
Oséas 11:1-4
Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos. ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer.
Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos. ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer.
¿Qué me estás diciendo, Señor?
Reflexiones sobre la lectura de hoy
Dejo que lo íntimo de esta lectura me hable; me dice cómo Dios quiere actuar en mí. Desea que reconsidere lo que pienso sobre mí, y me invita a verme como un niño o una niña que Dios tiene cerca de su mejilla.
Pienso en los padres de recién nacidos, y considero cómo se sienten admirados y maravillados por el milagro de una nueva vida. Dejo que me contemple Dios, quién me ama tanto como ellos - y mucho más!
Comments