Thursday, August 28, 2014

HUMOR by Sandy Huffaker. World Policeman


HUMOR by JOEP BERTRAMS. Power


HUMOR by MILT PRIGGEE. 9 year old shooter


HUMOR by R.J. MATSON Labor Day Memories


HUMOR by AREND VAN DAM. Putin pirate


HUMOR de MICO. Tregua en Gaza

La Nación

HUMOR de PETISO

La nación

HUMOR de MAX AGUIRRE

La Nación

HUMOR de TUTE

La nación

HUMOR de LINIER Macanudo


Iniciando el día con este mensaje. Buen día para todos

La nación

Wednesday, August 27, 2014

CHILE CONSTRUYENDO SUEÑOS



La generación de chilenos que vivió la dictadura, habla de sus sueños perdidos y los jóvenes hablan de la desigualdad.

La nueva generación de chilenos encabeza actualmente una nueva revolución estudiantil que se ha convertido en la movilización más grande del país, desde hace más de 20 años. Los jóvenes reclaman una sociedad más justa.

El sistema educativo chileno favorece a empresarios y políticos que se lucran con la educación. La gran mayoría de los jóvenes chilenos tienen que conformarse con una educación de bajo nivel.

"Humor de Parra"


De la exposición sobre Nicanor Parra en la Universidad Diego Portales

Iniciando el día con música y poesía: PACO IBAÑEZ El lobito y Palabras para Julia de José Agustín Goytisolo






José Agustín Goytisolo (1928-1999)

Poeta nacido en Barcelona el 13 de abril de 1928, de familia burguesa y castellano-hablante, que se vio brutalmente sacudida por la muerte de la madre -Julia Gay- víctima de un bombardeo franquista sobre la ciudad en 1938. El hecho dramático afectó a todos los hijos, pero especialmente a José Agustín, que puso a su hija el nombre de la madre perdida, y que en uno de sus más célebres poemas (musicado y cantado por Paco Ibáñez), Palabras para Julia, une voluntariamente, en amor y deseo, a las dos mujeres.

En 1993, en el tomo Elegías a Julia Gay reunió todos los poemas de tema materno, principal en su primer libro, El retorno (1955) y en otro, muy posterior, en que pretendía cerrar esa vieja y fecunda herida, Final de un adiós (1984).

Empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Barcelona, y culmina los estudios en la de Madrid, viviendo en el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, donde conoció a otros poetas de la generación que vivían entonces en Madrid, como José Angel Valente o José Manuel Caballero Bonald. Una generación de grandes poetas y novelistas (García Hortelano, Martín Gaite, Martín Santos) comprometidos contra la dictadura, comunistas o compañeros de viaje algunos años del clandestino Partido, pero también terriblemente comprometidos con la vida: noctámbulos, bebedores, bohemios, liberales todos ellos; sexo, alcohol y vida. Pocos poetas tan ajenos al academicismo.

Tras el éxito de su primer libro, José Agustín se convierte en el poeta más famoso del grupo, primacía que mantendrá hasta los años 60. Ganó el Premio Adonais en 1954, el Boscán -entonces muy renombrado- en 1956 con Salmos al viento (uno de sus libros más significativos), y en 1959 el Ausias March, con Claridad. Aunque en 1961 José Agustín es el primero en reunir su obra publicada en el tomo Años decisivos, será también el primero en entrar en una cierta crisis creativa -de la que saldrá con Algo sucede, en 1968- relacionada con la validez de la poesía social como arma política, y aún con el tema -tan generacional- de poesía como conocimiento frente a poesía como comunicación. Todavía le quedan a Goytisolo grandes libros por delante. Así Bajo tolerancia (1973), Taller de Arquitectura (1977), Del tiempo y del olvido (1980) o Como los trenes de la noche (1994). Pero es verdad que otros poetas de su generación (Gil de Biedma, Valente, Brines, Claudio Rodríguez, Angel González) empiezan a preponderar y él resulta menos preeminente. Su último libro de versos, Cuadernos de El Escorial, salió a fines de 1995. Tuvo una importantísima tarea como traductor de poesía. Poetas italianos, como Pavese. Pero sobre todo poetas catalanes. Sus antologías de poesía catalana contemporánea fueron pioneras para que los castellano-hablantes la conocieran (y muy bien traducida) la poesía moderna de Cataluña. Los catalanes, de una y otra lengua, no le deben poco. Desde la inaugural Poetas catalanes contemporáneos de 1968 a Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI de 1996.

Bebedor, fumador, vitalista, hombre de la vida como libertad y como exceso, tuvo al final de su vida inumerables depresiones. José Agustín Goytisolo murió el 19 de marzo de 1999 al precipitarse en extrañas circunstancias al vacío desde el balcón de su casa.

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido,
yo se muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Un hombre solo
una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo
no son nada,
pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres,
tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino,
nunca digas no puedo más y aquí me quedo,
la vida es bella
tú verás como a pesar de los pesares
tendrás amor
tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es será todo tu patrimonio,
perdóname no sé decirte nada más,
pero tú comprende que yo aún estoy en el camino,
y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.


Francisco Ibáñez Gorostidi, más conocido como Paco Ibáñez, es un cantante español. Ha dedicado casi íntegramente su trayectoria artística a musicalizar poemas de autores españoles e hispanoamericanos, tanto clásicos como contemporáneos.

Tuesday, August 26, 2014

Retornando y recordando a Julio Cortazar, a 100 años de su nacimiento



Cortázar a sus 100 años
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Por María Carolina Piña
El escritor argentino, naturalizado francés, sigue siendo uno de los autores más leídos, estudiados y traducidos de su tiempo. En París, una placa conmemorativa decora el edificio donde vivió el autor de “Rayuela”, mientras que su tumba es todavía hoy lugar de peregrinación y de colecta de recuerdos de todo tipo.
En el cementerio parisino de Montparnasse, la tumba de Julio Cortázar nunca luce desdeñada. Numerosos desconocidos se encargan todos los días de regalarle un adorno, a veces improvisado: flores, pero también tickets de metro, piedritas, cigarrillos. El autor de Rayuela se mantiene así en contacto con millones de lectores, sobre todo argentinos y latinoamericanos, que vienen a retribuirle por su inmensa obra.
El día de su centenario, Julio Cortázar quien vivió y murió en París, es recordado de múltiples formas en el país que lo acogió durante más de 30 años. El Salón de Libro de París que se celebró en marzo y que tenía a Argentina como país invitado de honor, le dedicó un amplio homenaje. En ese momento, decenas de rayuelas de colores, obra de la artista Marta Minujín, florecieron en el Palais Royal. Pareciera que la figura de Cortázar quedo grabada en la memoria de la Ciudad Luz, al menos en la mente de los lectores de “Rayuela”, “62, modelo para armar”, “Libro de Manuel” y sus numerosos cuentos.

“Cortázar sin embargo está lejos de ser un autor latinoamericano de culto para los lectores franceses, como lo son Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa”, tempera Joaquín Manzi, especialista de literatura latinoamericana de la Universidad de la Sorbona. “Hay que distinguir la recepción de su obra en el mundo académico, donde efectivamente sigue siendo analizada y estudiada, y el gran público. No obstante, es un autor muy conocido y respetado, en especial para los amantes del surrealismo o del grupo Oulipo (acrónimo de Ouvroir de Littérature Potentielle)”, añadió el académico.

Joaquín Manzi también recordó la fuerte relación que Julio Cortázar mantuvo con los círculos intelectuales y personalidades de izquierda franceses y latinoamericanos. Su amistad con Alain Sicard, un reconocido especialista de la literatura latinoamericana en la Universidad de Poitiers, le incitó a donar, poco antes de su muerte, todos sus archivos personales a esa institución. Esos archivos fueron analizados y clasificados durante varios años por diversos especialistas franceses, argentinos y cubanos. Este Fondo Cortázar puede ser consultado en línea en el sitio de Centro de Investigaciones Latinoamericanas de la ciudad de Poitiers.

“No se trata de escritos de Cortázar sino de documentos críticos, principalmente reseñas periodísticas, ensayos de estudiantes, cartas de lectores, etc, que Cortázar reunió al final de su vida. Estos documentos nos hablan de la recepción que tuvieron las obras de Cortázar pero también de cómo reaccionaba el escritor. Cortázar leía con sumo cuidado estas reseñas y comentarios y acostumbraba escribir comentarios al margen. Hay una presencia activa del escritor en estos documentos”, explica Fernando Colla, uno de los responsables del Fondo Cortázar de la ciudad de Poitiers.

A 30 años de su muerte y cinco décadas de la publicación de “Rayuela”, es justo preguntarse por qué esta novela rompe-cabezas sigue cautivando al público.

“Cortázar fue el único escritor del boom que vivió sinceramente la relación conflictiva entre la utopía y la realidad. Lo interesante en su obra es la conexión entre la búsqueda utópica de un Horacio Oliveira y la búsqueda de una utopía política. Cortázar consideraba a sus obras como puertas para acceder a lo que él llamaba ‘el otro lado’ y soñaba con un socialismo que fuera la realización de esta otra realidad”, explicó a RFI su amigo Alain Sicard.
Poco antes de morir, Julio Cortázar recibió la nacionalidad francesa bajo el mandato del presidente socialista François Mitterrand. Sus restos reposan junto a los de su última esposa, la también escritora Carol Dunlop.

Radio Francia


(Bruselas, 1914 - París, 1984) Escritor argentino, una de la grandes figuras del «boom» de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Emparentado con Borges como inteligentísimo cultivador del cuento fantástico, los relatos breves de Cortázar se apartaron sin embargo de la alegoría metafísica para indagar en las facetas inquietantes y enigmáticas de lo cotidiano, en una búsqueda de la autenticidad y del sentido profundo de lo real que halló siempre lejos del encorsetamiento de las creencias, patrones y rutinas establecidas. Su afán renovador se manifiesta sobre todo en el estilo y en la subversión de los géneros que se verifica en muchos de sus libros, de entre los cuales la novela Rayuela (1963), con sus dos posibles órdenes de lectura, sobresale como su obra maestra.
Biografía

Hijo de un funcionario asignado a la embajada argentina en Bélgica, su nacimiento coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial, por lo que sus padres permanecieron más de lo previsto en Europa. En 1918, a los cuatro años de edad, Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en el suburbio bonaerense de Banfield.

Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la UNESCO le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Julio Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges.
En la década de 1960, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana y disfrutó del reconocimiento internacional. Su nombre se colocó al mismo nivel que el de los grandes protagonistas del «boom»: Gabriel García MárquezMario Vargas Llosa, los mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes o el también argentino Jorge Luis Borges, entre otros. A diferencia de su compatriota, Cortázar sumó a su sensibilidad artística su preocupación social: se identificó con las clases marginadas y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas.
En este sentido, su viaje a Cuba en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida y el detonante de un radical cambio de actitud que influiría profundamente en su vida y en su obra: el intelectual introvertido que había sido hasta entonces devendrá activista político. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, Julio Cortázar intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell.

Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Somoza, en el que incluyó el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros. Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina. Falleció en París el 12 de febrero de 1984, poco después de enviudar de su segunda mujer, Carol Dunlop.


La obra de Julio Cortázar

La literatura de Cortázar parte de un cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas en la medida en que puede caracterizarse como una búsqueda de la autenticidad, del sentido profundo de la vida y del mundo. Tal temática se expresó en ocasiones en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana.

Como en Jorge Luis Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana: de hecho, la aparición de lo fantástico en la vida cotidiana muestra precisamente la abismal complejidad de lo "real". Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento.

En la obra de Cortázar, el instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente en Rayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus relatos breves, donde, pese a su originalísimo estilo y su dominio inigualable del ritmo narrativo, se mantuvo más cercano a la convenciones del género. Cabe destacar, entre otros muchos cuentos, Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker.

Aunque su primer libro fueron los poemas dePresencia (1938, firmados con el seudónimo de «Julio Denis»), seguidos por Los reyes, una reconstrucción igualmente poética del mito del Minotauro, esta etapa se considera en general la prehistoria cortazariana, y suelen darse como inicio de su bibliografía los relatos que integraron Bestiario(1951), publicados en la misma fecha en la que inició su exilio. A esta tardía iniciación (se acercaba por entonces a los cuarenta años) suele atribuirse la perfección de su obra, que desde esa entrega no contendrá un solo texto que pueda considerarse menor.

Cabe señalar, además, una singularidad inaugurada en simultáneo con esa entrega: las sucesivas recopilaciones de relatos de Cortázar conservarían esa especie de perfección estructural casi clasicista, dentro de los cánones del género. El resto de su producción (novelas extraordinariamente rupturistas y textos misceláneos) se aleja hasta tal punto de las convenciones genéricas que es difícilmente clasificable. De hecho, buena parte de la crítica aprecia más su faceta de cuentista impecable que la de prosista subversivo.


Los cuentos

En el ámbito del cuento, Julio Cortázar es un exquisito cultivador del género fantástico, con una singular capacidad para fusionar en sus relatos los mundos de la imaginación y de lo cotidiano, obteniendo como resultado un producto altamente inquietante. Ilustración de ello es, en Bestiario(1951), un cuento como "Casa tomada", en el que una pareja de hermanos percibe cómo, diariamente, su amplio caserón va siendo ocupado por presencias extrañas e indefinibles que terminan provocando, primero, su confinamiento dentro de la propia casa, y, más tarde, su expulsión definitiva.

Lo mismo podría decirse a propósito de Las armas secretas (1959), entre cuyos cuentos destaca "El perseguidor", que tiene por protagonista a un crítico de jazz que ha escrito un libro sobre un célebre saxofonista borracho y drogadicto. Cuando se dispone a preparar la segunda edición del mismo, Jonnhy, el saxofonista, quiere exponerle sus opiniones acerca de su propia música y el libro, pero, en realidad, no le cuenta nada; no parece que tenga nada profundo que decir, como tampoco lo tiene el autor del libro, por lo que, muerto Jonnhy, la segunda edición únicamente se diferencia de la primera por el añadido de una necrológica.

En los cuentos de Final del juego (1964), encontramos algunas de las descripciones más crueles de Cortázar, como por ejemplo "Las ménades", una auténtica pesadilla; pero también hay sátiras, como ocurre en "La banda", en el que su protagonista, cansado del sistema imperante en su país (clara alusión al peronismo), se destierra voluntariamente, como Cortázar hizo a París en 1951. En "Axolotl", tras contemplar diaria y obsesivamente un ejemplar de estos anfibios en un acuario, el narrador del cuento se ve convertido en uno más de ellos, recuperando de tal manera el tema del viejo mito azteca.

De Todos los fuegos el fuego (1966), compuesto por otros ocho relatos, hay que destacar "La autopista del Sur", historia de un amor nacido durante un embotellamiento, cuyos protagonistas, que no se han dicho sus nombres, son arrastrados por la riada de vehículos cuando el atasco se deshace y no vuelven ya nunca a encontrarse. Impresionante es asimismo el cuento que da título a la colección, en el que se mezclan admirablemente una historia actual con otra ocurrida cientos de años atrás.

En los también ocho cuentos de Octaedro (1974), lo fantástico vuelve a mezclarse con la vida de los hombres, casi siempre en el momento más inesperado de su existencia. Más cercanas a lo cotidiano y abiertas a la normalidad son sus tres últimas colecciones de relatos, Alguien que anda por ahí (1977), Queremos tanto a Glenda y otros relatos(1980) y Deshoras (1982), sin que por ello dejen de estar presentes los temas y motivos que caracterizan su producción.


Rayuela y la narrativa inclasificable

Pero es precisamente lejos del relato corto donde reside la huella revolucionaria e irrepetible que Julio Cortázar dejó en la literatura en lengua española, desde su novela inicial (Los premios, 1960) hasta la amorosa despedida textual de Nicaragua, tan violentamente dulce (1984). El momento álgido de esta propuesta innovadora que aniquilaba las convenciones genéricas fue la escritura de Rayuela(1963).

Protagonizada por un álter ego de Cortázar, Horacio Oliveira, Rayuela narra el itinerario de un intelectual argentino en París (primera parte) y luego en Argentina (segunda parte), para agregar, en la tercera parte y al modo de misceláneas, una serie de anotaciones, recortes periodísticos, poemas y citas que pueden intercalarse en la lectura de las dos primeras, según el recorrido que decida el lector, a partir de los dos que propone el autor.

Las desavenencias amorosas entre La Maga y Horacio Oliveira, los conflictos intelectuales de Horacio, una amplia red de referencias culturales, con el jazz en posición preferente, y la invitación a la participación del lector como coautor de esa obra abierta, encontraron en el clima de efervescencia cultural de la década de 1960 su perfecto campo de desarrollo. Rayuela ha quedado así como uno de los emblemas imprescindibles de la cultura argentina de ese momento, en el que la novela de Julio Cortázar ocupó un lugar central y fue objeto de toda clase de asedios y comentarios críticos.

Algunas de las sucesivas novelas de Cortazar fueron un intento de avanzar en la dirección de Rayuela: así, la titulada 62. Modelo para armar (1968) es un excelente comentario en paralelo, extraído de una propuesta sugerida en el capítulo 62 de su obra maestra. En el Libro de Manuel (1973), el experimentalismo deja paso a un intento de explicar la difícil convivencia entre el compromiso político y la libertad individual.

Por lo que respecta al género de los "almanaques", esa combinación específicamente cortazariana de todos los géneros en ninguno, es imprescindible referirse a títulos como La vuelta al día en ochenta mundos (1967) o Último round (1969). Tales volúmenes, de difícil clasificación, alternan el cuento con el ensayo, el poema y el fragmento narrativo o crítico. En este apartado merecen mención aparte las inefables Historias de cronopios y de famas (1962), graciosos y complejos personajes simbólicos con singulares actitudes frente a la vida, Un tal Lucas(1979), irónico retrato de un personaje de extraña coherencia, y el casi póstumo Los autonautas de la cosmopista (1983), irrepetible mezcla de diario de viaje y testamento de amor.

Biografías y Vidas


Rayuela, el París de Julio Cortázar
Julio Cortázar fotografiado en uno de los puentes de París, con el Sena de fondo.
      MAG.RAYUELA PARIS    
          (14:48)        
              
   
         
 
Redifusión. El cincuentenario de la publicación de Rayuela es una excelente ocasión para hablar de  Julio Cortázar, de su novela y de la visión que ofrece de París. De la mano de conocedores de la obra del escritor argentino y de la capital francesa, les proponemos un paseo por la ciudad que embrujó a Cortázar y cautivó a sus amigos. Nuestro recorrido comprende escalas en algunos de los lugares preferidos del autor.
Entrevistados: Eduardo Ramos Izquierdo, profesor de literatura en La Sorbona, París; Juan Manuel Bonet, director del Instituto Cervantes de París; Juan José Mosalini, músico argentino y amigo personal de Julio Cortázar; turistas en la tumba del escritor, cementerio de Montparnasse.

Radio Francia


Friday, August 08, 2014

HUMOR by R.J. MATSON: Do Nothing Congress Takes Do Nothing


HUMOR by JOE HELLER: Passwords


HUMOR by RANDY BISH: LOCAL PA GOVERNOR RACE


HUMOR by JOHN COLE: James Brady moment of silence


HUMOR by ADAM ZYGLIS: Bon Jovi Letter to Bills Fans


HUMOR by RANDY BISH: ISIS SHARK


+ HUMOR by KEITH KNIGHT: Thuggers


HUMOR by KEITH KNIGHT: Supreme Court Centipede


Reflexiones sobre el Ébola en África


Tanto se ha escrito sobre el Ébola en África durante estos últimos días que dudaba si ponerme a escribir sobre este tema, que en España ha suscitado un especial interés desde que se supo que el religioso español Miguel Pajares, de la orden de San Juan de Dios, estaba infectado. La cuestión es saber si puedo decir algo nuevo que no se haya dicho ya y no decir ningún disparate, puesto que yo de temas médicos no entiendo. Mi compañero de blog publicó ayer un post que comparto totalmente sobre la falta de compasión de las autoridades españolas, que dejaron en tierra a dos religiosas africanas a las que se podía haber traído a Madrid. Yo intento añadir algo nuevo
Cuando Gulu, en el Norte de Uganda, se vio afectado por esta epidemia de octubre de 2000 a finales de enero de 2001, yo trabajaba allí como misionero. La casa donde vivía se encontraba a dos kilómetros del hospital de Lachor, donde se aislaba a todos los pacientes sospechosos de estar infectados, y viví muy de cerca todo lo que ocurrió en aquellos meses, en los que murieron 224 personas de un total de 425 casos de infección registrados. Veinte de los fallecidos eran personal sanitario del hospital de Lachor, incluidos dos religiosas ugandesas y el propio director del centro, el doctor Matthew Lukwiya, que mostró un comportamiento que puede calificarse de heróico.
A pesar de todo el dramatismo que uno puede imaginarse en una situación así, recuerdo que por lo demás durante aquellos meses la vida siguió su curso con bastante normalidad. Uganda tiene un sistema de salud público bastante eficiente comparado por otros países africanos, y en cuanto se detectaron los primeros casos se activaron todos los protocolos necesarios, se llevó a cabo una campaña de información que llegó a todos los rincones y la gente supo desde el primer momento que para evitar el contagio se trataba de evitar el contacto físico, llamar a los equipos sanitarios cuando se detectara algún caso sospechoso en los poblados, abandonar ciertas costumbres tradicionales como lavar el cuerpo de una persona fallecida, lavarse con agua y lejía con frecuencia y no viajar fuera de la zona. Con unas autoridades involucradas en seguir estas normas de seguridad, los expertos del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta presentes durante toda la crisis, y un personal sanitario convenientemente adiestrado y dedicado, en cuatro meses se consiguió erradicar el brote. Poco más se puede hacer en el caso de una enfermedad para la que hoy por hoy no existe un tratamiento efectivo ni una vacuna.
Desde que se identificó por primera vez el virus del Ébola, en el Congo (cuando aún se llamaba Zaire) en 1976, ha habido varios brotes y todos ellos en países africanos: además de Uganda, ha habido epidemias en la República Democrática del Congo, Gabón, Sudán y ahora en los tres países de África Occidental afectados: Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry (además de dos fallecimientos registrados en Nigeria), donde han muerto ya cerca de mil personas. Lo que diferencia a este último brote, además de su número de muertos mucho más elevado, es que es la primera vez que una epidemia de Ébola cruza fronteras y que nunca antes una situación así había estado tan fuera de control.
También ha sido la primera vez que ciudadanos occidentales han resultado infectados. Los primeros fueron el doctor Kent Brantly y la voluntaria Nancy Writebol, ambos norteamericanos. Cuando hay blancos de por medio todo parece más importante. Con ellos se va a probar un tratamiento experimental que, de momento, no está disponible para los afectados en África.
Entre las muchas cosas que he leído últimamente en los medios de comunicación españoles hay cosas que me sorprenden. El Ébola no se transmite respirando el mismo aire de una zona donde está la persona enferma, como ocurre con la gripe. Si no hay contacto físico, las posibilidades de contagiarse son nulas. Por lo tanto, no entiendo toda la alarma que se ha creado en España cuando se supo que el religioso español Miguel Pajares iba a ser trasladado al hospital Carlos III de Madrid, como si la presencia de este buen hombre en el centro sanitario vaya a crear un inminente peligro de contagio masivo en nuestro país. Cuando viví en Gulu en el año 2000 las personas contagiadas de Ébola estaban confinadas en un pabellón de aislamiento en un hospital donde, en el resto de sus instalaciones, se seguían realizando el resto de los servicios a los demás pacientes sin ningún problema.
El padre Miguel pajares, y la religiosa española (de origen ecuatoguineano) Juliana Bohi son dos de los muchos misioneros españoles que llevan décadas dejándose la vida para atender a los más necesitados en lugares dejados de la mano de Dios y de los que sólo nos acordamos cuando ocurre alguna tragedia que les afecta. El sacerdote español atendió hace pocas semanas a otro religioso de su comunidad: el hermano Patrick Nsahmbdze, de nacionalidad ghaneana, que no superó la infección y murió. No estaría de más recordar que instituciones como la orden de San Juan de Dios como muchas congregaciones religiosas y ONG españolas que trabajan en África, han sufrido los enormes recortes en cooperación efectuados por el actual gobierno de España, con la consecuencia de tener que reducir o incluso cerrar bastante de sus programas de ayuda a la población más vulnerable. No puedo menos que echarme las manos a la cabeza al enterarme que, por lo que leo estos días en los medios españoles, el gobierno tiene previsto pasar la factura del traslado del padre Miguel a la Orden de San Juan de Dios, que en Liberia lleva décadas realizando un trabajo de cooperación al desarrollo que ha dejado siempre el pabellón español muy alto, y no precisamente gracias a la cooperación oficial española.
Y, cómo no, no puedo evitar indignarme ante el hecho de que el avión medicalizado que envió el gobierno español no haya traído finalmente a las dos misioneras de la Inmaculada Concepción, Chantal Mutwamene –congoleña- y Paciencia Melgar -ecuatoguineana, por las que ni siquiera se interesaron cuando el equipo español llegó al hospital de la capital liberiana. Ambas trabajaban en el hospital de Saint Joseph de Monrovia, junto con los hermanos de San Juan de Dios. El avión tenía los medios para traerlos a nuestro país, y en el Carlos III podían haberlas acogido convenientemente. Que no vengan con historias de que en un caso así sólo se puede repatriar a ciudadanos españoles. Es lo menos que nuestro gobierno podía haber hecho como reconocimiento al personal de una institución que ha intentado contener la epidemia con sus pocos medios disponibles y que ha arriesgado su vida para salvar las de otros muchos.
José Carlos Rodríguez
En Clave de África

HUMOR de MICO: EDUCACIÓN

La Nación, Chile

LA PÁTINA DEL TIEMPO: Recordando a JORGE CAFRUNE que nació un 8 de agosto de 1937

Jorge Antonio Cafrune ( Jujuy, 8 de agosto de 1937 - Buenos Aires, 1 de febrero de 1978 ) fue uno de los cantores folclóricos argentinos más populares de su tiempo, además de un incansable investigador, recopilador y difusor de la cultura nativa.

Jorge Cafrune nació en la finca «La Matilde» de El Sunchal, Perico del Carmen, Jujuy. Cursó sus estudios secundarios en San Salvador de Jujuy mientras tomaba clases de guitarra con Nicolás Lamadrid. Luego se trasladó con toda su familia a Salta, y allí conoció a Luis Alberto Valdéz, Tomás Alberto Campos y Gilberto Vaca, con quienes formó su primer grupo: «Las Voces de Huayra». Con esta formación grabó en 1957 su primer disco de acetato, en la compañía discográfica salteña «H. y R.». En esa época fueron «descubiertos» por Ariel Ramírez, quien los convocó para acompañarlo en una gira por Mar del Plata y varias provincias. Luego Cafrune y Valdez fueron convocados al Servicio militar y el grupo alternó su formación original con reemplazos de José Eduardo Sauad y Luis Adolfo Rodríguez. Estos nuevos integrantes formarían parte de la formación que ese mismo año grabó un disco de 12 temas para el sello Columbia. Más tarde serían convocados para grabar un segundo disco para la misma compañía, pero desacuerdos entre los integrantes llevaron finalmente a la disolución del grupo.

Ante una nueva convocatoria de Ramírez, Cafrune forma un nuevo grupo, «Los cantores del Alba», acompañado por Tomás Campos, Gilberto Vaca y Javier Pantaleón. Luego de la nueva presentación con Ramírez, Cafrune decide continuar su camino en solitario y abandona el nuevo grupo. En esta nueva etapa debutó en 1960 en el Centro Argentino de la ciudad de Salta para emprender inmediatamente después una larga gira que lo llevaría por las provincias de Chaco, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires. Ante una tibia recepción en la Capital, donde no consiguió lugar en radio ni televisión, decidió continuar la gira por Uruguay y Brasil. En el primero lograría su debut televisivo, en el Canal 4 del país oriental.

En 1962 regresa a Capital y contacta a Jaime Dávalos, que tenía un programa de televisión. Este le dice que debería probar suerte en el Festival Folclórico de Cosquín. Cafrune viaja a la ciudad cordobesa y consigue un lugar para actuar fuera de cartel, consagrándose por elección del público como primera revelación. Luego vendría el primer disco en solitario y la consagración definitiva con nuevas presentaciones en radio, televisión y teatros, además de largas giras en las que siempre prefería los pueblos pequeños a las grandes ciudades. Fue en uno de esos pueblitos, Huanguelén, en la provincia de Buenos Aires, donde conoció y promovió a un joven cantor llamado José Larralde. En este período también siguió presentándose cada año en Cosquín y allí, en 1965, sin conocimiento de la organización presentó a una cantante tucumana llamada Mercedes Sosa.

En 1967 presenta la gira «De a caballo por mi Patria», en homenaje al Chacho Peñaloza. En esta gira Cafrune recorrió el país al estilo de los viejos gauchos, llevando su arte y su mensaje a todos los rincones del país. Sus objetivos también incluían captar los paisajes a través de la fotografía y la filmación de cortometrajes televisivos, además de la recopilación de datos sobre las formas de vida, costumbres, cultura y tradición de las diversas regiones. La gira fue ruinosa para su economía, pero fue un gran éxito si se tienen en cuenta los verdaderos objetivos que se habían propuesto.

Al finalizar esta gira, Cafrune fue convocado para integrar unas comitivas artísticas argentinas que visitaron los Estados Unidos y España. El suceso en la península Ibérica fue fabuloso, y Cafrune llegó a radicarse allí por varios años, formando familia con Lourdes López Garzón. Su retorno al país fue en 1977, cuando falleció su padre. Eran tiempos difíciles para la Argentina, ya que el gobierno estaba en manos de la dictadura militar de Jorge Rafael Videla. A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo. Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, Cafrune accedió argumentando que «aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar». Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba, el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

La oportunidad perfecta llegó el 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín, Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú, lugar de nacimiento del libertador, para depositar allí tierra del lugar de su fallecimiento, Boulogne-sur-Mer. Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavídez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz. Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.




Jorge Cafrune Zamba de Mi Esperanza Folclore Argentino


Jorge Antonio Cafrune: Nació en Jujuy el 8 de agosto de 1937; falleció el 1 de febrero de 1978. Fué uno de los cantores folkloricos más populares de su época. Fue quien violando todos los reglamentos del festival de cosquin le dio una oportunidad a Mercedes Sosa para que cantara en el festival mayor del folclore al invitarla a subir (1965)
En el Festival Nacional del Folclore de Cosquín del año 1978 el público le pidio que cantara el tema "zamba de mi esperanza" que estaba prohibida. Jorge Cafrune accedió argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar". 
Este tema fue convertido por Jorge Cafrune en un hito de la música folclorica argentina,interpretación: en la película Argentinisima 1972


"Lo hago a caballo, pese a los adelantos técnicos, porque considero que el homenaje a San Martín tiene que ser una síntesis de ese hacer sacrificado que en el pasado fue ir de a caballo. Y San Martín fue un señor de a caballo..." Jorge Cafrune


LA HISTORIA DEL FINAL DE JORGE CAFRUNE
Una muerte dudosa

La “historia oficial” dice que el folklorista murió en 1978 en un accidente de ruta. Su hija, Yamila Cafrune, abogada y cantante, cuenta que la familia siempre sospechó que fue un asesinato político.


Yamila cuenta que a la familia le pareció extraño el accidente.Para López Rega, Cafrune era más peligroso que un ejército.


La madrugada del 31 de enero de 1978, cuando marchaba a caballo rumbo a Yapeyú para depositar un cofre con tierra de Bolougne Sur Mer en homenaje al general Jose de San Martín, el folklorista Jorge Cafrune fue atropellado por una camioneta. Quedó demasiadas horas tirado en la ruta con las costillas incrustadas en los pulmones, y al día siguiente falleció. A la camioneta y a su conductor se los tragó la noche: sólo pudo saberse un nombre –Héctor– susurrado por los habitantes de Benavídez.
Por entonces Yamila, la hija mayor del legendario creador de Zamba de mi esperanza, tenía 12 años. A los 18 decidiría seguir la carrera de abogacía. “Siempre sostuve la idea de que es posible hacer justicia hablando con la verdad, pero desde que pasó lo de mi papi supe lo que es empezar por casa”, dice Yamila. “Hasta el ‘83 fue imposible averiguar nada. Ese año empecé la facultad, y con mi madre y mis hermanas intentamos por todos los medios encontrar algún otro dato. Pero la investigación llegó a un punto muerto”.
Sin embargo, dice Yamila, hay numerosas conjeturas posibles. “Que detrás del accidente estuvo Gendarmería, o la Triple A. Es sabido que López Rega dijo que Cafrune era más peligroso con una guitarra que un ejército con armas. Es sabido que sus discos estaban prohibidos: En Radio Nacional de Córdoba guardan un disco que tiene los temas que no podían pasarse tachados con birome en la tapa y rayados con un clavo adentro. Entre ellos estaba Zamba de mi esperanza. ¿Sabés cuál era la palabra prohibida...? Era la palabra esperanza”.
Hay otros datos, que involucran nombres que Yamila ha preferido no retener en la memoria. Graciela Geuna, sobreviviente del campo clandestino de concentración La Perla, declaró haber escuchado cómo el por entonces teniente primero Carlos Enrique Villanueva dispuso en ese lugar la muerte del folklorista, luego de que éste cantara en Cosquín Luna cautiva, una zamba “no autorizada”. “Esto no deja de ser una conjetura, algo que alguien dice que escuchó”, apunta Yamila en una entrevista con Página/12. “Nosotros preferimos creer que fue un accidente. Llegó un punto en que priorizamos nuestra salud mental. La decisión de la familia es llegar hasta acá”, resume.
En 1992, Yamila comenzó su carrera profesional de cantante casi por causalidad. “Yo estaba recién recibida de abogada, trabajaba en el registro civil, y mi vida parecía encaminada por ahí. Fui a Cosquín por un homenaje a mi papá, y pedí que me dejaran cantar en un escenario callejero. Sucedió que entre el público estaba Julio Mahárbiz, y él me invitó a que el día siguiente hiciera un tema en el escenario mayor. Así empezó todo”, relata. Hoy Yamila no es sólo la hija de: ha sabido ganarse un lugar propio en el folklore local, con un repertorio que lentamente se aparta de lo más tradicional. 
Actualmente prepara un nuevo disco –ha editado cinco, en uno de los cuales canta, sobregrabada, junto a su padre- y conduce el programa de radio Nuestra herencia, que se emite los martes y jueves de 21 a 22, por fm folk, 92.3.
–¿Pesa o es un orgullo para una folklorista el apellido Cafrune?
–Es un honor. No es una carga, como mucha gente cree, pero sí una responsabilidad enorme. En el aspecto musical, porque la gente cree que una nació artista por ser la hija de Cafrune, y entonces siempre está el miedo de que piensen “cómo teniendo el padre que tiene no sabe lo que es una milonga...” O hasta en la forma de vestir: la gente espera verte de una determinada manera sobre el escenario, y por ahí no aceptaría que yo me aparezca de minifalda. La forma es una tontería, pero es importante lo que significa esta demanda: que hay una forma de llevar la vida que uno ha legado, y que tiene que respetar. No como obligación, pero sí como algo de lo que uno elige hacerse cargo.
-¿Qué cosas, además de la música, le legó su padre?
–Me legó una vida honorable a imitar y un nombre digno a llevar. Como me dijo una vez (Horacio) Guarany, yo nunca voy a tener que bajar la vista cuando hable de mi viejo. He recorrido todo el país y en todos los caminos encuentro los mejores recuerdos de la gente hacia mi padre.


Jorge Cafrune - Balderrama - El canto cuenta su historia






Mercedes Sosa & Jorge Cafrune - Cosquin 65




Jorge Cafrune presenta a Mercedes Sosa en cosquin año 1965- El comienzo del Mito... En 1965 su esposo la deja, quedando sola con su hijo en una situación económica y emocional muy comprometida, que la afectaría de por vida.
"Yo no dejé ese matrimonio. Él me dejó. Me abandonó con Fabián, con mi chiquito (...) Una chica tucumana se casa para toda la vida. Eso me destruyó." Mercedes Sosa.

Mercedes Sosa se trasladó a Buenos Aires, una ciudad a la que amó y que terminaría considerando suya . Allí grabó el segundo disco de su carrera "Canciones con fundamento", que al igual que su primer álbum, pasó inadvertido, pero que en el futuro se volvería el disco exponente del Nuevo Cancionero.

Pero fue en ese mismo año de 1965, poco antes de cumplir 30 años, que Mercedes Sosa alcanzó la consagración popular de manera impensada. Se desarrollaba la quinta edición del Festival Folklórico de Cosquín, que se había convertido en el centro del boom del folklore en Argentina, cuando el músico Jorge Cafrune, por iniciativa propia y en contra de los deseos de los organizadores, hizo subir al escenario a Mercedes Sosa, de entre el público donde se encontraba, presentándola con las siguientes palabras:

Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y me voy a recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero que le vamos a hacer -siempre he sido así, galopeador contra el viento-. Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa.

Mercedes subió al escenario y cantó Canción del derrumbe indio de Fernando Figueredo Iramain, acompañada solo por su bombo. Contrastando con la discriminación política, social y étnica a que fue sometida por las autoridades, el público estalló en aplausos y vivas aún antes de que finalizara la canción, convirtiéndola en la sorpresa del festival:

"Yo estaba en el 65, cuando subió Mercedes Sosa a este escenario invitada por Jorge Cafrune. Me acuerdo que Mahárbiz decía: ¿quién es esa mina, con esa pinta de sirvienta? ¿Qué hace acá? Y Mercedes se abrió paso, y encima con Canción del derrumbe indio, que con ingenuidad o no es un canto sobre la conquista española."
Marcelo Simón.

"Yo siempre tuve problemas con la comisión, no sé por qué... En ese tiempo porque era comunista, sigo siéndolo, pero por entonces era mala palabra. Canté con una cajita, nomás. Tuve un éxito muy grande, y ahí ya me contrató la Philips para grabar. Fue una actuación muy importante en mi carrera. Es más, fue la definitiva. Mercedes Sosa.



Jorge Cafrune - Coplas del Payador Perseguido




Jorge Cafrune interpretando una de las grandes obras del maestro Atahualpa 

Letra: 

Con permiso voy a entrar aunque no soy convidao
pero en mis pagos un asado no es de naides y es de todos
yo voy a cantar a mi modo después que haya churrasqueao.

Yo se que muchos dirán que peco de atrevimiento
si largo mi pensamiento pal rumbo que ya elegí
pero... siempre he sido así, galopiador contra el viento.

La sangre tiene razones que hacen engordar las venas
pena sobre pena y pena hacen que uno pegue el grito
la arena es un puñadito, pero hay montañas de arena.

No se si mi canto es lindo o si saldrá medio triste
nunca fuí zorzal ni existe, plumaje mas ordinario
yo soy pájaro corsario que no conoce el alpiste.

Vuelo porque no me arrastro, que el arrastrarse es la ruina
anido en árbol de espina lo mesmo que en cordillera,
sin escuchar la zonzera del que vuela lo gallina.

No me arrimo así nomá, a los jardines floridos
sin querer vivo alvertido pa no pisar el palito
hay pájaros que solitos se entrampan por presumidos.

Aunque mucho eh traqueteado no me engrilla la prudencia
es una falsa experiencia vivir temblándole a todo
cada cual tiene su modo, la rebelión es mi ciencia.

Yo soy de los del montón, no soy flor de invernadero
igual que el trébol campero crezco sin hacer barullo,
me apreto contra los yuyos y así lo aguanto al pampero.

Acostumbrado a las sierras yo nunca me se marear
y si me siento a alabar me voy yendo despacito,
pero aquel que es compadrito paga pa hacerse nombrar.

Si me dicen señor agradezco el homenaje
mas soy gaucho entre el gauchaje y soy nadie entre los sabios
y son para mi los agravios que le hagan al paisanaje.

La vanidad es yuyo malo que envenena toda huerta
es preciso estar alerta manejando el asador
pero no falta el varón que la riega hasta en su puerta.

El trabajo es cosa buena, es lo mejor de la vida
pero la vida es perdida trabajando en campo ajeno
unos trabajan de trueno, y es para otros la llovida.

El estanciero presume de gauchismo y arrogancia
el cree que es extravagancia que su peón viva mejor.
mas no sabe ese señor que por su peón tiene estancia.

El que tenga sus reales hace muy bien en cuidarlos
pero si quiere aumentarlos que a la ley no se haga el sordo
que en todo puchero gordo los choclos se vuelven malo.

Yo vengo de muy abajo y muy arriba no estoy
al pobre mi canto doy y así lo paso contento
porque estoy en mi elemento y ahí valgo por lo que soy.

Cantor que canta a los pobres ni muerto se ha de callar
pues ande vaya a para el canto de ese cristiano,
no ha de faltar el paisano que lo haga resucitar.

Si alguna vuelta he cantado ante panzudos patrones
he picaneado las razones profundas del pobrerío
yo no traiciono a los míos por palmas y patacones.

Si uno canta coplas de amor, de potros, de domador,
del cielo y de las estrellas
dicen que cosa mas bella, si canta que es un primor!

Pero si uno como Fierro por ahi se larga opinando
el pobre se va acercando con las orejas alertas
y el rico vicha la puerta y se aleja reculando.

Tal vez alguien haya rodado tanto como rodé yo
pero le juro créamelo!, que ví tanta pobreza
que yo pensé con tristeza, Dios por aquí y no pasó.

Nadie podrá señalarme que canto por amargao
si he pasao las que he pasao quiero servir de advertencia
el rodar no sera cencia, pero tampoco es pecao.

Amigos voy a dejarlos
está mi parte cumplida
en la forma preferida de una milonga pampeana
canté de manera llana ciertas cosas de la vida.

Ahura me voy no sé adonde
pa mí todo rumbo es bueno
los campos con ser ajenos los cruzo de un galopito
guarida no necesito yo se dormir al sereno.

Y aunque me quiten la vida
o engrillen mi libertad
o aunque chamusquen quizá
mi guitarra en los fogones
han de vivir mis canciones en el alma de los demás.

No me nuembren que es pecao
y no comenten mis trinos
yo me voy con mi destino pal lao donde el sol se pierde
tal vez alguno se acuerde que aquí cantó un argentino.



FACUNDO CABRAL JORGE CAFRUNE


Facundo Cabral siempre recordó a su entrañable amigo, Jorge Cafrune.

A lo largo de su vida, siempre Facundo Cabral tuvo palabras de reconocimiento para quien fuera un gran amigo, Jorge Cafrune; aquí una recopìlación de algunos de sus comentarios y como broche la brillante interpretación de una canción de Facundo que realizara Yamila Cafrune durante el Tributo realizado el viernes 7 de octubre de 2011 en homenaje a Cabral.


Jorge Cafrune - Fragmentos del Martin Fierro









Pantalón cortito,
bolsita de los recuerdos.
Pantalón cortito,
con un solo tirador.

Con cinco medias hicimos la pelota.
y aquella siesta perdimos por un gol,
una perrita que andaba abandonada,
pasó a ser la mascota del cuadro que ganó.

Pantalón cortito,
bolsita de los recuerdos.
Pantalón cortito,
con un solo tirador.

Dice el abuelo que en los días de brisa,
los ángeles chiquitos se vienen desde el sol,
y bailotean prendidos a las cometas,
flores de primer cielo,
caña y papel color.

Medía galleta, rompiendo los bolsillos,
palitos mojarreros, saltitos de gorrión,
los muchachitos de toda la manzana,
cuando el sol pica en pila,
se van pa´l cañadón.

Pantalón cortito,
bolsita de los recuerdos.
Pantalón cortito,
con un solo tirador.

Yo ya no entiendo que quieren los vecinos,
uno nunca hace nada y a cual más rezongón,
la calle es libre si queremos pasarlo,
corriendo tras del aro, llevando el andador.

Bochón de a medio, patrón de la vereda,
te juro no te pago, aunque gane el matón.
Dos dientes ¡¡ leche ¡! me costaste gordito,
la soba de la vieja, pero te tengo yo.

Pantalón cortito,
bolsita de los recuerdos.
Pantalón cortito,
con un solo tirador.

Fiesta en los charcos cuando para la lluvia,
caracoles y ranas y niños a jugar,
el viento empuja botecitos de estraza,
lindo haberlo vivido pa' poderlo cantar.

Pantalón cortito,
bolsita de los recuerdos.
Pantalón cortito,
con un solo tirador.

Chiquillada, chiquillada, chiquillada



Jorge Cafrune (En las Naciones Unidas)



"No Te Puedo Olvidar " - Jorge Cafrune




Jorge Cafrune -- "No Te Puedo Olvidar "
(del film "Cosquin , amor y folklore" - 1965). Dirección: Delfor María Beccaglia. Guión: Juan M. Beccar y Marcelo Simón. actúan: Elsa Daniel, Atilio Marinelli.
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"No te puedo olvidar" (Jorge Cafrune)

No te puedo olvidar 
cada tarde tus ojos tristes
vuelven a mí
y lejanos se van
por la calle donde miramos
herido el cielo crepuscular.

Alumbraba tu voz
nuestro paso en la noche clara
llena de tí
y la niebla del mar
nos rodeaba de un leve sueño
y era infinita la soledad.

Estribillo

Yo busco un olvido,
dónde lo hallaré.
Si lo encuentro, qué triste
ay con mi sombra me quedaré.

Siempre vas junto a mí
cada cosa que miro ya
la vimos los dos
cuando en lento vagar
se quedó el Lucero en tus manos
en el dorado tiempo de amar.