Sunday, March 31, 2013

Cifra récord por un disco autografiado por The Beatles


Un coleccionista anónimo pagó 290.500 dólares por un ejemplar de "Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band", firmado en 1967 por la banda inglesa


Una copia del álbum de The Beatles, "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band", firmada por los cuatro miembros de la banda se vendió en una subasta en los Estados Unidos por una cifra récord de US$ 290.500, según informó The Hollywood Reporter.

El disco con la firma de los integrantes fue comprado la noche del sábado por unoferente anónimo en la firma de subastas Heritage Auctions, con sede en Dallas.  

La portada del disco fue autografiado por Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Star en junio de 1967, fecha del lanzamiento del "Sgt Pepper's". 

El récord anterior logrado por una copia firmada de un álbum de The Beatles estaba enUS$ 150.000, que fue la cifra pagada por un ejemplar de "Meet The Beatles".

Infobae

The Beatles Strawberry Fields Forever





THE BEATLES - Como se hizo el Sgt. Pepper's (1/5) - Subtitulado




Programa especial de "Documentos TV" dedicado a la grabación del mítico álbum de los Beatles "Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band", para celebrar el 25 aniversario de la publicación del disco. Subtitulado en castellano.


THE BEATLES - Como se hizo el Sgt. Pepper's (2/5) - Subtitulado





THE BEATLES - Como se hizo el Sgt. Pepper's (3/5) - Subtitulado






THE BEATLES - Como se hizo el Sgt. Pepper's (4/5) Subtitulado



Encuentro en el Estudio con Teresa Parodi - Completo




Iniciando el día con este pensamiento


HAY QUE VIVIR "EL AQUÍ Y EL AHORA".
PERO AÚN MÁS, AVANZAR HACIA "EL ALLÁ Y EL DESPUÉS"

E. Cueto
Pájaros sueltos
La llave en la cerradura

Saturday, March 30, 2013

MIS FOTOS: POR VALDIVIA: JARDÍN BOTANICO UNIVERSIDAD AUSTRAL DE CHILE, VALDIVIA






















































Los entrañables personajes de García Ferré, según su creador


En numerosas oportunidades, el historietista, quien falleció el 28 de marzo, habló sobre el nacimiento y las características de los seres que nacieron con su lápiz



Hijitus y todos sus amigos, Petete y su libro gordo, Anteojito y una mítica revista... Manuel García Ferré dejó su legado imborrable a millones de argentinos que crecieron junto a sus personajes. De ellos habló en numerosas entrevistas con LA NACION, para contar cómo nacieron, cómo crecieron y quién fue la fuente de inspiración.
El historietista, que falleció esta mañana a los 83 años, incluso comentó, en 1999, dio su visión sobre su proceso creativo. "La realidad es mi escuela. Todo lo que uno puede imaginar ya está dado en el escenario real. Es saberlo sentir y ver. Todos mis personajes están inspirados en algo real. Desde muy joven, no dejo de salir a la calle con papel y lápices en mis bolsillos. Cuando se me ocurre algo, esté donde esté, lo traslado al papel. Si es una idea gráfica la anoto, si es un apunte al natural lo hago, si es un personaje que surgió por observar el caminar de una persona que vi en la calle hago el primer dibujo. Después, en mi estudio o en mi casa, le doy el diseño, el perfil, el estilo de sus movimientos y gestos. Después busco cómo darle vida con distintas historias y veo sus posibilidades didácticas".

HIJITUS, SU PREFERIDO, Y SUS AMIGOS


Sobre Hijitus: En mi oficina tengo una tira de papel con la evolución de Hijitus desde su origen. Son cuatro versiones: una de 1953, otras de 1960, 1975 y 2009. El primer Hijitus es un chico de expresión triste y la alta galera mágica, que le sirve para transformarse en el superhéroe Superhijitus, aparece muy maltrecha. A medida que pasa el tiempo la imagen va recuperando el humor hasta ser un personaje sonriente y afectuoso que arrastra un piolín con latas de conserva usadas. A veces me preguntan por qué Hijitus sigue teniendo presencia no sólo acá, sino también en otros países del mundo. Es que cada episodio de Hijitus es una pequeña comedia humana dicha con humor. Me recuerda a [Charles] Chaplin, que tuvo una infancia triste (abandonado por un padre alcohólico, la madre muere de tuberculosis), llegó a Estados Unidos sin nada y que, sin embargo, con talento y esfuerzo logró triunfar.

Su entorno: Mi planteo era contra qué lucharía Hijitus. Así fue que inventé a Neurus, que era un cúmulo de prepotencia, soberbia y ambición desmedida. Luego inventé a sus colaterales -Larguirucho, Serrucho y Pucho-, una trilogía de ratones. Eso también derivó a crearle un Pichichus a Hijitus. Era su vanguardia, que rastreaba y le llevaba la información a su amo.
Profesor Neurus
Largirucho
Pucho

EL SOLDADO LARGUIRUCHO



Larguirucho: Es el personaje acomodaticio a las situaciones, tan común en la vida real. Larguirucho tomó una fuerza muy especial, sobre todo en los adultos. Por ejemplo, le dice refranes a Neurus. Se pone en doctor, cuando no tiene autoridad moral.


Oaki es un reflejo real: es el chico malcriado que cree que todo es fácil y sencillo porque los padres le dan todos los gustos. Cuando se ve demasiado controlado por Gutiérrez, el mayordomo, se hace amigo de Larguirucho. ¿Por qué? Porque lo que le falta a Oaki es calle y Larguirucho tiene mucha. (.) La forma de caminar es un recuerdo de cuando yo era chico, en España. Por aquel entonces, todavía existía la costumbre de envolver a los chicos en un pañal. De ahí se me ocurrió la idea de dejarlo envuelto en esa especie de pañal largo y de que caminara como un gusanito. Esa forma de andar producía gracia.

Super Hijius-Capitulo:Oaky Silver



ANTEOJITO, SU AUTORRETRATO

Cansado de hacer tantos jingles comerciales, decidí hacer una historieta que en función de cada argumento promocionara diferentes productos. Por lo tanto, busqué dos personajes que ocuparan una franja comercial que fuera desde la línea infantil hasta la adulta. Así nacieron el sobrino Anteojito y su tío Antifaz, que vivían aventuras. Conseguí anunciantes de mate, ropa, autos, hasta del ferrocarril del Estado. Promocionaban cualquier producto menos marcas de cigarrillos y de bebidas alcohólicas. (.) Fue todo un éxito. Salió en Canal 9 durante seis años. Fue tan popular el personaje de Anteojito que decidimos sacar una revista de entretenimientos con su nombre. Después decidimos transformarla en una revista didáctica.
-Dicen que Anteojito es su autorretrato...
-Puede ser. Seguramente fue algo subconsciente. Ahora que con el tiempo analizo a mis personajes, veo que Calculín, Anteojito, Neurus tienen anteojos, como yo tengo desde muy chiquitito. Esto no quiere decir que me haya quedado una fijación por usar anteojos, pero había que saber llevarlos con dignidad, porque eran el pie de las cargadas y podían ser un inconveniente cuando uno se peleaba.

ANTEOJITO canta AY ! MI TIO !



EL NACIMIENTO DE PETETE

Mucho antes de la Guerra de Malvinas imaginé una pareja de personajes, dos pingüinos, que se llamaban Malvino y Argentina. Cuando vino la guerra deseché la idea, pero la rescaté creando un pingüinito hijo de la pareja. Primeramente lo bauticé Cuacuacua, pero me pareció que era más para un pato y jugando con el nombre apareció Petete.

El Libro Gordo de Petete



UNA DUPLA INCOMPARABLE: GARCÍA FERRÉ Y MARÍA ELENA WALSH


Sobre la película de Manuelita que realizó junto a María Elena Walsh: " ¿Qué alma le pongo a Manuelita? Si uno no tiene el alma no sabe cómo pararla o qué gestos ponerle. Pero afortunadamente fui conociendo a María Elena y me di cuenta de que, aunque ella no lo sepa, Manuelita es María Elena (.) Trato de encontrarme y de hablar con María Elena cada vez que es posible y, sin que ella se dé cuenta, le voy tomando facetas de su gran sentido del humor para trasladárselas a Manuelita. Esta experiencia me fascina porque bucear en el alma humana es muy lindo".

Manuelita, la Película - de Manuel García Ferré (Trailer)





Fallece el padre de Petete, Manuel García Ferré


Manuel García Ferré en Buenos Aires, Argentina. García Ferré, padre de personajes de historieta y dibujos animados como Petete, Anteojito e Hijitus Efe


El dibujante español Manuel García Ferré, padre de personajes de historieta y dibujos animados como Petete, Anteojito e Hijitus, falleció hoy en Buenos Aires, durante una intervención quirúrgica.
El dibujante, de 83 años, estaba siendo sometido a una operación cardíaca en el Hospital Alemán, de la capital argentina, según informaron sus familiares a medios locales.
Nacido en Almería, en 1929, García Ferré, que emigró a Argentina en 1947, contaba entre sus personajes más conocidos con Petete un pingüino de la Patagonia con un gorro de lana con pompón y un chupete.
Este pingüino era el protagonista de "El libro gordo de Petete", que se hizo famoso en los años setenta y ochenta en Latinoamérica y España gracias a la televisión, aunque en su origen se público en formato de fascículos junto a la revista "Anteojito", y hubo que esperar a 2009 para que saliera en formato libro, recogiendo todos sus conocimientos.
García Ferré inició su labor profesional en agencias publicitarias a la vez que ingresó en la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires y dedicaba el tiempo libres a dibujar historietas.
En 1952, la célebre revista infantil argentina Billiken incorporó una de sus creaciones, "Pi-Pío", un pajarito que vivía en el pueblo imaginario de Villa Leoncia, sitio donde ubicaría luego su galería de personajes más famosos.
García Ferré creó luego "Anteojito", un niño intelectual que dio nombre a una revista infantil que se publicó durante tres décadas.
En 1967, los personajes de García Ferré llegaron a la televisión con la serie de dibujos animados "Hijitus" -la primera de la televisión argentina-, un superhéroe con sombrero mágico, programa que se emitió diariamente por el Canal 13 de Buenos Aires, hasta 1974.
El éxito de sus creaciones permitieron a García Ferré desembarcar en el mundo del cine y así dirigió los filmes animados "Trapito", "Mil intentos y un Invento", "Ico: el caballito valiente","Corazón, las alegrías de Pantriste" y "Manuelita"
La Razón

García Ferré, un creador que nos alegró la infancia

Por Pablo Sirvén | LA NACION

Anteojito.

Los que tenemos de cincuenta y tantos años para arriba, todo s llevamos impregnadas en la memoria y en el corazón las amorosas marcas de Manuel García Ferré.
Con su partida, anteayer , se va una parte de nosotros mismos, pero nos queda el recuerdo y toda su vasta producción que nos hizo pasar tan buenos momentos. Sin duda, servirá de inspiración para quienes quieran seguir su camino, algo urgente ya que el dibujo animado argentino acaba de quedar huérfano.
Sus personajes amables, de trazos sencillos -una galería casi infinita encabezada por Anteojito, Hijitus, Petete, Trapito, Pantriste y muchos más-, cayeron como pétalos dulces sobre varias generaciones de argentinos que crecimos amándolos, viendo sus películas, leyendo sus revistas y deseando atesorar el merchandising infinito que generaron.
Calculín
¿Cómo olvidarse de sus muñequitos en miniatura dentro de los chocolates Jack o las distintas series de figuritas con sus queribles criaturas? ¿Cómo no enamorarnos del hada Patricia, cuando llegaba con su vestido de fiesta de 15 y su varita mágica para embelesarnos?
Manuel García Ferré fue uno de esos seres extraordinarios que venían en envase simple. No se hacía notar ni trataba de sobresalir y hablaba suave.
Anteojos, bigote, boina y una sonrisa delicada. Siempre alejado de lo estentóreo y sobrio a más no poder. Siempre con una libretita y lápiz en el bolsillo por si escuchaba o veía algo que después pudiera inmortalizar en algunos de esos queribles mundos paralelos que nos regaló.
Hijitus
En los Estados Unidos, con otros recursos técnicos y presupuestos más abultados, le hubiese podido competir de igual a igual al mismísimo Walt Disney, por prepotencia de trabajo, por la rica gama de personajes que nos legó y por la moderna versatilidad con que supo manejarlos con mano diestra.
Pero aun con las limitaciones de aquí, logró con Hijitus, el primer dibujo animado para la TV, imponerse a sus pares norteamericanos y a partir del hit musical de María Elena Walsh de la tortuga Manuelita, armó una versión animada para la pantalla grande que resultó ser una de las películas más taquilleras de la historia del cine argentino (casi con 2.400.000 espectadores). En 1999 les ganó a superproducciones como Tarzán y a La guerra de las galaxias.
Marcado por las angustias de la Guerra Civil Española, en un hogar republicano donde la comida no sobraba, Manuel García Ferré pudo ser feliz muy lejos de su Almería natal, en esta Buenos Aires que lo acaba de perder, pero sin abandonar nunca del todo un dejo de melancolía y profundo humanismo.
Largirucho
Aquellas limitaciones impuestas por la política de la sinrazón, donde media España odiaba y quería ver muerta a la otra mitad y la consecuente falta de un trabajo estable para su padre, le impuso desde chico algo que se le hizo carne casi como un deber hogareño: ser el gracioso de la familia, el que trataba de hacer reír a sus progenitores.
Esa chispa, por un lado, y los colores intensos del Mediterráneo, por el otro, fueron la fragua precisa para que empezara a cocinarse a fuego lento el gran artista del dibujo y de los personajes para chicos que empezó a asomar, a poco de llegado a la Argentina, en 1947, cuando el primer gobierno de Juan Domingo Perón llevaba unos pocos meses en el poder.
Se metió en arquitectura unos años, pero lo suyo estaba en otra parte. Trabajando para agencias de publicidad, pronto emergió la veta que le daría sentido a su vida: cortos animados muy simpáticos como los de la gallina de Fanacoa, la familia Mantecol, los gatitos de las lanas San Andrés y los quesitos Adler, cuyas formas, evidentemente, lo inspiraron para hacer las caras ovaladas de sus hijos predilectos, Anteojito e Hijitus.

Había en García Ferré una innata veta chaplinesca, refrendada por su admiración hacia el hombre del bastón y del bombín, que se vio reflejada en algunas características fundantes de sus creaciones más notables.
El origen modesto y la humildad son rasgos que se repiten como un leit motiv en sus principales personajes. Ya marca esa impronta Pi-Pío, que estrenó en Billiken, en 1952, el primero de todos, un pollito linyera que, como se le quedó atrancado el cascarón cuando nació, lo usó de vestimenta. Pero luego el linyerita se convierte en un sheriff justiciero. Algo parecido le pasa a Hijitus, un chico de la calle que vive en un caño, y en origen, personaje secundario de Pi-Pío, que luego se independiza, y García Ferré le da su propio entorno lleno de contrastantes personajes (una banda de malos y torpes comandada por el profesor Neurus e inútiles asistentes, como Pucho, Serrucho y, la gran estrella, Larguirucho, cuya dualidad -fluctuaba entre los buenos y los malos- le dio una vida extensa, que terminó con revista propia y hasta coprotagonizando con Soledad Pastorutti, el último gran trabajo en cine de García Ferré).
Oaky
Hijitus, como Pi-Pío, también mantiene esa dualidad, de pobre, "pero con algo más". Cuando alguien necesita de su ayuda, sale por arriba de su sombrero de lata convertido en un superhéroe que vuela.
Pi-Pío, Calculín (el niño que por cabellera lleva un libro abierto) e Hijitus carecen de padres, pero Anteojito, al menos, tiene un tío, Antifaz, que cuida de él. Ambos personajes contaron con sus respectivas revistas y tuvieron desarrollo multimediático con programa de TV y película.
Anteojito fue un fenómeno editorial que atravesó cuatro décadas y modernizó la propuesta infantil de Billiken, que hasta su aparición en 1964 reinaba en soledad. La revista seguía los planes escolares, pero también ofrecía juegos, historietas y los troquelados con que los chicos se divertían cortando y pegando. Con la revista Muy Interesante, el gran autor se anotó otro triunfo singular.
Se fue García Ferré, pero en el rincón de niño que todos conservamos, no importa la edad que tengamos, seguirán tintineando los "intríngulis-chíngulis", el "sombrero, sombreritus", el "bla más fuerte que no te escucho" y "el libro gordo te enseña, el libro gordo te enseña", un candor que suaviza ciertas asperezas de la vida
Profesor Neurus
El Comisario
Pucho
La Nación