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COMICS. ¡Odio la sopa! por Gerardo Macías

El célebre personaje de Quino.

Mafalda es una niña espejo de la clase media hispanoamericana y de la juventud progresista que se preocupa por la paz mundial. Se rebela contra el mundo legado por sus mayores.

Si leemos la frase "odio la sopa", todo el mundo la asociamos enseguida a la niña filósofa, Mafalda. La sopa era el alimento de las clases bajas argentinas de los años sesenta, era el único plato en la mesa de los que menos tenían... Pero en las tiras de Mafalda, la sopa era una alegoría a los regímenes militares, una sutil manera que encontró el genio de Quino para mostrar su rechazo por las dictaduras.
Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido como Quino (Mendoza, 1932), es un humorista gráfico e historietista hispano-argentino. Su obra más renombrada es la tira cómica Mafalda, publicada originalmente entre 1964 y 1973. Los padres de Quino fueron emigrantes andaluces y los primeros dibujos los hizo inspirado por un tío suyo, Joaquín, dibujante publicitario.
Mafalda es una niña, espejo de la clase media hispanoamericana y de la juventud progresista, que se muestra preocupada por la paz mundial, y se rebela contra el mundo legado por sus mayores. Precisamente son sus mayores, pero también los amigos de su edad de la pandilla y el colegio, los que coprotagonizan estas tiras. Quino lleva ya muchos años demostrándonos que los niños son los depositarios de la sabiduría.
Mafalda es muy popular en Hispanoamérica, y en algunos países europeos como por ejemplo España, Italia, Grecia y Francia. Ha sido traducida a más de treinta idiomas.
El escritor, filósofo y profesor de universidad italiano Umberto Eco (1932-2016) considera muy importante leer la tira Mafalda para entender Argentina; sin embargo, las inquietudes que manifiestan ella y sus amigos en la historieta son de índole universal.
En 1962, Quino llevaba ya cerca de una década realizando humor gráfico, cuando su amigo Miguel Brascó, humorista y escritor que había trabajado en algunas de las mismas revistas que aquél, fue contactado por Agens Publicidad con el fin de crear una tira de historietas para promocionar la marca de electrodomésticos Mansfield, de la empresa Siam Di Tella.
La tira funcionaría como publicidad encubierta al aparecer en medios impresos. Brascó recordó que Quino le había comentado que tenía ganas de dibujar una tira con chicos y le sugirió realizar una historieta que combinara a Peanuts (Carlitos y Snoopy) con Blondie. La empresa había puesto como condiciones indispensables que en la historieta apareciesen dibujados algunos electrodomésticos y que los nombres de los personajes comenzaran con M.
Quino dibujó entonces varias tiras protagonizadas por una familia tipo constituida por un matrimonio de clase media con dos hijos: un niño y una niña. En esta familia ficticia, los rasgos del matrimonio son similares a los de los padres de Mafalda de la etapa posterior, mientras que el hijo no se asemeja a ninguno de los personajes clásicos de Mafalda. Su hermanita sí es reconocible como Mafalda, aunque exhibe un diseño arcaico.
La historieta realizada por Quino fue ofrecida al diario Clarín, pero la estratagema publicitaria fue descubierta y la campaña no se llevó a cabo. Posteriormente, Miguel Brascó publicó en el suplemento humorístico Gregorio de la revista Leoplán, del cual era director, tres de las tiras dibujadas para la campaña fallida.
En 1964, Julián Delgado, director de la revista Primera Plana, acuerda con Quino comenzar a publicar en ese medio Mafalda, ya desvinculada de propósitos publicitarios.
Mafalda está muy ligada a la pantalla. De hecho, el propio Quino reconoció que tomó su nombre de la película argentina Dar la cara (1962), un drama basado en la novela homónima de David Viñas dirigido por José A. Martínez Suárez.
El personaje saltó a la pequeña pantalla en 1965 en una serie de animación de 260 episodios que contó con la participación del propio Quino. Una ficción que fue exportada a numerosos países y que ha tenido varias ediciones en DVD bajo el título de El mundo de Mafalda.
Mafalda también tuvo adaptaciones al cine. Fue en el año 1982 en Mafalda (La película), una cinta de animación dirigida por Carlos D. Márquez y Alberto Cabado.
En 1993 llegó el segundo largometraje basado en este personaje, dirigido por el cubano Juan Padrón (¡Vampiros en La Habana!), colaborador habitual de Quino.
Gerardo Macías
Málaga Hoy

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