Thursday, July 12, 2018

HUMOR POLÍTICO DE MALAIMAGEN. MALAS LENGUAS

DECLARACIÓN PÚBLICA ARTISTAS URBANOS

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Mural Día del Joven Combatiente, Dásic Fernández – Museo a Cielo Abierto en San Miguel 
Desde el día lunes 9 de julio ha circulado vía web una declaración elaborada por diferentes artistas urbanos en oposición al Proyecto de ley que se está trabajando en la Cámara de Diputados y que busca regular el arte gráfico urbano en nuestro país.
Aquí les dejamos el texto de uno de los tres proyectos que buscan legislar sobre la materia:
Formato descarga en PDF:
VER  INICIATIVA AQUÍ 
La declaración de los artistas, que pretende generar apertura en la mirada que el proyecto tiene respecto al arte, propone puntos de reflexión que esperan puedan incidir en la discusión de los legisladores.
Aquí el texto:
Estimados amigos:
Aquí dejamos una información que nos parece en extremo relevante difundir para generar reflexión, debate y apoyos (de ser posible). Al final del escrito, adjuntamos el link de un formulario donde pueden dejar sus datos para manifestar su adhesión a la causa.

Contra la propuesta de ley que regula  el arte urbano y lo sanciona.-

Los abajo firmantes, artistas visuales, cultores y gestores del arte urbano en espacios públicos, manifestamos nuestra sentida preocupación por los alcances del proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados que “Regula  el arte gráfico  urbano, establece  condiciones  para su desarrollo y sanciona rayados no autorizados”, el cual afectará de manera sensible el trabajo realizado por cientos, sino miles, de cultores del arte callejero en nuestro país.
1.- Manifestamos nuestra preocupación por la distinción arbitraria y contraria al desarrollo histórico del arte callejero, que establece separaciones artificiosas entre el arte y los tags, rayados y grafitis, entre otros, con la finalidad declarada de promover a los primeros y castigar o reprimir a los segundos.
El arte callejero en Chile nace de la expresión espontánea y popular de actores sociales históricamente marginados, cuyo arte ha estado excluido de las galerías, museos y salas de exposición de arte convencional o académico y a las cuales las comunidades locales tienen escaso o nulo acceso real.
Las personas que han decidido iniciarse y desarrollar el arte urbano son en su mayoría personas autodidactas, generalmente comienzan a hacerlo a nivel local y tienden a expresar temáticas e ideas propias del entorno en que intervienen, muchas veces críticas de la realidad que observan desde los más variados ángulos y animados por las más diversas motivaciones.
La experiencia demuestra que hay un hilo conductor silencioso que conduce el desarrollo de un talento artístico a partir de la imitación, la experimentación y la competencia o la colaboración con sus pares. No es casual que las formas menos elaboradas de rayados, tags o firmas en los muros urbanos sean realizadas por niños, niñas y adolescentes que buscan encontrar espacios de expresión propios en los muros y que, a su vez, estas expresiones sean denostadas por una parte significativa de la población adulta. De algún modo las personas necesitan aprender y recorrer un camino para desarrollar sus talentos.
De otro lado, no se puede soslayar el hecho de que buena parte de las manifestaciones artísticas en la sociedad responden a una visión ideológica crítica o una estrategia política determinada, en ocasiones marginal. Hay quienes se sienten satisfechos con desarrollar sus obras en espacios cerrados y formales, hay otros que optan por la comunicación, el debate y el encuentro en espacios públicos abiertos. A menudo, porque no nos gusta lo que vemos o lo que acontece, ofrecemos a nuestras comunidades color, formas, embellecimiento, a la hora de expresar nuestros mensajes y sentimientos. No es casual tampoco que la defensa del medio ambiente, la flora y la fauna, la valorización de los pueblos originarios, la defensa de los derechos humanos y una larga lista de motivos colectivos (o causas) que generan o fomentan la identidad social y cultural, estén tan presentes en las manifestaciones de arte callejero.
No se puede restringir el beneficio del arte callejero al desarrollo del turismo en los territorios, como se indica en los fundamentos del proyecto de ley. El arte callejero contribuye a la recuperación de barrios en situación de deterioro o abandono, a cambiar la imagen de comunidades o barrios estigmatizados, a generar, fortalecer o recuperar los lazos de identidad y el sentido de pertenencia de los habitantes con una comunidad. No es casual, entonces, que personas que inicialmente se resisten al desarrollo del grafiti en los muros de su propiedad, terminen con el tiempo solicitando que alguien pinte la muralla con una expresión artística, la misma que por largo tiempo se negó a autorizar.
En suma, es imposible hacer una distinción objetiva y tajante entre un arte callejero “bueno” y “de calidad” y uno que no cumpla esas condiciones, por lo que queda al arbitrio del observador (la audiencia) la apreciación de las bondades de una expresión artística determinada. En el campo académico sí existen criterios y métodos, pero el arte urbano escapa a la mayoría de éstos. Por lo tanto, hacer una distinción entre arte callejero de buena y mala calidad, solo contribuiría a elitizar una práctica esencialmente democrática y popular.
2.- Manifestamos nuestra sentida preocupación por el deseo de encauzar el arte callejero a través de métodos y procedimientos estandarizados de gestión y que la toma de decisiones recaiga en las autoridades municipales.
El arte callejero y el grafiti encuentran en la realidad actual múltiples formas de promoción y fomento: festivales impulsados por centros culturales o asociaciones barriales, fondos concursables, licitaciones, patrocinios por parte de empresas inmobiliarias o instituciones que –como el Metro de Santiago- buscan embellecer y dotar de identidad los entornos donde realizan su actividad principal, talleres de muralismo en escuelas y colegios, encargos, animaciones socioculturales asociadas a la solución de problemas de índole personal o comunitario, etc.
Estas múltiples actividades son administradas y/o gestionadas por ministerios, gobiernos regionales, servicios públicos, municipalidades, colegios, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, organizaciones culturales comunitarias, colectivos –brigadas o crew- y personas a título personal. La mayor parte de las veces artistas, organizaciones y comunidades actúan de manera articulada y en red, potenciando así los escasos recursos disponibles para el desarrollo de las actividades señaladas. Se practica el voluntariado, el trueque, el trabajo colaborativo, el crowdfunding y el aporte propio entre las herramientas de financiamiento más recurrentes.
En el marco de lo anterior, consideramos un serio problema pretender acotar la gestión del arte callejero al ámbito municipal, entidades públicas que –dicho sea de paso- carecen de los recursos necesarios para llevar a cabo las nuevas actividades que se les desea encomendar. La generación de registros públicos de muros susceptibles de ser intervenidas por el arte callejero o la aprobación de diseños y bocetos por parte del Concejo Municipal constituyen mecanismos engorrosos, burocráticos y potencialmente discriminatorios o censores de la libertad de pensamiento y libertad de expresión.
El camino adecuado y seguramente más efectivo de promoción y fomento sería propender a gestionar el arte callejero de manera libre y civilizada entre los cultores interesados en el mismo, respetando el legítimo derecho de los propietarios o administradores de una propiedad a autorizar o no el uso de las murallas o fachadas a su cargo, para ser intervenidas por artistas populares de mayor o menor desarrollo artístico formal.
3.- Manifestamos nuestra preocupación por las medidas coercitivas que se desea implantar con el propósito declarado de mantener limpia y ordenada la ciudad.
De un lado, los abogados señalan que las figuras coercitivas que se desean implantar ya existen en el ordenamiento jurídico actual, particularmente en el código penal, civil y la ley 18.216 que establece las penas sustitutivas, privativas o restrictivas de libertad.
De otro lado, la aplicación de dichas medidas se tomaría acorde a un principio de legitimación activa de las municipalidades, lo que requeriría una discusión con dichas entidades para que estas puedan evaluar la pertinencia y condiciones de ejecución de la nuevas funciones que se les pretende endosar.
En cualquier caso, nos parece pertinente distinguir los inmuebles y servicios públicos, así como aquellos declarados monumento nacional, de los bienes mueble e inmuebles de uso colectivo y el de particulares que pudieran verse afectados por un rayado indiscriminado de sus fachadas. No es conveniente, para una sociedad que aspira a fortalecer la convivencia democrática y la calidad de las relaciones de convivencia, convertir el espacio público –que lo construimos entre todos- en una suerte de fetiche en el cual todo lo que se proponga o realice en el entorno sea objeto de sospecha o percibido como un delito en potencia.
4.- A manera de conclusión, manifestamos que cualquier iniciativa legislativa en este campo, incluido el proyecto de ley ya presentado,
a) debe evitar los siguientes riesgos:
  • Discriminar a los artistas urbanos, al hacer una distinción entre arte bueno y de calidad (muralismo), en contraposición a uno malo y de baja calidad (grafiti).
  • Relacionar el arte malo con personas menores de edad que pintan con aerosol.
  • Coartar las libertades de pensamiento, reunión y expresión, valores decisivos en la construcción de una sociedad democrática que acoge y fomenta la participación de todas y todos.
  • Elitizar el arte, sobre todo aquel que por historia ha sido eminentemente popular y democrático.
  • Criminalizar a artistas que no se sometan al carácter homogeneizador que se busca imponer vía proyecto de ley.
  • Que el arte urbano quede sometido a merced de una ordenanza municipal obligatoria, la cual tendería a burocratizar el proceso de planificación y ejecución, así como cerrar toda otra posibilidad de manifestación y expresión artística en libertad.
  • Acallar mensajes alternativos o disidentes, que no tienen espacio en medios oficiales de comunicación y expresión convencionales.
  • Invisibilizar formas específicas de arte político como papelógrafos, rayados, murales, entre otros, los cuales están siendo ya regulados por la ley de propaganda electoral.
b) debe promover la existencia y desarrollo del arte callejero. Para ello:
  • El arte visual urbano debe ser fomentado con una mirada democrática, popular, comunitaria, educativa, cultural y social.
  • Fomentar el cultivo de talentos artísticos en todos los ámbitos y espacios posibles, creando oportunidades para la libre expresión, sin normalizar la enseñanza en un solo tipo de corriente, escuela o forma de expresión artística.
  • Elaborar políticas públicas ampliamente discutidas por la ciudadanía, que tengan como principio ampliar derechos y garantizar el ejercicio de la libertad de expresión, sin caer en la tentación de restringir o reprimir comportamientos que no sean del parecer de un determinado sector.
En Santiago de Chile, 9 de julio de 2018
URL DEL FORMULARIO PARA ADHERIR A LA DECLARACIÓN DECLARACIÓN PÚBLICA ARTISTAS URBANOS

Escultores se enfrentan al Ministerio de las Culturas por suspensión de Bienal

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En septiembre de este año debía realizarse, en el Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos, la Bienal Internacional de Escultura. Sin embargo, el evento fue revocado. “No comprendemos a qué se debe la cancelación de esta actividad que ya estaba organizada con artistas nacionales y extranjeros. Creemos que esto es muy injusto”, señalan desde la Sociedad de Escultores de Chile (Soech).

En mayo de este año, la Sociedad de Escultores de Chile (Soech) recibió una noticia: la Bienal Internacional de Escultura, que debía realizarse en septiembre de 2018 en el Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos, había sido cancelada.
La información de inmediato colocó en alerta a los artistas quienes, en octubre de 2017, habían sido convocados por el mismo espacio para participar en el evento.
“A raíz de esto, tratamos de contactarnos con las nuevas autoridades del Ministerio de las Culturas, pero nunca recibimos respuesta. Entonces, decidimos hacer esto público, porque no comprendemos a qué se debe la cancelación de esta actividad que ya estaba organizada con artistas nacionales y extranjeros. Creemos que esto es muy injusto”, comenta Laura Quezada, presidenta del gremio de escultores.
El evento contemplaba la realización de distintas actividades como un simposio, un concurso de escultura contemporánea y una revisión de las obras de los grandes maestros del área como Carlos Ortúzar, Federico Assler, Osvaldo Peña y Marta Colvin, entre otros.
Además, para el financiamiento de la actividad, la Soech había conseguido que el antiguo Consejo Nacional de la Cultura y las Artes facilitara cerca de siete millones de pesos, monto que debía complementarse con aportes de privados.
En este sentido, Quezada advierte que la suspensión generó una gran molestia, sobre todo porque la organización asistió a distintas reuniones con las autoridades del centro para coordinar la actividad.
“Siempre hemos planteado que los espacios para la escultura a nivel de gobierno son muy limitados. La visibilidad que tenemos en el extranjero también es muy limitada. Entonces, creemos que es momento de sacar la voz y pedir lo que corresponde. Chile es un país de escultores, la escultura pública es una representación de la idiosincrasia del país, por ello consideramos que es una injusticia que un Gobierno y un Ministerio de las Culturas no nos valore”, recalca Quezada.

Un proyecto parche

La idea sobre realizar la Bienal Internacional de Escultura surgió a fines de 2016, en el marco de la inauguración del Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos.
Entonces, la Soech tenía preparada una muestra que debía instalarse en la explanada del espacio cultural, sin embargo, a última hora, la exhibición fue suspendida.
“Dos semanas antes de inaugurase el centro se canceló nuestra participación”, dice Laura Quezada. “En ese momento, consideramos que esta decisión fue arbitraria, ya que se aludió a que la curatoría era personal, por ello, enviamos una carta al ex Ministro Ernesto Ottone pidiéndole explicaciones  y diciendo que era una falta de respeto que no se considerara al gremio de escultores”, añade la artista.
Ante esta solicitud, el ex secretario de Estado convocó a una reunión en la que propuso generar una exposición a gran escala que debía realizarse en 2018. En esta línea, Quezada recalca: “El Ministro hizo esto para retractarse”.
En ese mismo contexto, el gremio de escultores recibió una carta firmada por la actual directora del espacio, Beatriz Salinas en la que se destacaba la importancia de la actividad: “Queremos destacar el valor que esta iniciativa tendrá para la ciudadanía, la cual podrá acceder a las obras y actividades dela Bienal de manera gratuita, aportando así a disminuir las brechas de acceso al arte contemporáneo”, decía el texto.
No obstante, luego de estas invitaciones y reuniones, las autoridades, según sostiene Quezada, comenzaron a distanciarse del proyecto.
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La respuesta del centro: la falta de antecedentes

En junio de este año el Centro Nacional de Arte Contemporáneo emitió una evaluación del proyecto de la Bienal.
En el documento, el comité curatorial asesor del espacio señalaba que la propuesta artística de la Bienal era “irregular”; que el proyecto no era vinculante con “las líneas estratégicas del espacio” y que la Soech entregaba información “insuficiente”.
Por ende, se proponía aplazar la actividad para 2019.
En este sentido, Mónica Bengoa, artista visual y miembro del comité curatorial, advierte que se llegaron a estas conclusiones porque el proyecto era ambiguo y superficial en sus objetivos.
“La información era preliminar. Había pocos detalles. Tampoco había un texto curatorial que especificara en qué consistía cada una las instancias del evento. El simposio era tal vez lo más concreto, pero en general sólo había anuncios”, dice.
“Entonces, pensamos que era mucho más responsable proponer a la Soech que aplazara la actividad. En ningún caso planteamos suspender o cancelar, sino que básicamente propusimos que las condiciones fuesen mejores”, añade.
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La Bienal: sí o sí

Para el gremio de escultores, no obstante, la suspensión de este proyecto no deja de ser desmotivante, sobre todo, porque desde los años 60 que en Chile no se realizaba un evento de estas características.
Frente a ello, la presidenta del gremio de escultores señala que el objetivo es que la Bienal se realice este 2018. “Si esto no es posible buscaremos otro espacio, porque ya hemos recibido varias invitaciones para concretar la Bienal. Lo que sí, queremos dejar claro que queremos igualdad de oportunidades”, concluye.
Imagen destacada: Obra Espiral del escultor Osvaldo Peña.

Radio Universidad de Chile

Gobierno pide la renuncia de Roberto Farriol, director del Museo de Bellas Artes



El director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Javier Díaz, solicitó la dimisión indicando como motivo "la pérdida de confianza en su gestión".

SANTIAGO.- Con la llegada de las autoridades del Gobierno de Sebastián Piñera al Ministerio de las Culturas, hace tan solo cuatro meses, se han producido cambios contundentes en los altos mandos de importantes museos y centros culturales públicos. Bajo las órdenes de la ministra Alejandra Pérez, se ha desvinculado a los directores del Centro Cultural Palacio La Moneda y del Museo Histórico Nacional. Ahora, los cambios se asoman por uno de los centros de difusión artísticos más longevos del país: el Museo Nacional de Bellas de Artes (MNBA)

Según indica El Mercurio, habría sido durante el martes, a eso de las 13:30 horas, cuando el director de la institución, Roberto Farriol, recibió la petición de renuncia no voluntaria a su cargo, por parte del director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Javier Díaz. 

"De acuerdo a la Ley 19.882, he solicitado la renuncia no voluntaria al director del Museo Nacional de Bellas Artes por un motivo de pérdida de confianza", explica Díaz. La autoridad además señala que han realizado evaluaciones sobre el clima laboral en el recinto y que se "ha evidenciado una falta de estímulo al trabajo en equipo y también falta de capacidad para manejar conflictos". 

Entre los problemas de liderazgo que se le atribuyen al artista visual, quien ejerce como director el MNBA desde 2012, se señala una acusación de acoso laboral por parte de la curadora Gloria Cortés, la que confirman "existe y está en proceso". Además, su nula respuesta ante el requerimiento de crear un comité de expertos para evaluar la adquisición de nuevas obras, "a la fecha aún no se ha llevado a cabo", sostiene Díaz. 

La medida se haría efectiva en unos 12 días. En tanto, la nueva autoridad del Bellas Artes deberá ser elegida mediante un concurso de alta dirección pública.

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HUMOR DE MICO CON SU PERSONAJE VALENTINA: ADULTOS MAYORES

Adultos mayores
Radio Universidad de Chile

Iniciando con un mensaje TODO VA A SALIR BIEN


Wednesday, July 11, 2018

La deportación del sueño americano por Anita Isaacs y Anne Preston



Un joven en Tijuana, México, que dice que vivió desde los 5 años en Estados Unidos antes de ser deportadoCreditMario Tama/Getty Images

CIUDAD DE MÉXICO — Cuando uno escucha al gobierno estadounidense de Donald Trump hablar sobre los migrantes que ha deportado a México, se podría pensar que todos eran criminales y lastres potenciales para la economía y el sistema de asistencia social de Estados Unidos, sin ningún interés en participar en lo que se solía llamar el “sueño americano”.

De hecho, nada de eso es cierto. Lo sabemos porque las dos hemos platicado con cientos de migrantes deportados.

Las últimas semanas estuvimos en México para empezar un proyecto de historias orales con el fin de documentar la experiencia de los migrantes. Durante tres semanas, nuestro equipo sondeó y entrevistó a más de doscientos migrantes mexicanos que habían regresado a ese país; la mayoría como deportados. Algunos fueron capturados en retenes. A otros los apresaron después de detenerlos por pasarse un semáforo en rojo o por exceso de velocidad. Los mantuvieron en cárceles municipales y centros de detención estadounidenses antes de enviarlos a México. Muchos habían residido en Estados Unidos casi toda la vida.

Sin embargo, a pesar de esa experiencia, cuando les preguntamos qué extrañaban de Estados Unidos, sus respuestas fueron automáticas: “Todo. Me siento estadounidense”, nos dijeron una y otra vez. ¿Y por qué no sería así? Crecieron como nuestros vecinos. Fueron a las escuelas y a las fiestas de cumpleaños de nuestros hijos. Asistieron a nuestras iglesias, jugaron en nuestros equipos deportivos. Cuando iban en el bachillerato, trabajaron en McDonald’s, como muchos de nosotros.

No obstante, la vida siempre fue un poco más complicada para ellos. En algunas ocasiones, enfrentaron discriminación. Sus padres tenían varios trabajos; muchos los hacían los siete días de la semana. Salían de sus casas antes de que se despertaran sus hijos y regresaban mucho después de que se habían quedado dormidos. Los niños de apenas 8 años tenían a cargo el peso de cuidar a sus hermanos más pequeños. Comenzaron a trabajar en cuanto entraron al bachillerato. Sin embargo, su estatus como “ilegales” limitaba sus oportunidades laborales, tampoco podían obtener una licencia para conducir y la universidad era una posibilidad remota. Algunos se metieron en los mismos problemas que quienes nacieron en Estados Unidos, pero la mayoría trabajó arduamente para mantener a flote a sus familias.

Sin embargo, el sueño americano era todo para ellos. Con un optimismo que casi no se escucha entre los nacidos en Estados Unidos, describieron al país como un lugar donde era posible tener éxito. Ya fuera que vivieran en una gran ciudad o en un pueblo pequeño, en un estado republicano o en uno demócrata, recordaban de forma casi unánime una sociedad estadounidense genuina, abierta, diversa y tolerante.

Un hombre rompió en llanto al recordar a su amigo de la infancia, Matthew, con quien jugaba béisbol, nadaba en la piscina del vecindario y compartía tacos y macarrones con queso. Otro extrañaba pescar en hielo en los lagos congelados de Minnesota y utilizar motonieves adaptadas con taladros especiales que él ayudó a ensamblar cuando trabajó en una fábrica de fibra de vidrio. Compartió otra anécdota sobre sus amistades: desde la primera vez que preparó guacamole para sus amigos, ellos insistían en comer en su casa. “Teníamos un acuerdo: ellos llevaban los aguacates” y él preparaba el platillo.

Una joven recordó que le aterrorizaba que sus amigos descubrieran su estatus migratorio ilegal. Cuando por fin encontró el valor para decirles, le explicaron que no les importaba nada, y de broma la apodaron la “Extranjera”.

Cada uno de los deportados pone énfasis en la bondad de los estadounidenses comunes y corrientes que les tendieron la mano. Los jefes que les dieron una oportunidad, apreciaron su trabajo arduo y los guiaron para que tuvieran éxito. Los maestros cuyos nombres tienen grabados en la memoria: el señor McDonald, la señora Wilson, la señorita Annie… Todos hicieron más que lo que era su obligación para ayudarlos a superarse en la escuela. Los entrenadores que hicieron posible que entraran a jugar en un club de futbol o en equipos infantiles de futbol americano al cubrir sus cuotas de inscripción y comprarles los uniformes que sus padres no podían costear. Un joven lloró al acordarse del infante de marina que le ayudó a encontrar su camino cuando era un adolescente atribulado.

De vuelta en México, estos migrantes luchan con desesperación para encontrar su lugar en un país extraño. Una joven que regresó de Fort Myers, Florida, dijo: “Ni siquiera sabía cómo era la tierra en México ni si el sol brillaba”.

Quienes regresan son conspicuos. Se visten diferente, piensan distinto, hablan mal en español y sueñan en inglés. Extrañan la vida diaria en Estados Unidos y sus acontecimientos especiales. Anhelan la comida con la que crecieron: recitan los nombres de todas las cadenas de restaurantes estadounidenses habidos y por haber; varios incluso insisten en que los tacos de México no les saben tan bien como los de Taco Bell. Son aficionados del futbol americano en vez del futbol. Un puñado confiesa que no siguió la Copa del Mundo porque Estados Unidos no calificó.

Todavía pueden recitar con orgullo el Juramento de Lealtad y cantar el himno nacional estadounidense. Les encantaba conmemorar los feriados estadounidenses y varios aún lo hacen en México. En el Día de Acción de Gracias, expresaron su gratitud por las oportunidades que les brindó Estados Unidos. El 4 de julio, celebraron un país donde “todo el mundo alaba los éxitos de los demás”.

Evocan su vida en un país que se rige por el Estado de derecho. En nuestras encuestas, les preguntamos si temían a las autoridades estadounidenses. Salvo por los deportados que experimentaron las recientes medidas de mano dura, los encuestados reaccionaron con una mirada incrédula, a la cual siguió un “No” casi universal. Se sorprenden con sus respuestas, pues como migrantes indocumentados tenían todas las razones para tener miedo. Sin embargo, la mayoría contrasta el crimen, la corrupción y la ilegalidad ubicuos en México con la seguridad que sentían en Estados Unidos, un lugar que describen como uno “en el que no se puede sobornar a la policía”, “donde la gente obedece las reglas” y “en el que los niños pueden sentirse seguros al jugar en la calle”.

Muchos están separados de sus familias y amigos y viven inmersos en los recuerdos de la infancia. Otros, como Israel Concha, el director de New Comienzos, una organización de migrantes retornados con la que colaboramos, se han vuelto activistas comprometidos con llevar el sueño americano a tierras mexicanas. Recrean las prácticas y los valores que adquirieron en Estados Unidos, en especial el voluntariado, una costumbre que no es común para muchos mexicanos, pero “algo que todos aprendimos en Estados Unidos”, explicó Concha.

Observamos cómo estos trabajadores voluntarios se comunicaban con los montones de migrantes que han regresado a México y pasan por sus puertas todos los días. Siempre son hospitalarios y optimistas. Animan a los que se sienten aislados para que se unan a su equipo. Ponen en contacto a los que sufren depresión con centros de ayuda psicológica. Dan ropa a los desposeídos, acompañan a las mujeres golpeadas a albergues y ayudan a los migrantes que regresan a encontrar capacitación laboral y oportunidades de trabajo.

Estos recuerdos de la vida migrante en Estados Unidos contrastan de manera impactante con la represión inhumana que se da de manera simultánea en la frontera. Los migrantes retornados que conocimos son producto de una sociedad estadounidense que está olvidando su identidad. En una ironía cruel, las organizaciones como New Comienzos están importando a México los valores estadounidenses de respeto mutuo, tolerancia y generosidad con los que crecieron sus voluntarios. Mientras tanto, los niños en Estados Unidos están creciendo en una sociedad donde es cada vez más frecuente que se justifiquen la agresión, el prejuicio y el hacerse de la vista gorda ante el sufrimiento humano.

Anita Isaacs y Anne Preston
Anita Isaacs es profesora de Ciencias Políticas en la Universidad Haverford e investigadora global del Centro Woodrow Wilson. Anne Preston es profesora de Economía en Haverford.




Iniciando el contacto con algo de música: TODO VA IR BIEN por LUIS GUITARRA



Monday, July 09, 2018

La obra de Bolaño, una máquina de influencias por Jorge Carrión



A quince años de su muerte, Roberto Bolaño no expira: inspira. Mientras toda su bibliografía es progresivamente reunida bajo el sello Alfaguara, una galaxia de cómics, películas, libros y proyectos digitales mantiene la vigencia del autor de Los detectives salvajes, su obra más influyente, que cumple veinte años ganando nuevos lectores cada día.

El diálogo entre la ficción y lo documental recorre esas interpretaciones y versiones. En el ámbito audiovisual, Alicia Scherson ha imaginado en El futuro una adaptación cinematográfica de Una novelita lumpen, y trabaja ahora en la de El Tercer Reich; mientras que Ricardo House Corona ha filmado Roberto Bolaño. La batalla futura.

Las obras de ambos directores chilenos respetan los géneros, pero Bolaño no lo hacía en sus libros. Por eso tal vez sean todavía más bolañianas las recientes expansiones en cómic de su obra. Tanto la adaptación a novela gráfica de Estrella distante, firmada por Javier Fernández y Fanny Marín, como Por el olvido, de Aitor Sarabia y Paula Bonet, incluyen la cara dibujada del escritor. En aquel, el suyo es el rostro de su alter ego Arturo Belano; en este, la imagen forma parte de un catálogo de retratos de escritores que, como el chileno, ostentaron el poder de incrustar la literatura en la realidad.

Fernández y Marín enfatizan, con ese recurso, la esencia autoficcional de la la obra de Bolaño. Y Sarabia y Bonet destacan, en su artefacto personal e híbrido, que es una invitación a la lectura ramificada y —sobre todo— al viaje.

También en Los desiertos de Sonora, el nuevo proyecto transmedia de Paty Godoy y el equipo de Altaïr Magazine, el testigo del escritor hispanochileno se traduce en movimiento. En ese documental interactivo de ilógica poética, la voz y la mirada de la periodista sonorense, acompasadas por el atlas de Julio Montané (que Bolaño conoció a través de su hijo Bruno y utilizó como topografía mítica de su viaje imaginario), nos permiten deambular por carreteras polvorientas, pasos fronterizos y horizontes que vibran, tras los pasos de los personajes de la novela, porque la ficción también deja sus huellas de astronauta en las lunas de lo real.

Roberto Bolaño en México, a mediados de los años setentaCreditFoto ilustración por Katherine Streeter; fotografía de Farrar, Straus & Giroux

“Dicen que Felipe Müller sigue en Barcelona, está casado y tiene un hijo, parece que es feliz, de vez en cuando los cuates de por aquí le publican algún poema”, dice Ernesto García Grajales, el único estudioso de los real visceralistas, según las páginas finales de Los detectives salvajes.

Esa oración publicada en 1998 sigue siendo bastante válida en 2018: Bruno Montané vive todavía en Barcelona y acaba de publicar El futuro. Poesía reunida (1979-2016). Del título es menos significativa la coincidencia con la película bolañiana que las fechas del paréntesis. Fiel a sus orígenes infrarrealistas, en vez de esperar un par de años y antologar cuarenta años de trayectoria poética, ha huido de los números redondos y ha apostado por el fragmento impar de la obra en marcha.

Müller/Montané —como él mismo ha escrito— se sitúa en la tradición “de los poetas que solo han empezado a sonreír/ después de comprender las enseñanzas del abismo”. Es también editor de Mario Santiago/Ulises Lima. Bolaño los consideró a ambos (o a los cuatro) material narrativo y enciclopédico. Un movimiento poético mínimo, al coincidir con el mito de origen de un gran narrador, se ha convertido en un movimiento histórico que no cesa de producir bibliografía y mitografía.

Tal vez haya dos tipos de escritores relevantes: los que crean un estilo y los que crean un mundo. Los creadores de ambos son los perdurables. Bolaño pertenece a esta categoría, que es la que importa. Tanto su estilo como su mundo son muy seductores, gracias a su plasticidad. Invitan a la apropiación. Invitan a la expansión. No solo, por supuesto, en el ámbito hispanoamericano.

CreditChristoph Niemann


La irradiación concreta de Los detectives salvajes trasciende las fronteras de nuestra lengua, como modelo o inspiración o contagio inconsciente. Artefacto fabricado con materiales literarios precarios, como el diario adolescente y el testimonio o la entrevista, su estructura se parece muchísimo a la de otra obra maestra, diez años posterior (aunque publicada al mismo tiempo que The Savage Detectives, la traducción de la obra de Bolaño hecha por Natasha Wimmer para el mercado estadounidense): Verano de J. M. Coetzee. Un prólogo y un epílogo en clave de diario de juventud, con una extensa parte central en que se suceden las declaraciones y las entrevistas. Un inicio y un final anclados en los años setenta, en contrapunto con el grueso de una historia oral que se proyecta —precisamente— hacia el futuro.

Me pregunto si Coetzee, un autor tan familiarizado con la cultura hispanoamericana, había leído la novela de Bolaño cuando se enfrentó al diseño de su proyecto o si se trata del espíritu de la época que solo captan los mejores. O si lo había hecho George Saunders cuando, a la hora de decidir la brillante forma de Lincoln en el Bardo no solo siguió el modelo de Antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters, al mezclar las citas de libros apócrifos o reales (a la manera de Borges) con las voces de ultratumba (a la de Rulfo).

El collage de testimonios que es en sí la novela de Saunders recuerda también al de Los detectives salvajes. Ya lo advirtió Jonathan Lethem: escribiendo desde la duda acerca de lo que la literatura puede hacer, Bolaño demostró que podía hacer cualquier cosa.

La intensidad y la plasticidad de su universo no cesa de generar influencias directas e indirectas, relecturas y variantes, en el vértigo de la maquinaria remix cuyo motor es el latido de la cultura de nuestra época.

New York Times






Escultora Polimnia Sepúlveda exhibe murales de cerámica inspirados en Gabriela Mistral

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Desde este 6 de julio y hasta el 15 de agosto se exhibirán en el Museo Chileno de Arte Precolombino la muestra Sobre rondas y un poema: Tres murales de cerámica de la escultora nacional Polimnia Sepúlveda. La exhibición contempla tres obras de gran escala que además dan cuenta de las posibilidades del material cerámico.

El Museo Chileno de Arte Precolombino (Bandera 361, Santiago) exhibirá, a partir de este viernes y hasta el 15 de agosto, la muestra Tres murales de cerámica de la escultora nacional Polimnia Sepúlveda.
La exposición, que fue inaugurada este jueves, contempla tres piezas de gran escala que toman como referencia la obra de Gabriela Mistral.
“Los tres murales son interpretaciones de rondas y un poema. Ahora, siempre me preguntan si yo soy erudita en Mistral y la respuesta es no. Sólo que la obra de la poeta tiene un lenguaje que es fácil de imaginar y fácil de interpretarlo figurativamente”, explicó la artista en conversación con Radioanálisis.
En este sentido, señaló que la obra de la escritora siembre ha estado en su vida: “Gabriela es nuestra. Su poesía llega a lo más profundo. Desde muy niña jugué con sus rondas y en la adolescencia, cuando leí el poema Todas íbamos a ser reinas, me impactó profundamente. No lo olvidé”, añade la ceramista.
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Fotografía tomada durante inauguración de la muestra. Fuente: Museo Chileno de Arte Precolombino.

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Fotografía tomada durante inauguración de la muestra. Fuente: Museo Chileno de Arte Precolombino.

La exposición también da cuenta de un proceso de búsqueda y experimentación, donde quedan reveladas las posibilidades del material cerámico.
Respecto de este punto, Polimnia Sepúlveda comentó que uno de los objetivos del proyecto era generar mural con volumen. “Me interesaba desarrollar un mural, pero con volúmenes”, dice.
“Esta fue una aventura. Un ejercicio, donde nos arriesgamos en mostrar el material cerámico en otra dimensión de lo que se conoce. La experimentación fue desde el dibujo. La idea era ver temas que no puedo resolver en un objeto o en una escultura para llevarlos a la bidimensión”, añade la escultora.
Luego de su exposición en el Museo Chileno de Arte Precolombino, dos de las obras se instalarán en el Liceo Teresa Prats. En este sentido, la artista señaló que estas piezas también fueron pensadas como objetos educativos.

La artista

Polimnia Sepúlveda es escultora ceramista. Ha ejercido como docente en la Universidad de Chile, en la Escuela de Artes Aplicadas y en el Departamento de Diseño. También ha participado en distintas exhibiciones, entre ellas, 14 esculturas en terracota en la Casa de la Cultura del Colegio Médico en Santiago, De la Tierra al Gesto en Galería Carmen Codoceo y Tres escultores 21 esculturas en Galería Trazos.

Coordenadas

La muestra Sobre rondas y un poema: Tres murales de cerámica podrá visitarse de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. La entrada tiene un valor de $1.000 (chilenos y extranjeros residentes), $500 (estudiantes chilenos y extranjeros residentes), $6.000 (turistas extranjeros) y $3.000 (estudiantes extranjeros). Niñas y niños hasta los diez años y personas pertenecientes a uno de los nueve pueblos originarios reconocidos por el Estado no pagan.
Radio Universidad de Chile

«Black Mirror»: lecciones del futuro por Jorge Luis Rodríguez Oropeza

black mirror

Siempre se ha dicho que tenemos que aprender de las lecciones que nos ofrece el pasado. Pero, ¿podemos aprender del futuro? En concreto, del futuro que describe la ficción.
En este post vamos a explorar el territorio de una popular serie de TV británica, «Black Mirror», que nos plantea con crudeza y sin disimulo, una entremezcla del presente y el futuro, abordando el terreno utópico y distópico simultáneamente.
«Black Mirror» no proyecta continuidad entre sus episodios sino que sus capítulos carecen de conexión entre ellos, abordando distintos temas a través de diferentes personajes.
Dado que, no queremos destripar a la serie (hacer spoiler), hemos agrupado los temas que nos parecen más relevantes de las primeras dos temporadas, intentando evitar lo anecdótico y el detalle preciso.

El dato, la información, la verdad

Estos tres conceptos subyacen en diferentes capítulos aportando elementos que nos permiten la re-conceptualización o al menos su relativización.
Un dato, es la unidad mínima de información, el reflejo de un evento. A  efectos de los sistemas computacionales, la información es el resultado que se obtiene tras procesar esos datos  con un  mínimo  de atributos: consistencia, precisión, oportunidad, relevancia y completitud. Nótese que, la veracidad no forma parte de la lista.
Entonces, ¿qué veracidad tiene esta información? Hasta el momento, esta pregunta ha tenido dos respuestas. Desde el punto de vista de Ciencias de la Información (periodismo), una información es verdadera si concuerda con los hechos. En Tecnología de la Información (informática), la verdad obedece única y exclusivamente a la lógica, una información es verdadera si resulta de una proposición lógica cuyo valor de verdad es verdadero. Dicho de otra forma, X > 5 solo puede ser verdadero o falso, dependiendo del valor que contiene X.
En esencia, estas disciplinas no se contradicen al expresar su concepto de verdad, pero tampoco concuerdan lo suficiente como para poder elaborar una definición unívoca.
En un mundo en el que absolutamente todo es considerado información y en el que la información noticiosa se difunde fundamentalmente por redes informáticas, cabe preguntarse hoy y mañana, ¿qué es verdadero? o ¿cuándo algo es verdad?, ¿una verdad es más verdadera que otra?
«Black Mirror» en su primer capítulo («El himno nacional»), nos recuerda dos presupuestos básicos: primero, ninguna información puede ocultarse o hacerse desparecer por tiempo indefinido una vez que entra en la red; segundo, la popularidad en la red es absolutamente volátil, se puede desplomar en segundos.
Lo que viene a plantearnos la serie es que ante la imposibilidad de constatar sensorialmente un hecho y ante la posibilidad de ganar o perder popularidad en la red, una verdad puede ser lo mejor valorado, lo más votado o la pieza de vídeo más reproducida. Una verdad puede ser cualquier cosa, aunque periodísticamente no concuerde con los hechos o aunque lógicamente carezca de valor verdadero.  La carga emocional que se vuelca sobre una información o la reproducción viral de ésta, le quitan o le ponen veracidad, y la pueden hacer más verdadera que otra. En otras palabras, posverdad.
En el capítulo mencionado, el Primer Ministro de Reino Unido se ve obligado a tomar una serie de decisiones vinculadas a esta navegación entre verdad y posverdad.
En España, sin necesidad de viajar al futuro, acabamos de ver un caso que lo ilustra. Una presidenta de una comunidad autónoma, presuntamente obtiene de manera ilegal un título de master en una universidad pública, y pese a este escándalo pierde popularidad pero no el poder. Sin embargo, un vídeo que llevaba años guardado, en el que presuntamente hurta un par de tarros de crema en un supermercado, se populariza de tal manera que en menos de 7 horas le obliga a dimitir.

La transformación de la esfera pública

De la vida pública de los personajes, en diferentes capítulos, queremos abordar tres temas que aparecen esbozados en situaciones del futuro: el trabajo, la justicia y la política.
El trabajo, tal como le conocemos hoy desaparece («16 millones de méritos» Temporada 1, Episodio 2). En este caso, deja de lado el tema de la sustitución de la mano de obra por robots y, nos plantea la instauración de una economía informacional en la que desaparece el dinero para ser sustituido por un sistema de puntos; puntos que se obtienen mediante trabajo físico repetitivo y que se gastan para obtener bienes físicos (comida), bienes virtuales (accesorios para el avatar) y bienes intangibles como la popularidad.  El sistema, además tiene una particularidad muy importante, la negativa a consumir ciertos contenidos (mediante la escucha o el visionado) es penalizada restando puntos de la cuenta del ciudadano.
Esta economía determina que la sociedad se estructure alrededor de tres clases sociales: la clase poderosa que coincide con la de los famosos(extrapolando podríamos decir que es la clase de los influencer), la clase media que está compuesta por quienes realizan el trabajo físico y  la clase de los expulsados del sistema, aquellos que fracasan al no satisfacer las expectativas que el sistema ha puesto en ellos y son obligados a realizar labores de limpieza en los centros de trabajo.
En varios capítulos de «Black Mirror» se nos plantea el tema de la justicia, sobre todo en «Oso blanco» (T2 E2) y «Blanca navidad» (T2 E3). Episodios en los que se nos da a conocer sistemas de justicia que se apoyan en la tecnología, pero sobre todo, sistemas de justicia que distan mucho de los que conocemos actualmente;  fundamentalmente porque: no son garantistas, se basan en la venganza, no pretenden la reinserción del reo en la sociedad sino su humillación permanente y son muy crueles.
La política, por el contrario, es abordada por la serie sin mayor toque futurista. Tanto en el primer episodio «El himno nacional» como en «El momento Waldo» (T2 E3) aparecen un cóctel satírico en el que se mezclan el espectáculo, el humor y la política, siempre acabado con un barniz tecnológico en el que lo más atrevido es plantear la posibilidad de que un dibujo animado, que cobra vida mediante la informática y la robótica, pueda participar en unas elecciones regionales.

Evolución protética

En materia de dispositivos la serie es prolija, dándonos a conocer nuevos artefactos que permitan la interacción del hombre con el ordenador o con la red de manera más transparente.
Si bien en la actualidad la prótesis por excelencia es el teléfono móvil, «Black Mirror» nos adelanta que en un futuro no muy lejano dicho aparato volverá a servirnos para lo que fue originalmente concebido, para hacer llamadas.  En su lugar, bien podrán aparecer implantes en la retina, chips incrustados en la piel y conectados al cerebro, o pequeños mandos a distancia que interactúen con las redes inalámbricas.
Los pilares tecnológicos por los que apuesta la serie son: ingente acumulación de datos disponibles en la red (Big Data), procesamiento inteligente de estos datos prescindiendo del ser humano (Inteligencia Artificial) y nuevos gadgets que nos sirvan como prótesis externas e internas.
En cada episodio, esta serie nos plantea la posibilidad de observar el posible cambio que podría apreciarse en la sociedad. De allí podemos extraer nuestras lecciones, del planteamiento hipotético de lo que podemos llegar a ser tras la introducción de evoluciones tecnológicas verosímiles. El creador de la serie, Charlie Brooker lo resume de la siguiente manera:  …«todo se trata de la forma en que vivimos ahora, y la forma en que podríamos estar viviendo en 10 minutos si somos torpes».
En nuestra próxima entrega hablaremos de las siguientes dos temporadas de  «Black Mirror» intentando descifrar alguna lección del futuro.
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