Friday, April 25, 2014

MOVILIZACIÓN POR LA RECUPERACIÓN Y DEFENSA DEL AGUA 26 DE ABRIL, SANTIAGO


Somos organizaciones y comunidades que hace años venimos viendo disminuir nuestros ríos, morir nuestros cultivos, enfermar nuestros hijos, contaminar nuestras aguas; hace años venimos cambiando nuestras culturas para adaptarnos a la escasez de agua, pero nuestros esfuerzos no han mejorado la situación y todo es cada día más dramático.

Por eso hemos salido a buscar agua y nos hemos encontrado con otros y otras que, hace más o menos tiempo, vienen denunciando a autoridades sordas y medios de comunicación obsecuentes, la misma realidad. Entonces hemos descubierto que en Chile hay agua, pero que la muralla que la separa de nosotros se llama lucro y que se construye con el Código de Aguas, la Constitución, los acuerdos internacionales como el Tratado Binacional Minero, pero fundamentalmente con la imposición de una cultura que ve como normal que el agua que cae del cielo, tenga dueños.

Esta muralla está secando nuestras cuencas, está devastando los ciclos hídricos que han sostenido nuestros valles por siglos, está sembrando la muerte en nuestros territorios y debe ser derrumbada ahora.

El Código de Aguas de 1981 transformó el agua en propiedad privada, bajo las garantías constitucionales del artículo 19, nº 24, esas que otorgan al derecho de propiedad prácticamente el mismo status que el derecho a la vida. Este Código separó el agua de la tierra; le confirió al Estado la facultad de conceder derechos de aprovechamiento de aguas de forma gratuita y a perpetuidad a los privados, permitiendo que esos derechos se pudieran comprar, vender o arrendar, sin tomar en consideración prioridades de uso. De manera que hoy la mayoría del agua de todos y todas, la utiliza, y peor aún, la posee, un grupo de empresarios que la vende a quien mejor paga, o sea, a grandes grupos económicos extractivistas que necesitan agua para llevarse nuestros bosques, nuestros peces, nuestros suelos, nuestros minerales y nuestras aguas. Con esto, los niveles de concentración de propiedad se han vuelto escandalosos: El Código creó dos categorías de derechos de aprovechamiento de aguas: consuntivas y no consuntivas. Los derechos consuntivos (no devuelven un caudal al río) se encuentran fundamentalmente en manos de empresas mineras y agroexportadoras, mientras que más de un 80% de los derechos de aprovechamiento de aguas no consuntivos (devuelven un caudal al río) se encuentra en manos de la transnacional ENDESA.

El Tratado Binacional Minero, en tanto, suscrito en 1997 y ratificado en el 2001, entrega las nacientes de todas nuestras cuencas, donde se encuentran los ecosistemas glaciares, a las transnacionales mineras, dando muestras de que a quienes gobiernan no les importa el cuidado de los ecosistemas, la preservación de nuestra vida, ni la defensa de los bienes comunes.
En esta misma línea, de crear leyes para la muerte, se inscriben otras medidas que amenazan el acceso al agua en cantidad y calidad a todas las comunidades y ecosistemas. Siguiendo los Consejos del Banco Mundial, en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, se inició la venta y entrega en concesión a privados de las empresas sanitarias, es decir, del agua potable. SMAPA, de Maipú, es la única sanitaria de Chile que aún mantiene una gestión municipal por presión de las y los vecinos. La privatización de las empresas sanitarias fue un buen y suculento negocio, sólo el año 2011 Aguas Andinas obtuvo en utilidades el equivalente a 111 mil millones de pesos, que entre todos y todas pagamos para tener acceso a lo que la naturaleza nos regala.  

En Chile la privatización de las aguas, la institucionalidad creada para maquillar el saqueo descarado del que somos víctimas, y la prevalencia del mercado como rector de las aguas, simplemente han hipotecado la vida de las mayorías, provocando además daños ecológicos irreparables. Hay que romper la muralla del lucro para que las aguas puedan otra vez correr libres por nuestros valles y alimentar la vida, no los bolsillos insaciables de esta cultura de muerte.  Esa es la convicción que nos hace caminar desde el norte y sur hacia Santiago, para que junto a las comunidades de la Región Metropolitana, demos una señal de alerta a las autoridades y a los inversionistas, pero sobre todo, motivemos el despertar en otros y otras que aún no han hecho consciente que sin agua no hay vida y que el agua que queda debemos recuperarla y defenderla antes de que sea demasiado tarde.

Por eso este 26 de abril, otra vez nos volcamos a las calles, en 4 columnas y un acto central, para exigir:

1.    Fin al lucro: El agua es un bien común, y tal como Chile reconoció en Naciones Unidas, es un derecho humano básico, y debe ser consagrado como tal en nuestra Constitución, dejando de este modo de ser una mercancía regulada por el mercado.

2.    Propiedad colectiva: El agua es de la vida y de todos los seres que de ella dependen, por lo tanto, el rol del Estado no es asignarla en propiedad, sino que garantizar, bajo una lógica territorial, una gestión democrática, racional, equitativa y eficiente del agua. Para ello, es vital incorporar prioridades de uso, de manera que el uso asociado a agua para bebida, servicios sanitarios e higiénicos, producción de alimentos y mantención de los ecosistemas, tenga preferencia por sobre otras actividades productivas. Del mismo modo, se debe recuperar el control público sobre el abastecimiento y saneamiento del agua de bebida para la población.

3. Gestión comunitaria: Los pueblos tenemos el derecho a determinar los modos de vivir quedeseamos. Decidir colectivamente los usos y cuidados que queremos darle a nuestras aguas es vital para viabilizar los proyectos locales y definir la cultura que debemos generar para que sean posibles. Por lo tanto, se hace urgente establecer una moratoria al centralista modelo de desarrollo minero, forestal, energético y agroalimentario que se ha impuesto en nuestros territorios, de modo de  evaluar entre todos y todas, seria y rigurosamente los costos y beneficios que este ha traído a las regiones, el país y el planeta.

4. Derogación de los instrumentos privatizadores: El agua y la tierra son indivisibles, tal como lo comprenden todas las cosmovisiones campesinas e indígenas, por lo tanto, se deben derogar todos los instrumentos que fracturan este principio elemental, como el Código de Aguas y el Tratado Binacional Minero, de modo que el agua deje de ser un derecho empresarial inalienable, contra la vida y la sustentabilidad de las comunidades y los ecosistemas.

5. Leyes para la vida: Debemos dictar con urgencia una ley que proteja los ambientes fragilizados, en especial los ecosistemas glaciares y periglaciares, para preservar las nacientes de nuestras cuencas y la continuidad y sustentabilidad de los flujos hídricos.

6. Restructuración institucional: Es imprescindible que la institucionalidad, especialmente la Dirección General de Aguas, detenga sus conductas criminales, entregando más derechos de agua de lo que las cuencas pueden recargar, y resolviendo cuestiones técnicas en virtud de criterios político económicos. La institucionalidad que regule las aguas, no puede ser una pantalla democrática del saqueo, debe desburocratizarse ahora, estar al servicio de las comunidades y tener facultades y competencias para garantizar el buen uso de las aguas.

7. Fin a la criminalización de la protesta social: Las comunidades y organizaciones que hemos evidenciado las consecuencias del extractivismo y nos movilizamos para frenar la crisis hídrica antes de que sea irrecuperable, nos hemos visto caricaturizadas mediáticamente, asediadas judicialmente, encarceladas sin cargos, en fin criminalizadas de diversas formas para ocultar a los verdaderos culpables de la precariedad impresentable en la que vivimos. Estas prácticas, entre las que se incluyen los intentos parlamentarios de la ley Hinzpeter, la vigencia de la ley antiterrorista y la discrecionalidad con la que operan las autoridades a favor de las empresas, debe pararse ahora.

El agua nos invita a despertar ¡34 años de gestión privada del agua están secando al país! Movilizarse, informarse, tomar conciencia, hacerse oír, derrumbar el muro del lucro que ha represado aguas, culturas, identidades y miles de vidas en nuestro país; es un imperativo moral. Todas y todos quienes amamos la vida, debemos hacernos cargo.

¡El agua nos despierta! Desde las 10:30 de la mañana este sábado 26 de abril en Santiago… Cuatro columnas avanzan hacia la Moneda (metro los leones, metro el Llano, metro las rejas, plaza Chacabuco) para reunirnos en un acto cultural en el Parque Almagro, desde las 14:00 hasta las 18:30 horas.


Convocantes:
1.       Agrupación Curicó Ecológico
2.       Agrupación Ecologista Aconcagua, Los Andes
3.       Asociación de agua potable rural, Paine
4.       Agrupación de mujeres rurales, Canela
5.       Agrupación defensa Valle de Chalinga
6.       Agrupación socioambiental de Chillán*
7.       Agroturismo Las Gaviotas
8.       Asamblea ambiental el Melón,
9.       Asamblea por el Agua del Huasco Alto
10.     Asamblea Social de Ancud
11.     Asociación gremial de servicios de agua potable rural, VI región
12.     Caravana Aymsa,
13.     Centro cultural Gato Alquinta, Salamanca
14.     Creando Valle
15.     Colectivo El Pimiento, Vallenar
16.     Colectivo Estación Resistencia, Llay llay
17.     Colectivo La Barricada, Vallenar
18.     Comité Esperanza de Vida, Alto del Carmen
19.     Comité Defensa Río Rapel, Montepatria
20.     Comité de Agua de Villa Alemana
21.     Comité de defensa del borde costero, el agua y la vida de Ancud
22.     Comité de defensa del borde costero de Queilen
23.     Comunidad de agricultores y accionistas de aguas Canal Azapa, Arica
24.     Comunidad Diaguita Patay Co, Alto del Carmen
25.     Comunidad Indígena Mantilhue
26.     Comunidades por el Derecho a la Vida, Ventana
27.     Consejo de defensa del Valle del Huasco
28.     Consejo ecológico de Molina
29.     Coordinadora de Organizaciones Comunitarias y Autónomas del Archipiélago de Chiloé
30.     Coordinadora No a Alto Maipo, Sán José de Maipo
31.     Coordinadora por la defensa del Río Loa
32.     Coordinadora regional anti represas, Aysén
33.     Coordinadora Valles en Movimiento, Montepatria
34.     Ecologistas del Maule, Curicó
35.     Federación nacional de Agua Potable Rural de Chile
36.     Frente Amplio por el Agua, Melipilla
37.     Fundación Ayllus sin Frontera, San Pedro de Atacama
38.     Grupo ambiental  de la comuna de Pencahue, Pencahue
39.     Huerto comunitario La Berenjena
40.     La Comunidad Futura
41.     La Comunidad Santiago Centro
42.     La Gandhí
43.     La Savia, Puente Alto
44.     Modatima, Petorca
45.     MODEMA, Los Choros
46.     Movimiento Ñuble Libre, San Fabián de Alico
47.     Movimiento Juntos por el Agua, San Pedro
48.     Movimiento por la defensa de la Patagonia
49.     Movimiento socioambiental Valle del Huasco
50.     Mujeres cuenca del Rupanco
51.     Mujeres sin fronteras, Puelo.
52.     Coordinación Alerta andina 244
53.     No a la CCU de Paine
54.     Organización Ciudadana Ambiental de Salamanca
55.     Paine puede
56.     Pastoral Salvaguarda de la Creación
57.     Parlamento de Koz Koz, Panguipulli
58.     Puelo sin torres
59.     Red Acción por los Derechos ambientales de la Araucanía, Temuco
60.     Red Ambiental del Norte
61.     Red Ambiental Serena Coquimbo
62.     Red por la defensa de la pre cordillera
63.     Red por la Defensa del agua de Canela
64.     Salvemos los valles, Ovalle
65.     Santa Lucha, Isla Negra.
66.     SOS Huasco
67.     Tierra nueva, Limache
68.     Todos Somos Asamblea Región Metropolitana
69.     Unión Comunal de JJ VV de Teno
70.     Unidos por el Agua
71.     Universidad Popular de Valparaíso
72.     Valle Conciente, Limache
73.     Vive Curacautín

Adhieren:
1.       Amerindia Chile
2.       Asamblea por el Agua
3.       Centro de estudios mapuche CEM Weliwen Kimün
4.       Coalición ecuménica por cuidado de la creación
5.       Colectivo AukaMapu, Campus Sur U. De Chile
6.       Colectivo Confluye
7.       Colectivo Quillahuaira
8.       Colectivo Germina, Ecología Libertaria
9.       Colectivo de Geografía crítica Gladys Armijo
10.     Coordinadora Andina, Santiago
11.     Corporacion Gaia Chile, Santiago
12.     Defendamos la Ciudad
13.     Ecoceanos
14.     Ecosistemas
15.     El Piñón forestal
16.     Editorial Quimantú
17.     Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago, Feusach
18.     GreenpeaceChile
19.     Iniciativa Ciudadana por una Asamblea Constituyente MarcaAC
20.     Justicia, Paz e Integridad de la Creación, Misioneros Claretianos San José del Sur
21.     Kimn+Ayün, Limache
22.     Mapuexpress
23.     Más que sueños proyectos
24.     Movimiento por la Asamblea Constituyente
25.     No a la autopista por Av. La Florida
26.     Oficina JPIC San Columbano
27.     Observatorio Aguas
28.     Observatorio Ciudadano
29.     Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina
30.     Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales
31.     Pacto Mundial Consciente
32.     Planeta Verde USACH
33.     Programa radial Ayni, Arica.
34.     Programa radial Aire Puro, Valparaíso.
35.     Programa radial Ojo Subterráneo
36.     Programa Radial Semillas de Agua
37.     Red ecológica de Chile
38.     Red de acción en plaguicidas y sus alternativas en América Latina.
39.     Red de estudiantes por la Asamblea Constituyente
40.     Red de Semillas Libres
41.     Red Ecosocialista, Santiago
42.     Secretaría de Ecología y Medioambiente (Fech)
43.     Somos Usach
44.     Todos Somos Asamblea
45.     Yo no quiero transgénicos en Chile
46.     Universidad Popular de Valparaíso

LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES. Hoy se cumplen 40 años



São interlocutores de diferentes gerações, diferentes disciplinas, homens e mulheres, de esquerda e de direita, figuras públicas e anónimas. Identificámos com eles as decisões políticas que nos conduziram ao ponto em que estamos. Foi um modo de interrogar como se fez um país democrático.

Amália Rodrigues - Grândola, Vila Morena




24 DE ABRIL DE 1974



Viaje

Hay ojos que sólo miran el sueño; y, cuando
el sueño se disipa, se quedan ciegos.

Hay puentes por donde no se pasa, en invierno,
aunque nadie los vigile: puentes
sin arcos, abstractos como un arco iris
y fríos como la lluvia de la madrugada.

Un campo de hierba que crece;
el hechizo útil de los faros cuando la mañana
limpia las últimas nieblas;
un batir de párpados como alas:

imágenes que recuerdo

y me restituyen los ojos
con que contemplo la entrada de la ciudad.

Nuno Júdice
Un canto en la espesura del tiempo (Calambur, 1996)



Portugal recuerda los orígenes de la actual democracia. 

Veintitrés horas menos cinco minutos del 24 de abril de 1974. La cadena Emisoras Asociadas de Lisboa emite la canción “E depois de Adeus”, de Paulo de Carvalho. Es la señal convenida para que unidades militares de todo el país salgan de sus cuarteles y tomen las calles.
Doce de la noche y veinte minutos del 25 de abril. La emisora católica Radio Renascença empieza a emitir la canción “Grandola, vila morena” de José Afonso; una canción que venía siendo usada en la propaganda comunista y que el régimen vigente en Portugal había prohibido. “Grandola, vila Morena” era la segunda señal: las unidades militares proceden a ocupar los puntos estratégicos del país, desde aeropuertos hasta instalaciones gubernamentales. Es un golpe de Estado.

La revolución

Era un golpe de Estado, sí, pero como su ideología era de izquierdas, el episodio pasó a la historia como una revolución: la “revolución de los claveles”, así llamada porque, a la mañana siguiente, una multitud salió a las calles ofreciendo claveles –y otras flores-a  los soldados que habían tomado el poder. ¿Pero en nombre de quién lo habían tomado? En nombre del Movimiento de las Fuerzas Armadas, una sociedad secreta de militares opuestos al gobierno y cuyas convicciones abarcaban todo el abanico de las posiciones izquierdistas. De hecho, quien había dirigido personalmente la operación golpista era un bolchevique convencido: el teniente coronel de Infantería Otelo Saraiva de Carvalho.
El estupor en todo el mundo fue general. Y en particular en España, donde el Ejército, en aquellos años, representaba exactamente lo contrario. El propio Portugal, su sistema, su gobierno, era un referente para la derecha tradicional en toda Europa. ¿Qué había pasado? ¿Cómo era posible que el bravo y pequeño Portugal sucumbiera a la ola revolucionaria?
Lo que pasó fue, fundamentalmente, que el sistema vigente en Portugal había sido incapaz de prever su propia evolución al tiempo que naufragaba ante el enorme coste de su imperio colonial, el primero y el último de Europa. Portugal se gobernaba desde 1926 por un sistema autoritario que puso fin a los turbulentos años republicanos. Ese sistema comenzó como una dictadura militar y en 1933 adquirió un perfil institucional preciso: el llamado “Estado Novo”. Su principal cerebro fue el profesor Antonio de Oliveira Salazar, un catedrático de economía política y finanzas que, como ministro, había conseguido la proeza de limpiar el déficit público. Salazar implantó un régimen autoritario y nacionalista de tipo corporativo. No fue un fascismo: fue un autoritarismo de corte tradicional y católico que, eso sí, al tiempo que desmantelaba el comunismo neutralizaba cualquier aspiración monárquica. Franco dijo en cierta ocasión que su político más admirado era Antonio de Oliveira Salazar.

Cómo se hunde un imperio

El salazarismo logró ciertamente cosas prodigiosas. No era menos autoritario que el franquismo, pero gozó de la simpatía de los vencedores de la segunda guerra mundial, sobre todo por influencia inglesa. Portugal entró en la OTAN en 1949 y en la EFTA en 1959. El régimen funcionaba: siendo un país pobre, escaso en recursos, logró sin embargo mantener unos niveles de prosperidad aceptables. Pero el país tenía un problema mayor: el imperio colonial, y en particular las inmensas posesiones de Angola y Mozambique, que terminaron siendo un pozo económico sin fondo para los gobiernos de Lisboa.
Este asunto del imperio colonial iba a ser el talón de Aquiles del régimen. De entrada, le valió la antipatía de los Estados Unidos y, por supuesto, de la Unión Soviética: mientras todas las viejas potencias europeas afrontaban la descolonización de sus territorios, Portugal se obstinaba en mantenerlos hasta quedarse “orgullosamente solos”, como decía la propaganda oficial. Orgullosamente, sí, pero con muy graves consecuencias políticas y económicas. Las colonias no aportaban beneficios al país y, al revés, le exigían desembolsos sin fin, mientras que en el propio territorio nacional la pobreza se apoderaba del sector agrario y la emigración portuguesa hacia el exterior crecía hasta lo descabellado. El Estado Novo tuvo que hacer frente a conspiraciones republicanas, conspiraciones liberales, conspiraciones comunistas… Incluso a un intento de golpe protagonizado por el propio ministro de Defensa, el general Botelho Moniz.
En 1961 llegó lo peor: estalló una guerra colonial que iba a ser especialmente cruda en Mozambique y Angola. El ejército portugués demostró allí que sabía combatir, pero los efectos de la guerra fueron letales en el país, tanto en lo económico como en lo social. Buena parte de los militares que protagonizarían después la revolución de 1974 se había formado, precisamente, en la larga y acre guerra colonial.
Salazar tuvo que dejar el poder, incapacitado por un accidente, en 1968. Le sucedió como primer ministro otro profesor eminente, el jurista e historiador Marcelo Caetano, que cambió muy pocas cosas, entre otras razones porque era hechura del propio Salazar. El mundo, sin embargo, sí que cambiaba a su alrededor o, más bien, bajo los propios pies de Caetano. Allí, en las profundidades, empezaba a tomar fuerza el Movimiento de las Fuerzas Armadas.

El hombre del monóculo

A principios de 1974, toda la estructura militar portuguesa estaba contra el régimen. El jefe del estado mayor era Francisco da Costa Gomes, que había participado en la intentona de Botelho y después había destacado como comandante militar de Angola. Su segundo en el mando en el Estado Mayor era el general Antonio Spinola, un carismático oficial bien conocido por usar monóculo, que en su juventud había servido como voluntario en la Wehrmacht en el frente ruso y durante la guerra colonial había desempeñado cargos de alta responsabilidad. Spinola publica un libro, “Portugal y el futuro”, donde aboga abiertamente por cerrar la guerra colonial y buscar una solución política que, inevitablemente, habría de pasar por el abandono de las colonias. El efecto del libro de Spinola es fulminante. El Gobierno de Caetano ve enemigo por todas partes –y en efecto, los hay-. El 16 de marzo, un grupo de oficiales se levanta en Caldas da Ranha, no lejos de Lisboa. El pronunciamiento no es secundado por nadie, pero el Gobierno se siente acosado y emprende una campaña de investigación dentro de sus fuerzas armadas. De entrada, decide cesar a Spinola. El cual se acerca ya de manera inevitable al Movimiento militar, que empieza a ser un movimiento propiamente insurreccional.
Fueron los sucesos de aquel mes de marzo los que permitieron al Movimiento de las Fuerzas Armadas integrar a numerosos generales que, de otra manera, habrían permanecido al margen de un grupo demasiado inclinado a la izquierda. Y fue la incorporación de aquellos generales lo que, al cabo, facilitó la asonada del 25 de abril: el prestigio de sus nombres, su eficiencia técnica, su influencia no sólo ante sus compañeros de armas, sino también ante un Gobierno que habría podido aplastar a tal o cual coronel levantisco, pero que se sintió impotente ante una sublevación de semejantes dimensiones. El Gobierno terminó encerrado en el cuartel del barrio lisboeta del Carmen, rodeado por unidades militares. Un portavoz del Movimiento de las Fuerzas Armadas acudió allí a obtener la rendición del propio Caetano. El portavoz de los sublevados era el general Spinola.
El Gobierno Caetano renunció a luchar por el poder. A la una de la madrugada del 26 de abril comparecía ante la población, desde la radiotelevisión pública, el consejo militar encabezado por Spinola. La revolución de los claveles había triunfado.
Lo que vino después no fue exactamente glorioso. Las facciones más radicales de los sublevados trataron de llevar a cabo una revolución comunista. Los portugueses denominan a ese volcánico periodo de año y medio “proceso revolucionario en curso”, lo cual no deja de ser un eufemismo para etiquetar el caos. Hubo ocho gobiernos, hubo elecciones –que no sirvieron de gran cosa-, hubo una asamblea constituyente, se dio la independencia a las colonias, vino un flujo masivo de retornados a la metrópoli, habrá también golpes de estado… Pero esto es ya otra historia. 
La Gaceta



Grandola - Saramago, Pilar del Río, Luis Pastor, Joao Afonso



[ Radiocable.com ] El sábado de la semana pasada tuvimos la fortuna de conocer a Joao Afonso, el sobrino de José Alfonso. Fué en la biblioteca de Saramago en Tías -Lanzarote-. Allí coincidió el grupo de artistas que visitaba la isla con motivo del concierto de Luis Pastor y su nuevo disco Duos. Fue una reunión íntima que terminó acariciada por poemas y canciones. Y no pude evitar coger la cámara y ponerme a grabar para socializar el pasaje. 




Grândola, Vila Morena (Grândola, Villa Morena), es una canción compuesta por José Afonso que fue escogida por el Movimiento de la Fuerzas Armadas (MFA) para ser la segunda señal de la Revolución de los Claveles de Portugal. La canción hace referencia a la fraternidad entre las personas de Grândola, en el Alentejo, y había sido prohibida por el régimen salazarista como una música del partido comunista de Moscú. En la madrugada del 25 de abril de 1974 la canción era retransmitida en la Rádio Renascença, la emisora católica portuguesa, como señal para la confirmación del inicio de la revolución. Esta canción se convirtió en un símbolo de la revolución y de la democracia en Portugal.


José "Zeca" Afonso compuso esta canción como homenaje a la "Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense" de la villa portuguesa de Grândola. El 17 de mayo de 1964 Zeca actuó en esta ciudad. Esta actuación fue importante para el artista por varios motivos. En ella conoció al guitarrista Carlos Paredes, de cuya maestría con la guitarra quedó impresionado. Por otro lado, le impresionaron también la conciencia y madurez políticas de los miembros de la Sociedad Musical y sus escasos pero bien aprovechados recursos, con una biblioteca, según palabras del propio Afonso, "con claros objetivos revolucionarios".
La canción fue incluida en el álbum Cantigas de Maio, grabado en Hérouville (Francia) entre el 11 de octubre y el 4 de noviembre de 1971, que se editó en diciembre de ese año. Fue la quinta canción de ese disco, que contó con los arreglos y dirección musical de José Mário Branco. Su primera interpretación en vivo tuvo lugar en Santiago de Compostela (La CoruñaEspaña, el 10 de mayo de 1972.

El 29 de marzo de 1974Grândola, Vila Morena fue la canción de cierre de un espectáculo de Amalia Rodrigues en el Coliseo de Lisboa. Asistieron al mismo varios militares del (MFAMovimiento de las Fuerzas Armadas que la escogieron como señal de arranque para la incipiente Revolución de los Claveles; se ha atribuido la elección a Otelo Saraiva de Carvalho en concreto. En ese espectáculo, la censura del régimen dictatorial de Salazar había prohibido varias canciones de JoséZeca. Entre ellas estaban: Venham mais Cinco ("¡Choca esos cinco!"), Menina dos Olhos Tristes ("Muchacha de los ojos tristes"), A Morte Saiu à Rua ("La muerte salió a la calle") y Gastão Era Perfeito ("Gastón era perfecto").
A las 0.20 del día 25 de abril de 1974 en el programa Limite de Radio Renascença se emitió Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar y daría libertad a Portugal y a su inmenso imperio colonial. Las fuerzas del ejército portugués organizadas por el MFA serían las encargadas de conseguir la libertad con el apoyo del pueblo que las cobijó con la colocación de claveles rojos en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados. La primera señal fue emitida a las 22.55 del día 24 de abril y fue la canción E Depois do Adeus(Y después del adiós), cantada por Paulo de Carvalho.
El propio José Afonso no era, en un principio, consciente de la trascendencia que había alcanzado su composición. Él lo relata así:
Viví el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el Carmen, anduve por ahí... Estaba entusiasmado de tal modo con el fenómeno político que no me fijé bien, o no le di importancia, a lo de Grândola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me di cuenta de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción
En 1974 fue grabada por Amalia Rodrigues en el single "Grândola" en cuyo reverso se encuentra la canción revolucionaria "Meu Amor E Marinheiro".
En 1987 fue grabada por el grupo de rock brasileño 365 en el LP Mix de Música São Paulo, ocupando la séptima canción con el título de "Vila Morena".


En las protestas de septiembre de 2012, por los recortes del gobierno portugués de Pedro Passos Coelho, los manifestantes enarbolaron el canto de Grândola Vila Morena como himno de las protestas.
El 15 de febrero de 2013, cuando el Primer Ministro Passos Coelho empezaba su intervención en una sesión de control al gobierno, fue interrumpido por gente que conformaba el movimiento Que se Lixe a Troika, integrado en la movilización de las manifestaciones del 2 de marzo. La gente, apostada en las tribunas del público de la cámara portuguesa, entonó la canción.


Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade
Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade
Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Grândola, villa morena
Tierra de la fraternidad
El pueblo es quien más ordena
Dentro de ti, oh ciudad
Dentro de ti, oh ciudad
El pueblo es quien más ordena
Tierra de la fraternidad
Grândola, villa morena
En cada esquina, un amigo
En cada rostro, igualdad
Grândola, villa morena
Tierra de la fraternidad
Tierra de la fraternidad
Grândola villa morena
En cada rostro, igualdad
El pueblo es quien más ordena
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad
Juré tener por compañera
Grândola, tu voluntad
Grândola, tu voluntad
Juré tener por compañera
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad