Hubo un tiempo, hace poco más de cuarenta años, cuando muy pocas personas eran conocidas en todo el mundo, fácilmente reconocibles y vitoreadas dondequiera que aparecían. Jacques Cousteau fue uno de ellos. Y lo fue por una buena razón.
El sonriente francés con su encantador gorro rojo cambió para siempre nuestra visión del planeta. Su invención del Aqualung y sus películas llevaron por primera vez el mundo submarino a una audiencia global. Para millones de personas, el 70 por ciento del planeta de repente tuvo color, forma y vida.
El también fue mi padre y, en el centenario de su nacimiento, me siento honrado en continuar el legado que dejó, no solo a sus herederos, sino a todos nosotros. A través de escenas nunca antes transmitidas, quiero revivir el hecho de que fue un pionero, un visionario y oír a quienes al escucharlo, se inspiraron y están trabajando para mejorar nuestro planeta.
Mi Padre, el Capitán Jacques-Yves Cousteau
Por Jean-Michel Cousteau
Traducción : Ruben D. Arvizu
Director General for Latin America Jean-Michel Cousteau’s Ocean Futures Society
www.oceanfutures.org
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