Tuesday, January 22, 2019

El intrépido Tintín cumple 90 años

El intrépido Tintín cumple 90 años

"Las aventuras de Tintin y Milú" apareció por primera vez el 10 de enero de 1929.DR

La serie imaginada e ilustrada por el belga Hergé se publicó por primera vez en 1929 y contó con 24 álbumes en los que el carismático periodista le dio la vuelta al mundo.

El 10 de enero de 1929 aparecieron las primeras aventuras de Tintín y su inseparable perrito Milú, personajes nacidos de la imaginación y de la mano del autor belga George Rémi, mejor conocido como Hergé. La saga se publicó primeramente por entregas en Le Petit Vingtième, un suplemento del diario católico belga Le Vingtième Siècle. Entre 1929 y 1939. Luego fueron recopiladas en 24 álbumes emblemáticos que desde encontces han sido traducidos a más de 70 idiomas.
Aún hoy, “Las aventuras de Tintín” es una de las historietas más importantes y leídas, e incluso han sido llevadas al cine y a adaptadas en dibujos animados. Un éxito planetario que para Didier Pasamonik, especialista de la historieta y de la obra de Hergé, se explica por el carácter universal que el autor le imprimió a su personaje.
“En el fondo, Tintín es un personaje en el que una nación se identifica, como Patoruzú en Argentina, o Condorito en Chile. Y Hergé viene de un país muy pequeño, Bélgica, que tiene 10 millones de habitantes, rodeado de grandes imperios y que en el mundo de la edición se traducía en la penetración de las historieta francesas u holandesas. Esto obligó a los autores belgas a crear personajes que pudieran ser leídos en cualquier parte. Por lo que Hergé fue poco a poco borrando la identidad belga de Tintín para hacer de él un personaje universal”, explicó Pasamonik.
Pero la existencia de Tintín también ha estado rodeada de controversias. Con motivo de su 90ª aniversario, han resurgido las críticas acérrimas contra la serie que la tildan de racista, debido a los estereotipos y el carácter discriminatorio presentados en algunos de sus álbumes, y particularmente en "Tintín en el Congo". Los conocedores, de su lado, invitan a un análisis histórico.
“No se puede decir que Tintín sea racista. Tintín es el fruto de una época colonial. Francia e Inglaterra tenían territorios en África o Asia. Bélgica de su lado conquistó el Congo. Eso hizo que las primeras historietas de Tintín tuvieran un carácter político. El primer álbum, ‘En el país de soviets’, porque en ese momento se escribían historias anticomunistas. El segundo ‘Tintín en el Congo’ sirvió para explicar a la juventud belga que cuando crecieran tenían que ocuparse de la colonia. Y el tercero es “Tintín en América” porque Europa estaba en competencia con Estados Unidos. Pero luego Hergé dio un giro con Tintín en India y en China. Hay una toma de consciencia; Hergé se va a volver apolítico progresivamente y se va a dedicar a explorar el mundo entero con otros ojos, e incluso la Luna. Tintín es el primer personaje de historieta en poner el pie en la Luna, en 1958”, explicó Pasamonik.
El experto recuerda que Hergé también hizo que su intrépido periodista pusiera el pie en América Latina, en el decimocuarto álbum de Tintín, "El Templo del Sol", que tiene lugar en Perú, tras las huellas de los Incas.
“A través de Tintín, Hergé explora los grandes misterios y civilizaciones del mundo. Ese álbum está repleto de detalles y fue concebido tras una gran investigación de los Andes y la civilización Inca”, agregó Pasamonik.
"Tintín y los Pícaros" (1976) fue la última de las aventuras de Tintín publicada por Hergé, quien falleció en Bruselas en 1983.
RFI

Monday, January 21, 2019

Desde el sur del sur: una imagen y un cuento de Anthony de Mello


Ya estamos por la ciudad natal y recién un rato para compartir. Un par de rosas de la casa y les comparto un cuento de Anthony de Mello

FABRICANTES DE ETIQUETAS



La vida es como una botella de buen vino. Algunos se contentan con leer la etiqueta. Otros prefieren probar su contenido.


En cierta ocasión mostró Buda una flor a sus discípulos y les pidió que dijeran algo acerca de ella.
Ellos estuvieron un rato contemplándola en silencio.
Uno pronunció una conferencia filosófica sobre la flor. Otro creó un poema. Otro ideó una parábola. Todos tratando de quedar por encima de los demás.

¡Fabricantes de etiquetas!

Mahakashyap miró la flor, sonrió y no dijo nada. Sólo él la había visto.



¡Si tan sólo pudiera probar un pájaro, una flor, un árbol, un rostro humano... ! Pero ¡ay! ¡No tengo tiempo! 
Estoy demasiado ocupado en aprender a descifrar etiquetas y en producir las mías propias. Pero ni siquiera una vez he sido capaz de embriagarme con el vino.

Anthony de Mello

Friday, January 11, 2019

Recordando a Humberto Duvauchelle (1), que falleció en el día de hoy


"Yo diría que la poesía es parte integral del teatro. No se concibe el teatro sin poesía.
Yo creo que el teatro ahora carece de poesía. Se ha vuelto  el teatro mucho más concreto. El teatro hoy no vuela como ocurría con los grandes con los grandes dramaturgos de los años 40, 50, 60, sobre todo dramaturgia inglés, que difundimos muchísimo en aquellos años.
El teatro de hoy está basado mucho en el humor, y yo creo que el problema está en que entretener es uno de los elementos básicos  del espectáculo, pero también el contenido. Entretención y contenido son los elementos básicos sobre los que se sustenta el espectáculo, pero hoy los contenidos están muy ausentes; el teatro de hoy está muy vacío, carente de contenidos y de universalidad, que es lo peor..."

De Humberto Duvachelle y la Compañía de los Cuatro



De la obra "Borges frente a Borges" con Orietta Escamez

Thursday, January 10, 2019

TENIS: Andy Murray anuncia su inminente retiro en una emotiva conferencia de prensa en Melbourne






El campeón de Wimbledon de 2013 y 2016, que se enfrenta a el sembrado número 22 como Roberto Bautista Agut en la primera ronda en AUSTRALIAN OPEN 2019, luchó contra las lágrimas en su conferencia de prensa previa al torneo el viernes después de 20 meses de rehabilitación agotadora en una problemática cadera derecha.
El jugador de 31 años se sometió a una cirugía en la cadera en enero de 2018, y desde entonces ha luchado por recuperar la asombrosa forma en la cancha que lo hizo acumular tres coronas de Grand Slam entre sus 45 títulos de carrera y dos medallas de oro olímpicas.

"Sí, no es genial", respondió Murray llorando con respecto a su bienestar físico.

"He estado con mucho dolor desde hace unos 20 meses. He intentado todo lo posible para que mi cadera se sienta mejor. No ha ayudado mucho, estoy en un lugar mejor que hace seis meses, pero todavía tengo mucho dolor. Ha sido duro "...

Andy Murray’s career is all but over. He expects his match against Roberto Bautista Agut in the first round of the Australian Open on Monday to be his last but, even if another hip operation were to help him reach a more emotional and perhaps more fitting farewell at Wimbledon, it will never be the same for the player who stood alongside Fred Perry as the greatest Britain has ever had. Many would say Murray was the greater, but it is a fine call.

The former world No1 and three-time slam champion conceded that the pain that has been running through his right hip with increasing strength the past few months has brought his serious playing days to a reluctant conclusion.
Murray turns 32 on 15 May, when he would normally be preparing for another assault on the French Open – which is where the chronic weakness in his hip became almost unbearable in 2017 against Stan Wawrinka – but the chances of his returning there are virtually nil, as he admitted in a press conference in which he had to leave the room to compose himself, as the emotion welled in his reddening eyes.
“There’s a chance of that, for sure,” he said when asked if this tournament – in which he has lost in five finals – would be his sign-off from the game he has played since he was 10 in Dunblane.
“I am not sure I am able to play through the pain for another four or five months,” he said of his original plan to bow out at the All England Club, where he won two of his three majors.
Ver más información, aquí

The Guardian

PANORAMA CULTURAL PARA HOY: En Santiago PASACALLE "NI UNA ABEJA MENOS" EN LA COMUNA DE BUIN


Es un pasacalle pensado para que el público tome conciencia  sobre la importancia de las abejas, base del ecosistema mundial. El 75% de los alimentos que consumen los humanos son polinizados por ellas y son garantía de la biodiversidad y, en definitiva, de la vida


Se trata de un recorrido de 1,5 kilómetros de extensión, en el que veremos a dos abejas obreras, una abeja reina y una colmena de grandes dimensiones, además de 43 artistas en escena.


La dirección de este pasacalle es de Irene Bustamante y la puesta en escena incluye música en vivo, coreografía y artes circenses


Estructura del espectáculo. El traslado de los artistas contempla cuatro intervalos de pausa durante el recorrido. Estas pausas son cuatro estaciones coreográficas dentro del desplazamiento total. Cada estación tiene un título y un objetivo específico. De manera actoral y coreográfica se narra en estas estaciones cada una de las partes que componen el guión dramático de este pasacalle.
Pasacalles. El pasacalle se refiere a dos cosas: a un antiguo baile cortesano desarrollado en España, y a una forma musical de ritmo muy vivo que tocaban las bandas de música y los músicos ambulantes en las fiestas populares del siglo XVII, en especial, en las que se realizaban en las calles. De ahí que se use ese término hoy para los espectáculos callejeros que incluyen música en vivo.
Teatro de calle. Se denomina así a las presentaciones teatrales al aire libre en espacios públicos, sin que exista la necesidad de pagar para asistir a un espectáculo. Se trata de espectáculos montados en escenarios urbanos para ser vistos por una gran cantidad de gente. A comienzos del siglo XX, esta práctica comenzó a desarrollarse como una forma de emancipar a la clase trabajadora y reforzar el espíritu revolucionario contra los poderes establecidos. Posteriormente, se desarrolló como una vía para democratizar el teatro y llevarlo a distintos rincones de la ciudad.










TENIS: AUSTRALIAN OPEN


Join professional photographer Clive Brunskill and ESPNs Brad Gilbert, as we take a look at the absolute best moments from the Australian Open.

AO Insiders: young guns


We go behind the scenes with those on the inside, photographer Clive Brunskill, New York Times journalist Chris Clarey, and ESPN commentator Brad Gilbert, to learn more on the young stars of tennis.


Rafa hands over the KIA fleet to the AO | Australian Open 2019




Federer & Wozniacki join us for the AO19 Live Draw | Australian Open 2019





Will practice make perfect for Murray and Djokovic?


Watch Andy Murray and Novak Djokovic having a practice hit on Rod Laver Arena in the lead up to the Australian Open 2019.


Aussie Bad Boys Kyrgios and Tomic hit it out on the court


Australians tennis stars Nick Kyrgios and Bernard Tomic take a practice session together in the lead up to the Australian Open 2019

CORO DEL MUNICIPAL DE SANTIAGO: "Pie Jesu" de Andrew Lloyd Webber


Ahora les comparto un tema musical captado durante la presentación del Coro del municipal de Santiago en la Iglesia de los Sacramentinos, el pasado 2 de enero de este año.

Las solistas son Jessica Pobleta (Soprano) y Florencia Romero (Mezzosoprano). La dirección del coro es de Jorge Klastornick.

La presentación del coro del Municipal de Santiago está dentro del programa que se denomina "Concierto en las Iglesias" y que lo organizan el Municipal de Santiago y la Municipalidad de Santiago.

Today in History for January 10th


(10 Jan 2019) Highlights of Today in History: Thomas Paine publishes Common Sense; London's Underground opens; The Beatles first album released in US hits store shelves; Rod Stewart born. (Jan. 10)

Wednesday, January 09, 2019

Recordando a Zygmunt Bauman, que falleció hace dos años, en un día como hoy







Zygmunt Bauman

(Poznan, 1925 - Leeds, Inglaterra, 2017) Sociólogo polaco. Miembro de una familia de judíos no practicantes, hubo de emigrar con su familia a Rusia cuando los nazis invadieron Polonia.


Durante la Segunda Guerra Mundial, Bauman se enroló en el ejército polaco, controlado por los soviéticos, cumpliendo funciones de instructor político. Participó en las batallas de Kolberg y en algunas operaciones militares en Berlín. En mayo de 1945 le fue otorgada la Cruz Militar al Valor. De 1945 a 1953 desempeñó funciones similares combatiendo a los insurgentes nacionalistas de Ucrania, y como colaborador para la inteligencia militar.
Durante sus años de servicio comenzó a estudiar sociología en la Universidad de Varsovia, carrera que hubo de cambiar por la de filosofía, debido a que los estudios de sociología fueron suprimidos por "burgueses". En 1953, habiendo llegado al grado militar de mayor, fue expulsado del cuerpo militar con deshonor, a causa de que su padre se había presentado en la embajada de Israel para pedir visa de emigrante.
En 1954 finalizó la carrera e ingresó como profesor en la Universidad de Varsovia, en la que permanecería hasta 1968. En una estancia de estudios en la prestigiosa London School of Economics, preparó un relevante estudio sobre el movimiento socialista inglés que fue publicado en Polonia en 1959, y luego apareció editado en inglés en 1972. Entre sus obras posteriores desataca Sociología para la vida cotidiana (1964), que resultó muy popular en Polonia y formaría luego la estructura principal de Pensando sociológicamente (1990).
Fiel en sus inicios a la doctrina marxista, con el tiempo fue modificando su pensamiento, cada vez más crítico con el proceder del gobierno polaco. Por razones políticas se le vedó el acceso a una plaza regular de profesor, y cuando su mentor Julian Hochfeld fue nombrado por la UNESCO en París, Bauman se hizo cargo de su puesto sin reconocimiento oficial. Debido a fuertes presiones políticas en aumento, Bauman renunció en enero de 1968 al partido, y en marzo fue obligado a renunciar a su nacionalidad y a emigrar.
Ejerció la docencia primero en la Universidad de Tel Aviv y luego en la de Leeds, con el cargo de jefe de departamento. Desde entonces Bauman escribió y publicó solamente en inglés, su tercer idioma, y su reputación en el campo de la sociología creció exponencialmente a medida que iba dando a conocer sus trabajos. En 1992 recibió el premio Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales, y en 1998 el premio Theodor W. Adorno otorgado por la ciudad de Frankfurt.
El pensamiento de Zygmunt Bauman
La obra de Bauman comprende cincuenta y siete libros y más de cien ensayos. Desde su primer trabajo acerca del movimiento obrero inglés, los movimientos sociales y sus conflictos mantuvieron su interés, si bien su abanico de intereses fue mucho más amplio. Muy influido por Gramsci, nunca llegó a renegar completamente de los postulados de Marx. Sus obras de finales de los 80 y principios de los 90 analizan las relaciones entre la modernidad, la burocracia, la racionalidad imperante y la exclusión social. Siguiendo a Sigmund Freud, concibió la modernidad europea como el producto de una transacción entre la cesión de libertades y la comodidad para disfrutar de un nivel de beneficios y de seguridad.
Según Bauman, la modernidad en su forma más consolidada requiere la abolición de interrogantes e incertidumbres. Necesita de un control sobre la naturaleza, de una jerarquía burocrática y de más reglas y regulaciones para hacer aparecer los aspectos caóticos de la vida humana como organizados y familiares. Sin embargo, estos esfuerzos no terminan de lograr el efecto deseado, y cuando la vida parece que comienza a circular por carriles predeterminados, habrá siempre algún grupo social que no encaje en los planes previstos y que no pueda ser controlado.
Bauman acudía al personaje de la novela El extranjero de Albert Camus para ejemplificarlo. Abrevando en la sociología de Georg Simmel y en Jacques Derrida, Bauman describió al "extranjero" como aquel que está presente pero que no nos es familiar, y que por ello es socialmente impredecible. En Modernidad y ambivalencia, Bauman describe cómo la sociedad es ambivalente con estos elementos extraños en su seno, ya que por un lado los acoge y admite cierto grado de extrañeza, de diferencia en los modos y pautas de comportamiento, pero por dentro subyace el temor a los personajes marginales, no totalmente adaptados, que viven al margen de las normas comunes.
En su obra más conocida, Modernidad y holocausto, sostiene que el holocausto no debe ser considerado como un hecho aislado en la historia del pueblo judío, sino que debería verse como precursor de los intentos de la modernidad de generar el orden imperante. La racionalidad como procedimiento, la división del trabajo en tareas más diminutas y especializadas, la tendencia a considerar la obediencia a las reglas como moral e intrínsecamente bueno, tuvieron en el holocausto su grado de incidencia para que éste pudiera llevarse a cabo. Los judíos se convirtieron en los "extranjeros" por excelencia, y Bauman, al igual que el filósofo Giorgio Agamben, afirma que los procesos de exclusión y de descalificación de lo no catalogable y controlable siguen aún vigentes.
Al miedo difuso, impreciso, que no tiene en la realidad un referente determinado, lo denominó "miedo líquido". Tal miedo es omnipresente en la "modernidad líquida" actual, donde las incertidumbres cruciales subyacen en las motivaciones del consumismo. Las instituciones y organismos sociales no tienen tiempo de solidificarse, no pueden ser fuentes de referencia para las acciones humanas y para planificar a largo plazo. Los individuos se ven por ello llevados a realizar proyectos inmediatos, a corto plazo, dando lugar a episodios donde los conceptos de carrera o de progreso puedan ser adecuadamente aplicados, siempre dispuestos a cambiar de estrategias y a olvidar compromisos y lealtades en pos de oportunidades fugaces.
Biografías y Vidas

Muere el pensador Zygmunt Bauman, ‘padre’ de la “modernidad líquida”



El sociólogo de origen polaco denunció con lucidez el individualismo y la desigualdad hasta el fin de sus 91 años


Con Zygmunt Bauman se apaga una de las voces más críticas con la sociedad contemporánea, individualista y despiadada, a la que definió como la “modernidad líquida”, aquella en la que ya nada es sólido. No es sólido el Estado-nación, ni la familia, ni el empleo, ni el compromiso con la comunidad. Y hoy “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”. Esa voz sonó lúcida hasta el fin de sus 91 años. Escribía uno, dos y hasta tres libros al año, en solitario o con otros pensadores, pronunciaba conferencias y respondía a los periodistas en entrevistas en las que había que elegir muy bien las preguntas porque las respuestas se extendían muchos minutos como en una sucesión de breves discursos. Esos sí, muy sólidos.

Hablaba despacio porque pulía cada una de sus frases, un hilo de ideas que daría para más libros de los que ha firmado en su prolífica carrera. Algunos tomados al dictado, cabe creer que de un tirón. Quizás con alguna pausa de las que aprovechaba para fumar en pipa.
El sociólogo y filósofo de origen polaco (Poznan, 1925) murió ayer “en su casa de Leeds, junto a su familia”, anunció su colaboradora Aleksandra Kania en nombre de los suyos. En su larga vida sufrió los horrores del siglo XX —la guerra, la persecución, las purgas, el exilio— pero eso no le hizo conformista con nada de lo que vino después.
Durante más de medio siglo ha sido uno de los más influyentes observadores de la realidad social y política, el azote de la superficialidad dominante en el debate público, crítico feroz de la burbuja liberal que inflaron Reagan o Thatcher en los ochenta y que reventó más de 30 años después. Retrató con agudeza el desconcierto del ciudadano de hoy ante un mundo que no ofrece seguridades a las que asirse. Se refería al “precariado” como al nuevo proletariado, con la diferencia de que no tiene conciencia de clase. Figura muy respetada por los movimientos de indignados del nuevo siglo (desde el 15-M español a Occupy Wall Street), él comprendía sus motivos y se interesaba por sus experiencias, pero apuntaba sus debilidades e incongruencias, convencido como estaba de que es más fácil unir en la protesta que en la propuesta. Desconfiaba del “activismo de sofá”, ese que quiere cambiar el mundo a golpe de clic, y relativizaba el poder que se atribuye a las redes sociales, porque pensaba que el verdadero diálogo solo se produce en las interacciones con los diferentes, y no en esas “zonas de confort” donde los internautas debaten con quienes piensan igual que ellos.
Su trayectoria avalaba su autoridad intelectual. Apenas tenía 13 años cuando su familia, judía aunque no religiosa, escapó de la invasión nazi de Polonia en 1939 refugiándose en la URSS. El joven Zygmunt se alistó después en la división polaca del Ejército rojo, lo que le valió una medalla en 1945. Tras la guerra pudo volver a Varsovia, casarse con Janina Lewinson (superviviente del gueto de Varsovia, también escritora, su compañera hasta su muerte en 2009) y compatibilizar su carrera militar con los estudios universitarios, además de la militancia en el Partido Comunista.
La decepción llegó cuando se vio otra vez puesto en la diana por el antisemitismo, durante las purgas desatadas en Polonia en 1968, tras una serie de protestas estudiantiles y de colectivos de artistas contra la censura del régimen y con el trasfondo internacional de la Guerra de los Seis Días. Ese mismo año Bauman tuvo que dejar su tierra natal por segunda vez. Se instaló primero en Tel Aviv y, desde 1972, en la Universidad de Leeds (Inglaterra), de donde ya no se movió más que para explicar su pensamiento por el mundo.

Cuando llegó a Leeds, Bauman ya era una autoridad en el ámbito de la sociología. Luego se convirtió en lo más parecido a una celebridad que se puede ser en esa disciplina: fue a partir del libro Modernidad líquida, editado en 2000, el mismo año que vio nacer en Seattle al movimiento de protesta contra la globalización.
Reacio al término “posmodernidad” (porque falta perspectiva histórica para dar por terminada la modernidad), Bauman clamaba: “La nuestra es una versión privatizada de la modernidad”. Hoy la esfera pública “no tiene otra sustancia que ser el escenario donde se confiesan y exhiben las preocupaciones privadas". Y advertía contra las “comunidades perchero”, de quita y pon, declaraba “el fin de la era del compromiso mutuo”, advertía de que “ya no hay líderes sino asesores”. Y concluía: “Cuando las creencias, valores y estilos han sido privatizados (....), los sitios que se ofrecen para el rearraigo se parecen más a un hotel que a un hogar”.
Volvió a estas obsesiones en decenas de libros. En algunos de los más recientes (Estado de crisis o ¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?), dirigió su mirada a los perdedores de una crisis que él no veía como un bache sino como el nuevo escenario. Y en su última obra publicada, Extraños llamando a la puerta(Paidós), observa la crisis de los refugiados desde la comprensión de la ansiedad que genera en la población y el rechazo a vallas y muros. El pensador volvía así a uno de los temas que más le han preocupado: el rechazo al otro, el miedo al diferente, que ya había tratado en sus primeros años en Varsovia en relación al antisemitismo.
Con su figura espigada, sus pelos blancos revueltos y su pipa en los labios, Bauman posaba ante el fotógrafo hace un año en las calles de Burgos con la actitud de una estrella del rock. Quizás era un pesimista, pero nunca fue un gruñón. Solo que nunca quiso escribir para agradarnos. Sino para agitarnos.
El País, 10 de enero de 2017

Zygmunt Bauman: Ideas Sólidas para un Mundo Líquido


La principal aportación de Zygmunt Bauman es muy profunda: poner el amor a los más pobres en el centro de todo el pensamiento y toda la ciencia. Ha sido uno de los más brillantes intelectuales de las últimas décadas y lo fue porque siempre pensó desde las víctimas de la Modernidad.
El comienzo del año 2017 es el final de la vida de Zygmunt Bauman, conocido como el Sociólogo del Mundo Líquido. Para él, nuestro tiempo se caracteriza por licuar las instituciones, nuestras relaciones y el sentido de lo que somos. Todo se hace líquido porque se debilitan los vínculos entre las partes y eso lo hace por un lado más flexible y fluido pero, por otra parte, más vulnerable. Para Bauman esta Modernidad Líquida era ambivalente y en cada uno de nosotros reside el poder para decantarla hacia el bien o el mal. Hay un tipo de liquidez social que liquida a la gente.
Bauman ha vivido una larga biografía, dedicada al trabajo intelectual porque creía que las ideas con capaces de mover el mundo. Vinculado inicialmente a la teoría Crítica, su experiencia de exilio como judío polaco marcó quizás su trabajo más importante. En su obra hay un libro crucial para entender su proyecto: Modernidad y Holocausto (1989).
En esa obra Bauman critica a las Ciencias Sociales en general y en especial a la Sociología porque no se ha pensado radicalmente desde los pobres y las víctimas de la Historia. Han querido imitar el paradigma de las Ciencias Físicas para hacerse con su poder. Se ha priorizado el Poder de las Ciencias Sociales antes que las Ciencias Sociales del No-poder. Al analizar la relación entre Ciencias Sociales y Holocausto, Bauman es penetrantemente crítico. ¿Por qué es tan importante mirar las Ciencias Sociales desde el Holocausto? Él lo responde en ese lbro:
“El Holocausto es un acontecimiento con el que se puede ver la condición e historia humana: “el Holocausto es una ventana, no un cuadro. Al mirar por esa ventana se vislumbran cosas que suelen ser invisibles, cosas de la mayor importancia, no sólo para los autores, las víctimas y los testigos del crimen, sino para todos los que estamos vivos hoy… Si nos negamos a asomarnos todos estaríamos en peligro” (p.X).
Lo más urgente no es qué tenemos que decir nosotros sobre el Holocausto sino ¿qué sigue diciendo el Holocausto sobre nosotros? Bauman sostuvo que el Holocausto no fue un accidente ni una catástrofe sino la consecuencia de un tipo de Modernidad. Y Bauman veía en la actual Cultura condiciones que nos podrían llevar a repetir tal desgracia.
Quizás a nuestro alrededor no veamos nada especialmente peligroso, pero hemos de tener en cuanto algo que escribió Bauman: “todos los ‘ingredientes’ del Holocausto, todas las cosas que hicieron que fuera posible, fueron normales” (p.10). “El Holocausto no resultó de un escape irracional de aquellos residuos todavía no erradicados de la barbarie premoderna. Fue un inquilino legítimo de la casa de la modernidad, un inquilino que no se habría sentido cómodo en ningún otro edificio” (p.23).
Aunque las Ciencias Sociales –Economía, Derecho, Sociología o Politología- minusvaloran o ni siquiera tienen en cuenta a la Teología, Bauman cree que aquellas pueden aprender mucho de ésta: “Cuando se compara con el trabajo realizado por los teólogos, la aportación de la sociología académica se parece más a un ejercicio colectivo de olvido y ceguera” (cita completa en p.13).
La clave de toda la propuesta de Bauman es que las Ciencias Sociales tienen que incluir la dimensión moral en el centro de su pensamiento. No están más allá del bien y del mal; nada lo está. Precisamente fue la “producción social de la indiferencia moral” lo que condujo al Holocausto. El principal logro de los nazis fue hacer irrelevante la compasión y la piedad (p.26).
Sin embargo, “expresiones como ‘la santidad de la vida humana’ o ‘los deberes morales’ suenan tan ajenas en un seminario de sociología como en los despachos asépticos y sin humo de una oficina burocrática.” (p.38).
Para Bauman las Ciencias Sociales dominantes han ignorado categorías cruciales como el mal, la santidad y las víctimas. Hay que refundar las Ciencias desde la ventana que el Holocausto o la Crucifixión abren para comprender la condición humana.
Fernando Vidal
entreParéntesis

PANORAMA CULTURAL PARA HOY: En Valparaíso, MIÉRCOLES PERALTIANOS

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Los Miércoles Peraltianos, / a la vuelta de la esquina! / El Puerto nos ilumina / y nos estrecha las manos... / Mis hermanas, mis hermanos / de la Trova (qué emoción!) / Traerán su corazón / para dárselo a la gente / sensible e inteligente / de nuestra Quinta Región!!! 

HOY: Vivir con Alzheimer: el testimonio de Paulina Urrutia y su vida con Augusto Góngora



Fecha:

Miércoles 09 de enero de 2019

Hora:

18:30 hrs.

Lugar:

Salón Rojo, Facultad de Medicina. (Salvador 486)

MIS FOTOS: LOS DOS INSTRUMENTOS DE COMUNICACIÓN...


Captada antes del inicio del concierto por la Hermandad, que se realizó el pasado 7 de enero en la Estación mapocho

RECORDANDO A RIGOBERTA MENCHÚ, GRAN LUCHADORA POR LOS DERECHOS HUMANOS, QUE NACIÓ EN UN DÍA COMO HOY PERO DE 1959


Premio Nobel de la Paz 1992

La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.

La democracia no es una meta que se pueda alcanzar para dedicarse después a otros objetivos; es una condición que sólo se puede mantener si todo ciudadano la defiende

(...) Lo que no se vale es la hipocresía y la doble moral de quienes condenan una forma de terrorismo, al mismo tiempo que tratan de justificar el terror de los estados.

Lo que hoy no hago, definitivamente, es perder el tiempo acudiendo a lugares si no es fructífero para las causas que represento. Hay que centrar las fuerzas. Una iluminación propia nos guía para el futuro.

Nosotros jamás conocimos juguetes comprados, juguetes de plástico. Pero conocimos la naturaleza. Nuestra vida fue diferente a la de niños de otras sociedades. Jugamos con la naturaleza. Nuestros abuelos tenían un respeto profundo a la tierra, a los árboles, a los animales.

Les he planteado a algunos que gobiernan lo siguiente: una cosa es tener el poder en las manos y otra es incidir. No perdono un gobierno que me diga que no tenemos recursos porque somos pobres. No, tienen el poder en sus manos: o son consecuentes o no tienen voluntad política.

El mundo ha perdido muchos valores, especialmente los de la comunicación, la memoria. A veces nuestros propios pueblos pierden su memoria histórica y no tienen toda la culpa, pues las editoriales no publican sus libros y los medios de comunicaciones crean solo fantasías de intrigas, de odios, de rencores o, simplemente, silencio.


Fotos que le tomé durante su visita a Santiago de Chile en octuibre de 2010

Rigoberta Menchú

(Rigoberta Menchú Tum; Chimel, Uspatán, 1959) Activista guatemalteca cuya lucha por los derechos de los indígenas fue reconocida con el premio Nobel de la Paz (1992). Hija de Vicente Menchú y Juana Tum, Rigoberta Menchú nació en una numerosa familia campesina de la etnia maya-quiché, cuyos ancestros forjaron, entre los siglos III y XV, la esplendorosa civilización de los mayas. A los cinco años empezó a trabajar junto a sus padres en las grandes fincas de las poderosas familias tradicionales del país; posteriormente, en la adolescencia, trabajó durante dos años en la capital guatemalteca como empleada doméstica.
Su infancia y su juventud estuvieron marcadas por la pobreza, la discriminación racial y la violenta represión con la que las clases dominantes guatemaltecas trataban de contener las aspiraciones de justicia social del campesinado. Bajo el gobierno militar de Fernando Romeo Lucas García (1978-1982), varios miembros de su familia fueron torturados y asesinados por los militares o por la policía paralela de los «escuadrones de la muerte».
Uno de sus hermanos, con sólo dieciséis años, fue víctima de los terratenientes que empleaban escuadrones a sueldo para arrebatar las tierras a los indígenas; su padre, Vicente Menchú, murió con un grupo de treinta y ocho campesinos que se encerraron en la embajada de España en un acto de protesta, cuando la policía incendió el local quemando vivos a los que estaban en su interior (1980). Pocos meses después, su madre fue secuestrada, torturada y asesinada por grupos paramilitares.
Mientras dos de sus hermanas optaban por unirse a la guerrilla, Rigoberta Menchú inició una campaña pacífica de denuncia del régimen guatemalteco y de la sistemática violación de los derechos humanos de que eran objeto los campesinos indígenas, sin otra ideología que el cristianismo de matices revolucionarios de la «teología de la liberación»; ella misma personificaba el sufrimiento de su pueblo con notable dignidad e inteligencia, añadiéndole la dimensión de denunciar la situación de la mujer indígena en Hispanoamérica.
Para escapar a la represión se exilió en México, donde en 1983 se publicó su autobiografía, titulada Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia. La activista relató en este libro su historia personal y la de su comunidad indígena a la antropóloga Elizabeth Burgos; además de aspectos reveladores acerca de las costumbres y tradiciones practicadas por los quichés, la obra incluye sus reflexiones sobre proceso de transculturación al que han estado sometidos los pueblos indígenas, dejando ver entre líneas su propio proceso de toma de conciencia.

Rigoberta Menchú recorrió el mundo con su mensaje y consiguió ser escuchada en las Naciones Unidas. En 1988 regresó a Guatemala, protegida por su prestigio internacional, para continuar denunciando las injusticias, pero fue detenida en el mismo aeropuerto y obligada a abandonar el país. Regresó nuevamente en 1991 para asistir a un congreso que reunió diversas comunidades indígenas de América.
Con el respaldo de Desmond TutuAdolfo Pérez Esquivel y otras personalidades que apoyaron su candidatura, la labor de Rigoberta Menchú fue reconocida con el premio Nobel de la Paz en 1992, coincidiendo con los actos oficiales del quinto centenario del descubrimiento de América, celebraciones a las que Rigoberta se había opuesto por ignorar las dimensiones trágicas que aquel hecho tuvo para los indios americanos. Sólo un guatemalteco, el escritor Miguel Ángel Asturias, había recibido el galardón de la academia sueca con anterioridad. Con la dotación económica del premio, Rigoberta Menchú abrió, primero en México y luego en Guatemala, la fundación que lleva su nombre.
Su posición le permitió actuar como mediadora en el proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla iniciado en los años siguientes, que culminó en el año 1996 con la firma de los acuerdos de paz. A partir de entonces, después de la desmovilización del Ejército y de la guerrilla, trabajó activamente en la reincorporación de los exiliados de la guerra a sus lugares de origen. En 1998 publicó La nieta de los mayas, libro que ayuda a comprender la idiosincrasia indígena guatemalteca; ese mismo año fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias.
Biografías y Vidas

Rigoberta Menchú, líder indigenista de Guatemala, galardonada con el Premio Nobel de la Paz

17 de octubre de 1992, El País

El Premio Nobel de la Paz fue adjudicado ayer a Rigoberta Menchú, de 33 años, conocida líder indígena y campesina de Guatemala. El comité noruego encargado de atribuirlo subrayó "su trabajo a favor de la justicia social y la reconciliación entre los diferentes grupos étnicos, basada en el respeto por los derechos de los pueblos aborígenes". La atribución de este prestigioso galardón a una ciudadana de un país latinoamericano -por primera vez desde 1987, cuando lo recibió el expresidente de Costa Rica Oscar Ariasse produce precisamente el año mismo del V Centenario.

Rigoberta Menchú lloró de alegría al recibir la noticia. La líder indigenista se encontraba precisamente organizando una marcha contra la violencia en la ciudad de San Marcos, a 280 kilómetros de la capital, cuando estaciones de radio y televisión de su país empezaron a difundir boletines especiales al respecto. Este galardón "es un triunfo para Guatemala", afirmó, y añadió que esperaba que el premio ayudaría a que se produjera un "reencuentro" en este país asolado desde hace tanto tiempo por la guerra civil."Yo creo que todos esperamos una vida con dignidad en Guaternala", concluyó la joven dirigente campesina, quien añadió con emoción,que le habría gustado compartir este premio con su padre, su madre y su hermano, los tres asesinados por las fuerzas de seguridad.
El premio, que asciende a 120 millones de pesetas, recae así por segunda vez consecutiva en una mujer, ya que fue atribuido el año pasado a la dirigente de la oposición birmana Aung San Suu Kyi, quien sigue hoy en arresto domiciliario y no pudo siquiera recoger su premio.
El anuncio fue realizado en la mañana de ayer en la capital noruega por el presidente del comité del Nobel, Francis Segerstad quien subrayó que Rigoberta Menchú representa hoy un poderoso símbolo por la paz y la justicia no solamente en su país, sino en todo el continente americano y en el mundo. Señaló asimismo que la propia Rigoberta había crecido en medio de la pobreza y en el seno de una familia que había experimentado de una forma brutal la persecución.
En su argumentación, el comité del Nobel subraya que Guatemala y muchos otros países de América Central y del Sur sufrieron fuertes tensiones entre los descendientes de los conquistadores europeos y las poblaciones indígenas. En los años setenta y ochenta, esas tensiones, prosigue, se tradujeron en atropellos masivos contra la población indígena. Y fue en estas circunstancias cuando Menchú apareció como una firme defensora de los derechos de los campesinos.
La decisión del comité Nobel fue bien acogida en Noruega. La primera ministra, Gro Harlem Brundtland, elogió la elección señalando: "Rigoberta Menchú ha batallado incansablemente durante años para llamar la atención del mundo sobre la situación de los derechos humanos en su país, así como por la justicia e igualdad para los indígenas".
Menos entusiasta, como era de prever, fue la reacción de la Embajada de Guatemala en Oslo, que cuestionó desde el primer momento la nominación de Rigoberta, aduciendo que era una colaboradora de la guerrilla.
El cónsul honorario de Guatemala en la capital noruega, Erik Klanderud, declaró el pasado mes de febrero que "los indios en Guatemala son pobres, pero felices". Invocó la intervención de Estados Unidos en Vietnam "para luchar contra el comunismo" y dijo que, a veces, era necesario "matar a los indígenas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de octubre de 1992