Skip to main content

El almacenamiento secreto de arte y oro - El sistema Freeport | DW Documental


Las obras de arte, el oro y otros objetos de valor se almacenan en depósitos de alta seguridad libres de impuestos. ¿Qué hay detrás de los llamados Freeports? ¿Protección y seguridad o también beneficios fiscales? Los hay en Singapur, Suiza o Luxemburgo... Es un servicio discreto en auge en todo el mundo: el almacenamiento de arte, oro, vino o automóviles antiguos en depósitos aduaneros seguros, los llamados puertos francos. Los países operadores venden sus ventajas: máxima seguridad y cero impuestos sobre ventas y aduanas para sus propietarios mientras mantengan sus objetos allí. Pero hay fuertes críticas del mundo del arte y las finanzas, denuncian que los puertos francos podrían servir como lagunas legales para la evasión de impuestos y negocios en la sombra. Originalmente eran zonas de tránsito temporal, pero cada vez más tesoros se "aparcan” allí a largo plazo debido a las bajas tasas de interés, a menudo incluso de forma anónima. Además, podrían revenderse bienes dentro de estos depósitos, otro riesgo de negocios oscuros. ¿Es verdad la acusación de algunos administradores de museos, que aseguran que las instalaciones de almacenamiento secreto mantienen las obras de arte alejadas del público durante mucho tiempo para generar un gran aumento del valor? ¿Existe un "Sistema Freeport”? ¿Cuánta riqueza se esconde tras los muros del almacén secreto de valores? ¿Y por qué la política apoya la construcción y operación de estos depósitos? El documental se adentra en el escurridizo mundo de la logística del arte e investiga desde dentro los puertos francos.

Comments

Popular posts from this blog

Algo de música e historia. BALDERRAMA. Interpreta Jorge Cafrune

Balderrama, la zamba, el boliche y su historia. (por Lua) Hace unos días le prometí a un viajero contarle quien era Balderrama y como era ese viejo boliche salteño. He rastreado información y aquí se las comparto. Para empezar, hay una zamba muy conocida en nuestro país, que justamente se llama Balderrama, cuyos autores de letra y musica respectivamente, son Manuel Castilla y el Cuchi leguizamón. A continuación, la zamba misma: (Así lo canta Jorge Cafrune) (mi comentario) Zamba de Balderrama A orillas del canal al despuntar la mañana salió la noche cantando desde el lau' de Balderrama, salió la noche cantando  desde el lau' de Balderrama Adentro puro temblar el bombo en las baguala y si amanecen cantando dele chispear la guitarra Nochero, solito brotes del alba dónde iremos a parar si se apaga Balderrama dónde iremos a parar si se apaga Balderrama Si uno se pone a cantar el cochero lo acompaña y en cada vaso de vino tiembla el lucero del alba y en cada vaso de vino

NICANOR PARRA. LAS BANDEJITAS DE LA REYNA

BANDEJITAS DE LA REYNA Piezas en las que aparecen frases atribuidas a Mr. Nobody, un personaje representado por un corazón con ojos del que sobresalen unos raquíticos brazos y piernas. El origen de esta serie tuvo lugar cuando Parra estaba esperando a ser atendido en un puesto de empanadas y un admirador le pidió un autógrafo, y como no disponía de papel, usó una bandeja de la tienda. Una vez más, recurrió a soportes desechables que facilitan una escritura rápida, suelta, epigramática, en la que predomina el acento pícaro e irreverente. Imágenes captadas en la exposición sobre Nicanor Parra en agosto de 2014 en la universidad Diego Portales

La ancianidad no es sinónimo de pérdida de prestigio

La vejez no es un plato de buen gusto para nadie. Los años nos vuelven más inactivos y nuestro cuerpo se debilita, en cambio nuestra actividad intelectual no decrece. La persona mayor puede poner al servicio de la sociedad toda su experiencia y saber que le han dado los años. Es cierto que en la vejez se pierde el ímpetu propio de la juventud, pero ni el pelo blanco ni las arrugas pueden destruir el prestigio de quien ha vivido honradamente en la etapa anterior. Un conferenciante coge un billete del más alto valor, lo levanta y pregunta a la concurrencia si alguien lo quiere, todo el mundo levanta la mano, luego lo arruga y lo hace una bolita para volver a preguntar si alguien lo quiere, todos vuelven a levantar la mano, el orador arruga aún más el billete, lo tira al suelo, lo pisotea y lo levanta para de nuevo preguntar si alguien quiere ese billete, volviendo de nuevo a levantar todo el mundo la mano. Y es que independientemente del estado fisico del billete, no ha perdido su valor.