¡SOCORRO! (Lennon/McCartney) ¡Socorro! Necesito a alguien. ¡Socorro! No a cualquiera. ¡Socorro! Sabes que necesito a alguien. ¡Socorro! (Cuando) cuando era más joven, mucho más joven que hoy día (cuando era joven), (nunca necesité) nunca necesité el socorro de nadie para nada. (Ahora) y ahora estos días han pasado, no estoy tan seguro de mí mismo* (estos días han pasado). (Y ahora me doy cuenta) ahora me doy cuenta de que he cambiado mi manera de pensar. He abierto la puerta.** Socórreme si puedes, me siento abatido, y aprecio de veras que estés por aquí. Ayúdame a posar mis pies otra vez en el suelo. Por favor, por favor, ¿me socorrerás? (Ahora) y ahora mi vida ha cambiado, oh, de tantas maneras (mi vida ha cambiado) (mi independencia) que mi independencia parece desvanecerse entre la niebla. (Pero) pero de cuando en cuando me siento muy inseguro (de cuando en cuando). (Sé que yo) sé que yo te necesito como nunca antes me ocurrió. Socórreme si puedes, me siento abatido, y aprecio de v...
Con 50 años de vida en común ya estamos transitando por este “Camino otoñal”, descubriendo, día a día, la alegría de vivir y tratando de colaborar en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva. El Otoño, al igual que el Adulto mayor, tiene su belleza y la estamos conociendo. Pensamos que hay mucho camino que recorrer y todavía tenemos una mirada optimista de la vida, consciente que junto a las dificultades del diario vivir, hay desafíos que afrontar y oportunidades para servir.