendación por parte de personas cercanas --ya sean familiares, amigos o vecinos--, pero esto no ocurrirá a menos que estén muy atentos a los cambios anímicos del adulto mayor, y no minimicen los síntomas pensando que son sólo achaques de la edad.


Algunos síntomas de enfermedades físicas propias de la llamada tercera edad pueden ser confundidas con estados depresivos. Las alteraciones del sueño, la pérdida de apetito, o el cansancio crónico pueden responder, por ejemplo, a cardiopatías. La distracción y pérdida de memoria es otro caso típico, pudiendo confundirse con signos de demencia senil.


A la par con esta situación existen criterios, completamente erróneos, que plantean que la actividad sexual amorosa desaparece después de los sesenta años de edad, por lo que todo lo concerniente a desear o hacer en materia sexual no es natural, fisiológico, moral, o socialmente bien visto. Tampoco deben olvidarse algunos mitos y falsas creencias como son, entre otros: “Con la menopausia, la mujer concluye su vida sexual y amorosa; igual ocurre con la andropausia en el hombre” ó “Las personas mayores no son sexualmente deseables…”


Algunos padecimientos físicos y mentales a la vez que factores sociales como el que la iniciativa sexual deberá partir siempre del hombre –criterio que minimiza el papel social y reproductivo de la mujer--, el status jubilación que, para algunos, es el fin de todo, o el qué pensarán…pueden influir también negativamente en la vida amorosa de una pareja adulta mayor.


Las instituciones de Salud de Cuba, en especial, las relacionadas con la especialidad de Geriatría, tienen muy en cuenta que el envejecimiento constituye un proceso fisiológico, no una enfermedad. Como en esta etapa de la vida se profundiza en los criterios realidad y experiencia en la vida amorosa, se toma entonces una mayor conciencia de lo que puede hacer sexualmente una pareja adulta mayor con la única finalidad de brindar y recibir placer.


A esto se añade algo muy importante y es que cuanto más preserve una persona su salud desde joven –cero tabaquismo, reducir el consumo de bebidas alcohólicas y de medicamentos sin prescripción facultativa--, y realice más ejercicios físicos, a la vez que elimine una serie de tabúes y mitos que dificulten su educación en general, llegará a ser (de seguro), un adulto mayor sin inconvenientes funcionales en el aspecto sexual.


Asimismo están las motivaciones que provocan interés, entusiasmo y deseos de vivir pues en todas ellas se aprende, y el ser humano recibe impactos que constituyen el comportamiento que comienza en la infancia, continúa en la adolescencia y alcanza mayor fuerza en la edad adulta hasta la vejez.


Radio Rebelde

joan manuel serrat - hoy puede ser un gran dia

Al iniciar este domingo les invitó a cantar este tema con Serrat

Saturday, August 16, 2008

Chile: Senadores Impulsan una AFP Estatal

(ORBE) VALPARAISO-. Luego que se declarara inadmisible un proyecto de ley que crea una AFP estatal, los senadores Carlos Bianchi, José Antonio Gómez, Carlos Ominami y Guillermo Vásquez optaron por ingresar a trámite una enmienda a la Constitución para la creación de la Administradora de Fondo de Pensiones del Estado.


En lo fundamental, la iniciativa legislativa incorpora a la Carta Fundamental una disposición que autoriza la creación de la AFP estatal de carácter social, la que estará dotada de personalidad jurídica y patrimonio propio, el que sería aportado en un 99 por ciento por la Corporación de Fomento de la Producción y en sólo un 1 por ciento directamente por el Fisco.


Asimismo, la AFP del Estado tendrá por objeto la administración, "con un criterio social", de los fondos de capitalización individual de los particulares que, voluntariamente se afilien a ella, como asimismo, de los fondos públicos destinados al otorgamiento de pensiones mínimas de vejez para quienes no cumplan con los requisitos establecidos en el Decreto Ley N° 3.500.


Según los legisladores, la dictación de una ley que autorice la creación de una empresa del Estado destinada al giro de AFP, "es trascendental para la generación de igualdad de nuestro país, porque las actuales Administradoras desarrollan su actividad en condiciones poco competitivas, con un mercado concentrado y, aparentemente, con falta de real competencia".


Asimismo agregaron que, uno de los vicios principales que detecta el sistema, es que sus usuarios se ven imposibilitados para optar por un producto distinto entre aquellos existentes en el mercado, que efectivamente les aseguren una vejez digna.


"Se trata de un mercado cautivo, bastante inmóvil e imperturbable a los resultados cambiantes de los fondos administrados por las AFP, entre otras razones, porque los afiliados carecen de la capacidad predictiva para, con ciertos elementos de certeza, avizorar lo que podría ocurrir en el ejercicio de la inversión de su dineros", aseguraron los parlamentarios.


Finalmente, "debemos considerar las necesidades y preferencias de todos nuestros habitantes. Resulta evidente, por ejemplo, que entre los funcionarios públicos existe un gran porcentaje que preferirían que sus fondos previsionales fueran administrados por una entidad pública, dados los costos inferiores de administración y la garantía que significa el respaldo del Fisco en la gestión del giro", puntualizaron.


Chile.com

Fernando Lugo, Informe Semanal TVE | 2

Fernando Lugo, Informe Semanal TVE

Juan L Ortíz

Juan L Ortiz

Por Patricia Calabrese


“Juanele”, sobrenombre familiar con el que se identifica al poeta Juan Laurentino Ortiz, nació en 1896, en Puerto Ruiz, población cercana a Gualeguay. Publicó en 1912 sus primeros poemas. En 1923, comenzó a seleccionar los textos que conformarían su primera obra poética, publicada en 1933, El agua y la noche, a ésta le seguirían, entre 1937 y 1958, El alba sube..., El ángel inclinado, La rama hacia el este, El álamo y el viento, El aire conmovido, La mano infinita, La brisa perfumada, El alma y las colinas y De las raíces y del cielo. Todos son libros publicados por el autor y en tiradas de pocos ejemplares; su poesía llegará a las librerías en 1970 cuando la Biblioteca Vigil de Rosario lance los tres tomos de En el aura del sauce que incluye los diez libros anteriores y tres más inéditos: El junco y la corriente, El Gualeguay y La orilla que se abisma.


Salvo los pocos viajes al exterior, uno juvenil a Marsella en un barco de carga y otro de dos meses por China y Europa Oriental, y las visitas a Buenos Aires y a Santa Fe, vivió en Entre Ríos. Sus poemas cantan y recrean la naturaleza y el paisaje de su provincia natal, muestran la infatigable variación y búsqueda de su poética.


El reconocimiento que su trabajo tuvo hacia los años ’70 se vio alterado por la quema de ejemplares que realizó en la editorial el régimen militar de 1976. Su producción permaneció casi en la oscuridad hasta que la Universidad Nacional del Litoral publicó su Obra completa, enriquecida con poemas no incluidos en En el aura del sauce y con artículos y comentarios, aparecidos en diarios, revistas, y cartas.


Dice Juan José Saer en “Juan” (1) que, a partir de los años 1950, tanto él como las nuevas generaciones de poetas comenzaron a visitar al poeta en una especie de “ritual iniciático” y que esa tendencia relativiza la supuesta marginalidad en la que, a veces, se lo ha incluido ya que su poética, entonces, más bien se ubicaba en el centro de la actividad literaria de la Argentina de esos años, y que, precisamente, “por su marginalidad de esas instancias – y sólo de ésas – la obra de Juan, así como la de Girondo o la de Macedonio Fernández, se vuelve síntoma, pero también faro y emblema – nudo invicto de labor desinteresada y de una libertad de pensamiento y de escritura que pone en su lugar, es decir, en el campo de lo inesencial, con perspicacia soberana, manejos, dividendos y consignas.” Añade el novelista santafecino que “Para la poesía de Juan el paisaje es enigma y belleza, pretexto para preguntas y no para exclamaciones, fragmento del cosmos por el que la palabra avanza sutil y delicada, adivinando en cada rastro o vestigio, aun en los más diminutos, la gracia misteriosa de la materia.”




Dios se desnuda en la lluvia...

Dios se desnuda en la lluvia
como una caricia
innumerable.
Cantan los pájaros entre la lluvia.
Las plantas bailan de alegría mojada.
La tierra
como una hembra
se disuelve en los dedos penetrantes
con una palidez de mil ojos desmayados.
Camino bajo la lluvia, todo mojado, cantando,
hacia mirajes que huyen en un rumoroso sueño.
¡Lluvia, lluvia!
Desnudez del dios
primaveral,
que baja danzando, danzando,
a fecundar la amada
toda abierta de espera, quebrada ya de ardor
amarillo y largo.

Encuentro Clack XI - Gustavo Fontan

Film Festival Locarno Promo

La poética de Juan L. Ortiz, en el Festival de Cine de Locarno

LOCARNO. En el doblaje español de La noche se mueve de Arthur Penn, Gene Hackman comparaba el cine de Eric Rohmer con «ver crecer la hierba» (el original era «ver secarse la pintura»). Eso seguramente porque todavía Abbas Kiarostami no era conocido. Sin embargo, esa descripción despectiva hubiera sido elogiosa para el poeta argentino Juan L. Ortiz, fallecido en 1978, quien reclamaba «la necesidad del verdadero descanso, el que permite ver cómo crecen, día a día, las florecitas salvajes».


La figura de Juan L. Ortiz es rescatada por el director bonaerense Gustavo Fontán a través de «La orilla que se abisma», filme que ha presentado en la sección Cineastas del presente Festival de Locarno y que recoge el título de una de las obras del poeta. Además, Fontán tiene en el certamen otro filme, el anterior «El árbol», que, con su precedente, forma un díptico, que se convertirá en trilogía con «La madre», actualmente en producción.


«La orilla que se abisma» es un hermoso poema visual que tiene como gran protagonista el bello paisaje de la provincia de Entre Ríos, de donde era originario Ortiz. «Juan L. creía que lo que tenía ante sus ojos era inagotable y desde allí elaboró una poética que nunca es paisajística sino que se vuelve metafísica», explica Fontán.


Sin diálogos, solamente con la presencia constante de la naturaleza, de los dibujos y formas creados por ésta, y con la sola manipulación de ralentís y encadenados de imágenes, Fontán invita al espectador a un asombroso y fascinante viaje. «Es también una reflexión sobre el cine. Hay una función poética del cine que, desde lo narrativo, se ha ido devorando y nos hemos ido olvidando de esa posibilidad», continúa el director.


El otro filme, «El árbol», para el cual Fontán dice haber tenido como referencia «El sol del membrillo» de Erice, parte de una anécdota mínima, un árbol seco en el jardín de una casa, para tejer una reflexión sobre la vejez y el paso del tiempo, sobre la memoria y los recuerdos. Ambos filmes se han rodado siguiendo unos peculiares criterios de producción: durante un periodo de dos años se filmaban sólo dos días al mes y siempre con luz natural.


ABC.es

La vejez no significa decir adiós al sexo: Estudio

Más de tres cuartos de los hombres estadunidenses que tienen entre 75 y 85 años y la mitad de las mujeres de esa edad aún están interesados en el sexo, reveló un estudio de la Universidad de Chicago.


Chicago, EU.- Volverse viejo no significa decir adiós al sexo, dijeron el miércoles investigadores de Estados Unidos.


Más de tres cuartos de los hombres estadunidenses que tienen entre 75 y 85 años y la mitad de las mujeres de esa edad aún están interesados en el sexo, reveló un estudio de la Universidad de Chicago.


“No es la edad en sí”, dijo el sociólogo Edward Laumann, quien lideró el estudio a 3 mil hombres y mujeres de entre 57 y 85 años que viven en sus casas.


“Tiene más que ver con factores, como si uno se vuelve obeso o si fuma demasiado o padece diabetes. Los medicamentos pueden reducir el interés sexual.


El proceso de envejecimiento en sí no es un factor importante de influencia en estos resultados”, agregó.


Laumann y su equipo, quienes hace unos 10 años realizaron un estudio de parejas de adultos más jóvenes, descubrieron que las disfunciones sexuales, como experimentar dolor durante la relación o incapacidad de llegar al orgasmo, tienden a aumentar a medida que los adultos llegan a la edad madura, pero luego se detienen.


En el estudio, dos tercios de los hombres y cerca de la mitad de las mujeres habían estado sexualmente activos durante el año anterior, reportaron en el Journal of Sexual Medicine.


Vanguardia, México

Rostropovich plays the Prelude from Bach's Cello Suite No. 1

Monday, August 11, 2008

La experiencia doliente

En su nuevo ensayo, el pensador argentino aborda el concepto de dolor como vivencia central de individuos singulares que lo dotan de particularidades propias, e investiga los modos en que puede convertirse en una herramienta poderosa para proyectar el futuro.


Por Gustavo Santiago
Para LA NACION

El enigma del sufrimiento
Por Santiago Kovadloff
Emecé/288 páginas/$ 43


Probablemente el concepto de dolor sea uno de los más ricos y complejos entre aquellos que han inquietado al hombre a lo largo de su historia. Con él se alude a una experiencia íntima y particular, ya que ningún dolor es igual a otro dolor. Se podría decir, incluso, que el dolor no sólo es algo que se experimenta desde la singularidad, sino que es un elemento central en la construcción de toda singularidad. El dolor es diferente en cada individuo; cada individuo es quien es en función de los dolores que, a modo de golpes de cincel, lo han constituido como tal.

Pero, al mismo tiempo, el dolor parece abrirnos a una experiencia universal: todos los hombres, por ser tales, están expuestos a él. Nuevamente podemos ir más allá y sostener que lo que hace hombre a un hombre es su manera específica de afrontar el dolor. Este doble carácter, singular y universal, dificulta la tarea de quienes pretenden escribir sobre el tema. El riesgo que se corre también es doble: o producir un texto que, perdiéndose en lo meramente testimonial, conmueva al lector pero le impida, a su vez, esclarecer sus propias dolencias; o abordarlo desde una perspectiva universal -por ejemplo, científica- que no consiga siquiera una mínima identificación por parte del lector con lo que allí se expone.



En El enigma del sufrimiento, Santiago Kovadloff da una acabada muestra de cómo sortear ambos peligros. Porque el dolor no es presentado como algo abstracto, sino como una vivencia medular de individuos singulares que lo dotan de particularidades propias. Pero, al mismo tiempo, su universalidad se percibe en el hecho de que dichos personajes abarcan la historia completa de la humanidad: desde Caín -a quien Kovadloff considera el primer hombre, en tanto hijo de hombres- hasta el último representante de la humanidad, aquel que asistirá al fin del planeta Tierra.



¿Por qué el hombre teme el dolor? Para Kovadloff la respuesta a esta pregunta no concierne, o al menos no completamente, a la sensación del dolor en sí misma. Lo terrible de la experiencia dolorosa se encuentra menos en el terreno de la física que en el de la metafísica o la ontología. Antes que contra el cuerpo, el dolor atenta contra la ilusión de plenitud, de control y de dominio que cada cual cree tener sobre su propia vida. Su presencia nos obliga a considerarnos como seres vulnerables, expuestos a las acciones de los otros. Nos remite a la alteridad (la representada por Dios, por los otros hombres o por la Naturaleza). Ante esta situación caben dos alternativas. La primera consiste en empecinarse en negar al Otro que, como un intruso, se inserta en nuestra vida. Es lo que hace Caín al matar a Abel y al mentirle a Dios; es lo que intentan llevar a cabo los constructores de la Torre de Babel que desafían la supremacía divina; es también lo que ha movido al hombre moderno a destruir la Naturaleza o a negar la vejez. Pero eliminar al otro -o intentar hacerlo- no atenúa el dolor. Al contrario, condena a ser víctima de su poder disolvente, destructor. La segunda alternativa consiste en aceptar la finitud, la precariedad, la fragilidad, la alteridad abriendo paso al sufrimiento. Quien logra transformar el dolor en sufrimiento "vence" al dolor de un modo cabalmente humano. Al hacerlo, aquello que provocaba dolor encuentra la posibilidad de convertirse en energía creativa, constructiva, portadora, incluso, de una cierta alegría.



Todos, en la medida en que somos humanos, hemos vivido algún dolor. La gran apuesta de Kovadloff consiste en persuadirnos de que ello no implica algo necesariamente nocivo. La experiencia doliente puede convertirse en una poderosa herramienta para proyectar un futuro activo. La salida al dolor, su resolución, es la aceptación del sufrimiento. Ese es el sendero que, tal como se muestra detalladamente en el texto, han transitado en cada caso de un modo peculiar Job, Abelardo y Eloísa, Descartes, Montaigne, las Madres de Plaza de Mayo.


Quizá el punto de mayor intensidad del texto se alcance en el capítulo dedicado a la vejez. A diferencia de lo que sucede en los capítulos anteriores, allí es el autor quien desde su propia voz interviene para develar su relación con la vejez y la muerte. Plantea, entonces, que la ciencia y la tecnología se encargan en la actualidad de administrarlas de un modo pulcro y eficiente, pero no ayudan al hombre a asumirlas ni a darles sentido. La propuesta de Kovadloff es resignificar el pasado desde el presente, "proceder de tal modo que el tiempo deje de ser aquello que únicamente acumulamos en nosotros (materia inerte) y pase a reconfigurarse como energía (materia dinámica) de que disponemos para proseguir en la vejez la construcción de nosotros como lo que en ella somos: ancianos". De lo que se trata es de interpretar la vejez no desde la perspectiva del dolor por lo ya sido, sino desde la del sufrimiento que implica el diario querer "seguir siendo". Se torna necesario, entonces, entender la vejez como una experiencia intensa y no extensa del tiempo.



Quien ha leído a Kovadloff o ha asistido a alguno de sus cursos o conferencias sabe de su exquisito manejo del lenguaje. Es imposible no advertir en cada página que su prosa es la de quien es también poeta y traductor. Cada palabra habita en su propio lugar, cada frase tiene la musicalidad que le corresponde. Eso permite que aun tratándose, como en este caso, de un tema arduo y sensible, el placer de la lectura se encuentre asegurado.


La Nación

Sunday, August 10, 2008

Salud...os y tres

Envejecimiento poblacional


SALUD. El envejecimiento poblacional se ha vuelto importante en tanto se ha convertido en un fenómeno global luego de la casi universal disminución de la fertilidad y, en menor grado, por el incremento de la esperanza de vida. Esta situación es de interés inmediato en los países desarrollados, donde el envejecimiento está ya muy avanzado y continuará, con serias consecuencias. Los avances médicos y el impulso a la medicina preventiva han significado un progreso contra las enfermedades transmisibles, las cuales fueron alguna vez la principal amenaza en nuestro país. Pero paralelamente el número de personas con padecimientos crónicos y degenerativos se ha incrementado. Las tasas de mortalidad de las enfermedades transmisibles en niños menores de un año disminuyeron a la mitad en los últimos 50 años. Le siguió la disminución de las tasas de natalidad de 3.1 a 2.4 hijos por mujer. Esto coincidió con el envejecimiento de la población en general. El resultado neto es que actualmente la gente de más de 85 años constituye el grupo poblacional de más rápido crecimiento, incrementándose a un ritmo de 3 a 5 % al año. La población de más de 65 años está creciendo a una tasa de 2% anual mientras que la población general viene creciendo 1.3% anualmente. No sólo hay mas viejos, sino que más personas se harán cada vez más viejas. Al inicio de este siglo XXI la esperanza de vida al nacimiento en México llega a los 74 años. A lo largo de la historia evolutiva los humanos comenzaban a debilitarse, eran devorados o morían rápidamente a partir del inicio de alguna enfermedad; no tenían la oportunidad de envejecer. Hay evidencias que muestran cómo la esperanza de vida de la especie humana apenas hace 100 años era menor de 40 años.



OS comento, que en la actualidad envejecer es la regla; antes era la excepción. Una de esas excepciones lo fue San Agustín de Hipona, que vivió 76 años (de 354 a 430 D.C.) y que, por ello, el catolicismo lo considera el santo patrono de los ancianos. El 28 de agosto, día de San Agustín, es el “Día de los ancianos” aunque a éstos hay que dedicarles apoyo social y personal todos los días del año y no uno solo. Los cuidados para una población más vieja deben evolucionar si queremos enfrentar eficazmente el tipo de problema de salud que esto conlleva. Las desigualdades en el riesgo de enfermarse y de morir corresponden a desigualdades en la distribución del ingreso. En este contexto, además, la medicina preventiva sigue siendo importante para limitar el impacto de factores de riesgo como la contaminación ambiental, el tabaquismo, el sedentarismo, la dieta inadecuada, la violencia... OS recuerdo que una vida larga debería ser el derecho de todos, pero hoy, para los viejos en México, la longevidad puede resultar un arma de doble filo. Muchos nunca pensaron que envejecer podía ser tan agotador y difícil. Para los ancianos que son pobres, envejecer significa nuevas cargas y preocupaciones sobre la planeación de sus últimos días. En la Segunda Asamblea Mundial referente al Envejecimiento, el gobierno firmó, en las Naciones Unidas, en 2002, el nuevo Plan Internacional de Acción sobre el Envejecimiento. Pero estar de acuerdo con el plan es sólo el inicio de un responsable y largo proceso. Al tema del envejecimiento hay que añadirle el del desarrollo. Mientras menos desarrollo económico y social exista, mayor dificultad para que los ancianos tengan la adecuada atención... OS documento que en países en vías de desarrollo las edades de corte para definir “viejo” no son las mismas. En realidad para varios objetivos locales (edad de retiro, de jubilación, y concesiones), diferentes países especifican distintas edades cronológicas.



TRES APOSTILLAS. La longevidad no puede estar exenta de las penalidades de la vejez. En la mitología griega hay algo muy ilustrativo al respecto: a fuerza de insistir, Eos, diosa de la aurora, consigue obtener de Zeus el don de la inmortalidad para su esposo Titón, pero con el júbilo que le provocó que su petición le fuera concedida, omitió solicitarle a Zeus que también le otorgara a su esposo el don de la eterna juventud. Con el tiempo, Titón se hizo más y más decrépito, llevando las exacerbadas mortificaciones orgánicas de la vejez y sin poder contar con la liberación de la muerte... En el presente, la gerontología plantea una interrogante a la conciencia colectiva;s ya no sólo es un problema para quien llega a la vejez, sino lo es de toda la colectividad que tiene que darle respuesta dada su magnitud y por ser faceta importante de la responsabilidad gubernamental y social... La geriatría es propiamente una rama de la Medicina que tiene por objeto cuidar y tratar el proceso propio de la decadencia biológica. Su principal propósito es intentar preservar la salud de vidas que se han prolongado cuantitativamente. SALUD Y SALUDOS.


Los cuidados para una población más vieja deben evolucionar si queremos enfrentar eficazmente el tipo de problema de salud que esto conlleva


Alfonso Aguilar
Exonline. México

Un concurso que presta atención a los abuelos

Aquellas entidades que lleven adelante experiencias que mejoren la calidad de vida de los adultos mayores, pueden participar de un certamen impulsado por la Red Latinoamericana de Gerontología.


Los integrantes de la Red Latinoamericana de Gerontología -un espacio donde se unen las inquietudes de profesionales, grupos de estudio y de contención para la población anciana-, están empeñados en demostrar que se puede vivir en buenas condiciones cuando llega la vejez, "una etapa positiva de la vida". Están buscando iniciativas que den muestra de ello; tan es así que lanzaron un concurso para premiar a aquellas entidades y organizaciones sociales que lleven adelante experiencias para optimizar el bienestar de personas de la tercera edad, en especial de aquellos que viven en situación de riesgo social.


La tercera edición del certamen de la RLG (la sigla de la entidad) da plazo para presentarse hasta el 15 de agosto. Lleva por lema el título "Una sociedad para todas las edades" y está abierto a entidades que en forma asociativa o por su cuenta trabajen prácticas que tiendan a la promoción de la solidaridad y la convivencia entre generaciones; los derechos humanos, el buen trato, la inclusión y la participación social de las personas adultas mayores; el fomento del bienestar en la vejez y la formación y la capacitación de cuidadores, como así también la organización de servicios de apoyo a personas adultas mayores y a sus familias.


Otros temas propuestos son las experiencias educativas y la utilización de tecnologías de la información y la comunicación en el sector; la búsqueda de equidad de género en la vejez; el fortalecimiento de redes, organizaciones y asociaciones de personas adultas mayores; el trabajo de espiritualidad y trascendencia en la vejez, como así también actividades y trabajo voluntario con personas adultas mayores y acciones artísticas, literarias y recreativas.


No sólo se pueden presentar entidades sino también particulares que representen a una ONG. El único requisito es que las iniciativas deben tener al menos un año de desarrollo.


En definitiva, lo que buscan con este concurso desde la RLG es que "las políticas públicas para los adultos mayores deben estar sustentadas en el reconocimiento y el respeto de sus derechos y su dignificación, y que las necesidades de la creciente población de personas ancianas no se pueden seguir atendiendo en base a la extensión de programas meramente asistencialistas", según señalan en las bases del certamen.


Como premio se entregará 1.500 euros al primer lugar si representa a una OSC, y 1.000 euros en caso de que sea un trabajo individual. También recibirá 1.000 euros el segundo mejor proyecto implementado por una organización social y 500 euros para quien de forma particular se quede con el segundo premio.


Los interesados deben presentar las propuestas a través del correo electrónico concurso2008@gerontologia.org. Los ganadores se conocerán el próximo 1 de octubre en el portal www.gerontología.org, justamente cuando se festeje el Día Internacional del Adulto Mayor.


Diario de Cuyo

María Neira

María Meira nació en Buenos Aires, en 1976. Egresó de la ENERC como Realizadora. También cursó la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos Aires. Fue co-guionista de "Tan de repente". Dirigió varios cortos, entre ellos "Prótesis“, el que recorrió festivales nacionales e internacionales. Durante el 2006 y el 2007 realizó "Retiro" en forma independiente, estrenado en abril del 2008 en el BAFICI. Trabaja como guionista, colaboradora y consultora en diversos guiones de cortos y largometrajes.


Ver trailer de "Retiro", aquí

Se estrena RETIRO en el MALBA

En un departamento en el barrio de Retiro, próximo al puerto de Buenos Aires, un hombre se retira del mundo, espera. El abuelo está lúcido, su mente funciona a la perfección. Pero su cuerpo ya no. Pasa sus días en una cama, sujeto a una rutina meticulosamente preparada para él. Sus hijos, Kela y el perro lo cuidan, prestando atención a los pequeños, infinitos detalles que a su modo el abuelo entiende y agradece.Con una cámara de video y un micrófono, yo los acompaño a mi manera: observando, sin alterar ni intervenir en el curso natural de las cosas, y adivinando, detrás de mínimos gestos y miradas, la constancia y el amor de una testaruda familia empeñada en hacerle percibir a ese hombre que van a estar ahí hasta el final.


María Meira

La ceremonia del adiós

ENTREVISTA A LA REALIZADORA MARIA MEIRA


A trato fugaz -el que puede dar una charla de una hora en un bar-, María Meira parece delicada y serena. ¿Será casual que los dos artistas que mencionó durante la entrevista sean japoneses? Al margen de la literatura de Yasunari Kawabata y del cine de Yasujiro Ozu, digamos que Retiro, documental de Meira que hoy a las 18 se estrena en el Malba, tiene el tono de su directora: discretamente sensible. El centro es su abuelo de 94 años -los últimos días de su abuelo de 94 años-, observado por una cámara detallista que se asoma desde la puerta de su habitación, en silenciosa despedida.


El título alude no sólo al lento alejamiento de la vida sino al barrio. "Mi abuelo, el hombre que me transmitió la pasión por el cine, vivía en un edificio de muchos pisos en Retiro; con Kela, la mujer que lo cuidaba, y un perro. Mi tía, que vivía en el mismo edificio, iba a visitarlo a diario. Así se armó una arquitectura, un ritual de cuidado y acompañamiento. El estaba lúcido; no estaba enfermo: simplemente se iba apagando, sin perder su espíritu mandón, obsesivo, ni su humor. Empecé a grabar sin intervenir en esa cotidianidad. Al principio no tenía una premisa clara".


Aunque hizo entrevistas, incluso con su abuelo, Meira decidió, finalmente, limitarse a captar las ceremonias de la vejez, esa suerte de regreso a la primera infancia: sin nombres, sin historias, sin particularidades ni pasado, haciendo universal lo íntimo. "Mi abuelo funciona más como un arquetipo que como un personaje", explica. Además, dividió la película en episodios, a través de separadores con planos del cableado de Retiro y del río, acompañados por música. "Lo tomé del cine de Ozu: le da respiración a la narración. Y, en este caso, saca al espectador del encierro de la habitación. La música la hizo un primo mío: la melodía es una especie de canción de cuna, cuyas variaciones transmiten distintos estados de ánimo".


Más allá de que Retiro tiene una mirada reposada, el rodaje provocó vaivenes existenciales en la directora (coguionista de Tan de repente, de Diego Lerman). "La película me ayudó a pensar en mi vejez. A los 31 años, no me disgusta descubrir las primeras canas y arruguitas. Tal vez ser joven no es tan importante; ni envejecer, tan grave. Noté que la vejez extrema, cuando no se está padeciendo, es un momento de muchos recuerdos. Una etapa cargada de imágenes, sonidos, sensibilidad. En un momento, mientras le cortan el pelo, mi abuelo dice: Siento más que a los 30. Creo que eso es rigurosamente cierto en todos los sentidos".


Clarin.com

Felicidad en la vejez: cada vez más y mejor sexo en la tercera edad

Después de 30 años de estudio de y 1.500 septuagenarios encuestados, la Universidad de Göteborg publica sus conclusiones acerca de la vida sexual en la tercera edad.
Contrariamente a lo que sucedía en 1971, a comienzos del siglo XXI es mucho mayor el número de hombres y mujeres mayores de setenta que tiene y con mayor frecuencia relaciones sexuales. El estado civil no cuenta para ello. De los hombres casados encuestados, un 16 por ciento confiesa tener más relaciones sexuales ahora que antes; las mujeres, un 18 por ciento más.

Además, ellas se declaran más conformes con su vida sexual, ésta resulta más plena. Comparando estos datos con los obtenidos en 1970, un doce por ciento de la población femenina está más contenta y más activa.

Todo esto es consecuencia de la revolución sexual, explican los científicos. La mayor información y los métodos anticonceptivos hormonales acompañan en los últimos treinta años la vida sexual de la población. Y sus conceptos al respecto. La gente maneja el tema, simplemente, con mayor libertad.

La felicidad es enemiga de las ideas fijas

“La sexualidad del ser humano, si bien cambia con los años, es tan importante y tiene tanta cabida en la tercera edad como antes. Además, es igual de diverso e individual que en los jóvenes”, dice Carsten Brandenberg de la Memory-Clinic del Hospital Elisabeth de Essen.

A este respecto, Brandenberg anota: “Si bien no hay reglas, una condición primordial de una vida sexual activa es la flexibilidad mental. “El rendimiento no debe tener cabida en una relación de pareja; sobre todo a esa edad hay que liberarse de la idea fija de que todo tiene que ser como antes”.

¿Más, pero no mejor?

Según el estudio de Göteborg, a pesar del aumento en la actividad sexual, el descontento entre la población masculina ha aumentado. Y los investigadores no atinan exactamente con el porqué. Es un hecho que a comienzos del siglo XXI, entre los hombres mayores de 70 años existen menos problemas de erección -mayores también son los recursos a los que echar mano-, sin embargo, también es innegable que con la edad la sexualidad cambia… y hay que aceptarlo.

La clave del descontento, entonces, podría radicar tanto en que los hombres tienen una mayor tendencia a la comparación a como “era antes” –y eso los hace sufrir- como en que simplemente, ahora son más capaces de confesar que las cosas no han salido todo lo bien que querrían. A esta última explicación tiende este estudio; su mayor conclusión es que también en la tercera edad, como quiera que este salga … el sexo es importante.

Mirra Banchón

Deutsche Welle

México: AUMENTARÁ EL NÚMERO DE ADULTOS MAYORES EN UN ENTORNO DIFÍCIL


En los últimos 200 años se incrementó el número de adultos mayores en el mundo, pero ha sido en los últimos decenios cuando se ha disparado esta tendencia en México, la cual va a la alza.



De acuerdo con Roberto Ham Chande, investigador del Colegio de la Frontera Norte, en México el crecimiento ha sido muy acelerado, ya que en 1930 cuatro por ciento de las muertes era de personas mayores de 75 años, mientras que en el año 2000 el 40 por ciento de los decesos fueron de mayores de esa edad, y se espera que en 2040 el porcentaje se incremente al 70 por ciento del total de las muertes.



En la conferencia “Prospectivas del envejecimiento en México: escenarios esperados y diseño de políticas”, dentro del marco del Encuentro Binacional de Gerontología que concluyó hoy, en el ITESO, el conferenciante indicó que hay una serie de determinantes demográficas en el envejecimiento de la población como lo son una esperanza de vida más alta, la estabilización de la tasa de mortalidad en edades muy avanzadas -hay una edad máxima certificada de 122 años- y la perspectiva de que en no mucho tiempo se verán con cierta frecuencia adultos centenarios y supercentenarios (110 años).


Esto se debe, dijo, a factores que van desde la ocupación, el ingreso y la escolaridad, hasta los ámbitos social y familiar, así como los hábitos de salud. Dichos factores han traído un aumento en la esperanza de vida, pero también ciertos riesgos, según advirtió.



Entre los temas por atender de manera urgente, Ham Chande destacó “la crisis en la seguridad social y el predicamento de las pensiones de retiro”. En el caso de la seguridad económica de los adultos mayores, señaló que en México el mayor apoyo se da por parte de los hijos, pero también sugirió que es necesario “ahorrar lo suficiente para poder adquirir los bienes y servicios necesarios durante la vejez y el retiro”.



De acuerdo con lo expuesto por el ponente, “una pensión de retiro es la sustitución del ingreso que se pierde ante la incapacidad para el trabajo en la vejez”, en tanto que los sistemas de seguridad deben “cubrir a toda la población, proteger los riesgos y no ser prevendas, además de otorgar beneficios adecuados y suficientes de manera uniforme y equitativa”. Sobre esta situación, el especialista destacó la importancia de que se puedan abatir los privilegios en materia de pensiones, el ahorro económico, y considerar más inversiones en los sectores educativos y de salud para atender a este sector de la población.



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